Hotel Corona de Aragón: ¿Atentado? ¿Accidente?

22-05-06



Hotel Corona de Aragón: ¿Atentado? ¿Accidente?


76 muertos y cientos de heridos fue el balance de un incendio que nunca se aclaró pese a la reivindicación etarra

MATIAS ANTOLIN

¿Atentado terrorista o accidente? Veintisiete años después, la tragedia ocurrida en el Hotel Corona de Aragón de Zaragoza sigue siendo un misterio que nadie ha tenido interés en investigar.Setenta y seis muertos y cientos de heridos fue el balance del incendio que provocó el pánico entre todas las personas que aquella mañana se alojaban en el hotel. ¿Estuvo ETA implicada?
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ETA no hizo la transición es el título del tercer capítulo de la serie Víctimas: la historia de ETA -que hoy se emite por Telemadrid y más adelante en otras cadenas-, en el que se aportan numerosos datos e indicios que apuntan hacia esta banda terrorista.

Aunque se podía suponer que ETA se encontraría más cómoda en un sistema autoritario que en uno democrático, cuando terminó la dictadura la banda terrorista decidió no entrar en la legalidad democrática y mantuvo su estructura en la clandestinidad.

Los militares eran en aquella época objetivo prioritario de ETA y aquel 12 de julio de 1979 se alojaban en el Corona de Aragón decenas de ellos, además de la hija de Franco y su marido, el marqués de Villaverde.

Hay muchas preguntas sin respuesta que se plantean en el capítulo, como por ejemplo: ¿por qué no se dio credibilidad a la reivindicación etarra que se recibió en El Heraldo y en Radio Bayona?

Resulta altamente sospechoso que Francisco Laína, en aquel entonces gobernador civil de Zaragoza, nada más producirse el incendio reuniera a los periodistas para decirles que había que desechar la idea del atentado.

«Los muertos se iban amontonando y alrededor de las 12 de la mañana, Francisco Laína nos llamó a los medios para que entráramos en un cuarto. Allí reunidos nos dijo que ya se sabían las causas y que había que desechar la creencia de un atentado porque se debía al incendio en la máquina de churros de la cafetería Formigal.Y que se había propagado el fuego por el tubo de escape a todo el hotel. Que desecháramos la idea de atentado, porque se sembraría la alarma, y eso había que evitarlo por todos los medios».

¿Cumplía ordenes Laína del Gobierno? ¿Por qué tanto interés en descartar la hipótesis del atentado? Si la opinión pública hubiera dado por buena la teoría de la autoría etarra, el Ejército, muy inquieto en aquellas fechas, podría haber provocado una involución, o lo que es lo mismo, un golpe de Estado.

Unas imágenes grabadas por un videoaficionado y a las que ha tenido acceso el programa demuestran que el incendio tenía dos focos: uno en los bajos del edificio y otro en la azotea. Es muy difícil creer que puedan producirse dos fuegos fortuitos a la vez. Un juez reconoció de forma ambigua que no fue un accidente al hablar de causas exógenas como origen de la catástrofe.

Ha pasado mucho tiempo y Francisco Laína se mantiene en sus trece de descartar a ETA y critica a Jaime Mayor Oreja porque cuando éste fue ministro del Interior consideró a los afectados del Corona víctimas del terrorismo. «He defendido con pruebas, no con hipótesis, que fue un desgraciado accidente, no un atentado».

La mayoría de las víctimas se contradice entre ellas. Dice la viuda del general Queipo de Llano: «Yo le diría al señor Laína que tuviera el valor de reconocer la verdad, porque él se quedaría con la conciencia muchísimo más tranquila y nosotros nos quedaríamos más tranquilos de que se reconociera la verdad».

A esta mujer le parece mucha casualidad que la familia de Franco estuviera alojada en el Corona y que la tarde antes se escucharan a las puertas del hotel gritos en contra de los militares.

Coincide con Luis Ceitegui, inspector de Policía, quien cuenta que la víspera hubo en Zaragoza una gran manifestación organizada por la extrema izquierda en la que también había gente procedente del País Vasco.

Muchos piensan que el incendio del Corona de Aragón se tapó por intereses políticos, pero no podemos borrar de la Historia de España aquellos 76 muertos. El 12 de julio de 1979 se celebraba en la Academia Militar de Zaragoza la entrega de despachos a cadetes y oficiales. En el Hotel Corona de Aragón, el más emblemático de la ciudad, no había ni una habitación libre.

Crímenes imperfectos

No hay crímenes perfectos, sino mal investigados. Sin duda, se evitó que trascendiera que aquello era un atentado. Hubo un cadáver que nunca se identificó. Cuando se hizo el recuento entre vivos y muertos, faltaban tres. Curiosamente los tres tenían el DNI falsificado.

Existen desalientos de víctimas que son intransferibles. «Estaba en pijama y tuve miedo de que, si me mataban, no me pudieran identificar; me puse la cartera en un bolsillo del pijama y me aventé. Caí en la lona, pero ésta tocó el suelo y me rompí 17 costillas, la pelvis con dos fracturas, la columna casi rota, el hígado reventado, el pulmón izquierdo desgarrado y una conmoción cerebral. Treinta días en coma. Al final viví, pero totalmente incapacitado», nos cuenta Juan Domínguez, víctima del Hotel Corona de Aragón.

Causó verdadero impacto ver a la gente que se lanzaba por los balcones presa del pánico. Fuerte impresión causó la caída de un niño que se estrelló contra el suelo. Resuena en la memoria el eco desgarrador de los gritos de su madre. La mayoría de personas no murió a causa de la explosión sino por asfixia. Si hubiera sido ETA, casi se da por seguro un golpe de Estado. A veces, las cosas no son como son, sino como se cuenten.

Víctimas: la historia de ETA se emite hoy a las 22.00 horas en Telemadrid.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
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