Banner QSVTV

 

 

   La paz sin honor no es paz, es rendición.

 
Estadisticas y contadores web gratis
Oposiciones Masters

        

  Image hosting by Photobucket

    Escribeme

   
 

   Prensa Digital 
Apycom Java Applets
Links solidarios
Apycom Java Applets

Links 

Apycom Java Applets
Otras  bitácoras
Archivos




8.1.06

 

'El Chino' usaba un apartamento en Laredo como base operativa en el País Vasco

 

08-01-06

11-M LA INVESTIGACION / NUEVAS REVELACIONES

'El Chino' usaba un apartamento en Laredo como base operativa en el País Vasco

ANTONIO RUBIO


MADRID.- «El Chino ha dispuesto siempre de una casa en Cantabria, de la que se ignora cualquier otro dato, pero que el informador sabría llegar hasta ella dado que ha estado en dicho lugar en varias ocasiones». Esta información sobre Jamal Ahmidan, El Chino, figura en un informe interno de la Policía elaborado tras el atentado del 11-M y revelado por este periódico el pasado mes de marzo.
(.../...)



EL MUNDO, tras varios meses de investigación, ha conseguido llegar hasta esa casa-apartamento que Jamal Ahmidam utilizaba como base y almacén de los cargamentos de hachís que trasladaba desde Marruecos a España, pasando por Málaga y Madrid, y que, desde allí, distribuía por todo el País Vasco.

Omar (nombre supuesto), antiguo socio de Jamal Ahmidan en temas de tráfico de hachís, reveló el pasado 19 de diciciembre en EL MUNDO que El Chino tenía muy buenos contactos en el País Vasco en temas de narcotráfico y, además, se jactaba de tener amigos dentro de ETA.

La casa-apartamento que utilizaba Jamal Ahmidan en el pueblo cántabro de Laredo, que está a unos 50 kilómetros de Bilbao, se encuentra situada en la calle de Derechos Humanos, esquina con Costa Rica. A esa segunda calle, que desemboca directamente en la playa, daba la terraza del apartamento de El Chino.

Hasta allí solía viajar con cierta frecuencia el jefe del comando Lavapiés. Omar, que durante siete años colaboró estrechamente con El Chino en temas de narcotráfico, recuerda los momentos pasados en el apartamento: «Aquel lugar lo tenía como base de operaciones, almacén y distribución de hachís para todo el País Vasco. También lo utilizaba como lugar de escape. Cuando la tensión subía en Madrid se iba a Laredo y allí pasaba una temporadita.Era grande -Omar coge papel y lápiz y traza un plano del apartamento- y la terraza daba a la calle. Tenía dos habitaciones, un salón grande con terraza, cocina y baño».

Su segunda casa

El Chino, según palabras del propio Omar, se movía con cientos de kilos de hachís. Ya era un gran distribuidor y el País Vasco era como su segunda casa: «Bilbao, Portugalete, Ermua, San Sebastián, Pasajes y Hernani, eran los lugares y sitios donde El Chino hacía sus negocios. En cada sitio tenía a una persona con la que realizaba los acuerdos y los negocios. El procuraba no tocar la droga directamente, ni cobrar. De eso se encargaban otros que subían desde Madrid.El era el jefe y sólo se dedicaba a cerrar acuerdos y procurar que se cumplieran».

Jamal Ahmidan se servía de los hermanos Oulad, dos de ellos se suicidaron con El Chino en Leganés, para subir la droga hasta Laredo. El sistema, según la versión de Omar, era fácil, sencillo y seguro: «El Chino iba por delante con un vehículo, abriendo camino y detrás iban los hermanos Oulad. (Esa misma fórmula fue utilizada por Jamal Ahmidan cuando bajó los explosivos empleados en el 11-M desde Asturias a Madrid). En uno o dos coches. Cuando llegaban a Laredo descansaban en el apartamento y al día siguiente distribuían los pedidos por todo el País Vasco».

El Chino, al parecer, no se fiaba mucho de los teléfonos móviles y por eso hacía los tratos comerciales directa y personalmente.«En cada lugar tenía a su gente. Recuerdo -asegura Omar- que en Hernani había dos hermanos, Omar y Hamed. El primero estaba casado con una chica española».

La gente de Jamal Ahmidan en el País Vasco siempre era la misma y no solía frecuentar los bares. Omar recuerda que durante el tiempo que acompañó a El Chino por el País Vasco jamás tuvieron un solo problema con la Ertzaintza: «El Chino era muy conocido por Bilbao y San Sebastián, era un gran distribuidor, pero nunca tuvo problemas con la policía de allí».

Se da la circunstancia de que en Bilbao El Chino se movía, principalmente, entre la plaza Zubalburu y la plaza de toros de Vista Alegre.Junto a la plaza de Zubalburu, exactamente en el número 2 de la calle de Pedro Martínez Artola, existe una comisaría de la Ertzaintza. Algunos narcotraficantes consultados por EL MUNDO no acaban de entender que El Chino, con la cantidad de droga que manejaba y los años que llevaba distribuyendo en el País Vasco, no tuviera nunca ningún problemas con la Policía de aquella zona.

Omar, sin embargo, mantiene que Jamal era muy precavido y que supo elegir una «guarida» idónea: «En el edificio donde estaba el apartamento de Laredo no había nadie. No había portero, ni había vecinos. Sólo venían algunos propietarios algún fin de semana. Cuando no se podía ir al apartamento era en verano. Entonces si que había gente, mucha gente, y sobre todo de Bilbao».

El apartamento de Laredo también sirvió de almacén de joyas robadas.Hasta allí llevaba El Chino y los suyos todo lo que sustraían en Madrid y provincia. Después un hermano de Jamal Ahmidan bajaba desde Holanda, donde vivía, y traía pastillas de diseño y se llevaba las joyas robadas. Este periódico ha podido saber que el apartamento de Laredo fue utilizado por Jamal Ahmidan y su gente hasta poco antes de los atentados del 11-M. Sin embargo, en todos los tomos del sumario 20/2004 sobre los que el magistrado Del Olmo ha levantado el secreto del sumario no figura ninguna referencia a la casa de Cantabria.

Omar prestó declaración ante el juez Del Olmo con posterioridad a los hechos de Leganés, sobre el 15 de abril de 2004, y recuerda que «en ningún momento me preguntaron por la casa de Laredo, ni por la relación o amistad que El Chino pudo tener con algún tío de ETA. Tampoco me preguntaron por dónde y con quién se movía Jamal en el País Vasco».

El que fuera socio de Jamal Ahmidan no olvida que en una ocasión su jefe se enfrentó a la Guardia Civil en el puerto de Somosierra: «Veníamos del País Vasco, tras pasar por Laredo, era invierno, hacía mucho frío y la Guardia Civil nos paró porque El Chino iba a toda velocidad, como siempre, en un BMW 500. Los guardias le dijeron que no entrara en el coche, pero él se cansó y entró.Entonces, cogiendo su pistola, me dijo: 'Les pego dos tiros y salimos echando leches'. Yo pensé que de allí no salíamos. Afortunadamente el guardia no respondió a las bravatas de Jamal, le devolvió sus documentos -holandeses y falsificados- y nos fuimos».

El Chino, según Omar, siempre iba armado con una pistola en el cinto: «Tiraba de ella con bastante facilidad. No hay que olvidar que en Bilbao, a finales del año 2003, le pegó un tiro a un tío en la pierna por una deuda de droga».





Lea mas

This page is powered by Blogger. Isn't yours?