Cuatro expertos del 11-M advierten de que las pruebas clave han sido manipuladas

09-06-06



Cuatro expertos del 11-M advierten de que las pruebas clave han sido manipuladas

Denuncian que ni el Gobierno ni la Policía ni Del Olmo quieren investigar los atentados

M. A. RUIZ

PALMA.- Los periodistas Casimiro García-Abadillo, Fernando Múgica y Luis del Pino, así como el diputado de UPN Jaime Ignacio del Burgo, coincidieron ayer en denunciar, durante su participación en el Foro de EL MUNDO de Baleares, que las pruebas clave de la investigación del 11-M han sido manipuladas o difícilmente se podrán mantener en un proceso judicial.
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El vicedirector del diario EL MUNDO, Casimiro García-Abadillo, denunció que ni el Gobierno ni la Policía ni el juez instructor de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo, tienen voluntad de investigar los posibles vínculos entre los autores de la masacre y la banda terrorista ETA, a pesar de los numerosos indicios que apuntan en esa dirección.

Si se llegara a demostrar esta relación, indicó García-Abadillo, «nadie en España, ni siquiera los votantes del PSOE, aceptarían el proceso de diálogo con ETA abierto por el Gobierno. Desde EL MUNDO vamos a seguir investigando el 11-M, aunque con ello se vaya al traste el mal llamado proceso de paz», añadió el vicedirector de este diario.

El diputado popular Jaime Ignacio del Burgo exigió una auditoría sobre la investigación policial llevada a cabo. «No pongo en duda la buena fe o la capacidad del juez Del Olmo, pero sí mantenemos serias dudas sobre la honestidad y el rigor de la investigación policial, dirigida por el comisario general de información, Telesforo Rubio».

Programa electoral

Del Burgo manifestó que Rubio es «un comisario político nombrado por el Gobierno que colaboró en la redacción del programa electoral del PSOE en materia de seguridad y preparó en la sede socialista de Gobelas su comparecencia en la comisión de investigación».

El periodista de EL MUNDO Fernando Múgica, autor de la serie Los agujeros negros del 11-M se refirió a las «mentiras y falsedades» en torno al Skoda Fabia que, tres meses después del atentado, apareció aparcado en Atocha con nuevas pruebas que apuntaban a la pista islámica como autora de la masacre que costó la vida a 191 personas.

Un vehículo que había sido robado en septiembre del año 2003 en la localidad de Benidorm y que permaneció aparcado a finales del mismo año durante más de un mes en la avenida de Bruselas de Madrid, hasta que despareció de la noche a la mañana después de que la Policía fuera advertida de su presencia.

«Es casi imposible cometer tantas imposturas y contar más mentiras que las que nos han contado. Estoy convencido de que quienes nos han mentido deliberadamente sobre el 11-M tuvieron algo que ver con el atentado», argumentó Múgica. Respecto a las hipótesis sobre la autoría de la masacre, el colaborador de la Cope y de Libertad Digital, Luis del Pino, recordó el antecedente del atentado de ETA en el hotel Corona de Aragón el 12 de julio de 1979. «Para evitar un golpe militar, las autoridades lanzaron una cortina de humo, ocultaron la reivindicación de ETA y atribuyeron el incendio a un accidente en una freidora», destacó el periodista.

Del mismo modo, Luis del Pino aventuró la posibilidad de que también en este caso se haya improvisado una trama ficticia para maquillar «un atentado brutal de ETA de consecuencias indeseables. Sólo así se explica tanta chapuza y la aparición de tantas pruebas falsas».

A juicio del colaborador de la Cope, sólo caben dos alternativas a esta explicación, si se tiene en cuenta que 34 de los 40 implicados eran confidentes o estaban controlados por la Policía, la Guardia Civil o el Centro Nacional de Inteligencia (CNI): una negligencia simultánea de todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que resulta inverosímil, o que alguien «diera la orden de dejar hacer a los terroristas. Algo que supondría un auténtico golpe de Estado interno».

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