Banner QSVTV

 

 

   La paz sin honor no es paz, es rendición.

 
Estadisticas y contadores web gratis
Oposiciones Masters

        

  Image hosting by Photobucket

    Escribeme

   
 

   Prensa Digital 
Apycom Java Applets
Links solidarios
Apycom Java Applets

Links 

Apycom Java Applets
Otras  bitácoras
Archivos




22.6.07

 

UN ACUERDO INDIGNO CON ETA QUE NO SIRVIO PARA NADA

 

22-06-07



Editorial

UN ACUERDO INDIGNO CON ETA QUE NO SIRVIO PARA NADA


Desde el día en que ETA anunció el final de la tregua muchos ciudadanos se preguntan cómo y dónde se va a producir la primera acción criminal de la banda. Seguimos sin saberlo, pero lo cierto es que varios etarras abandonaron ayer un coche cargado con 100 kilos de explosivos y detonadores en Ayamonte (Huelva), muy cerca de la frontera con Portugal, ante la proximidad de un control policial.

Las Fuerzas de Seguridad barajan como hipótesis que la organización terrorista quería introducir estos explosivos en España para cometer diversos atentados en las próximas semanas. Por tanto, hay que felicitarse por esta incautación que, muy probablemente, ha salvado vidas humanas. En cualquier caso, ello demuestra que ETA no está sumida en la contemplación sino que prepara activamente atentados que pueden llevarse a cabo en cualquier momento.

ETA no ha cambiado y ello pone en evidencia los errores cometidos por Zapatero en una negociación en la que, según revelaba ayer el diario Gara, el Gobierno y la banda pactaron el alto el fuego, la declaración del presidente en el Congreso del 29 de junio del año pasado y otras condiciones como la libertad de acción para Batasuna.

Según Gara, los representantes del Ejecutivo y de ETA mantuvieron 25 reuniones a lo largo de 2005 en las que se discutió la creación de una mesa de partidos, la eventual incorporación de Navarra al proceso, la relajación de la presión policial contra la banda y la paralización de detenciones de miembros de la izquierda abertzale.

Era previsible que la banda acabara filtrando el contenido de la negociación con el Gobierno, pero lo que sorprende es que Zapatero aceptara una negociación de contenido político con ETA, como se desprende de las revelaciones del diario de la izquierda abertzale.

El Gobierno no quiso ayer pronunciarse sobre la versión de Gara, aunque oficiosamente admite que Zapatero habló del «derecho a decidir» de los vascos en su alocución del 29 de junio de 2006 a cambio de que ETA hubiera incluido en su comunicado que el alto el fuego tenía un carácter «permanente».

Es evidente, por tanto, que Zapatero sí pagó un precio político por la paz y que se avino a ese reconocimiento a cambio de dicha tregua «permanente», una transacción muy poco honorable entre un Gobierno democrático y una banda terrorista sin legitimidad alguna.

Pero igualmente grave resulta que el Gobierno aceptara que Batasuna pudiera actuar «en igualdad de condiciones que el resto de las fuerzas políticas y sociales y sin limitaciones de derechos civiles y políticos». ¿Es eso cierto? Todo indica que sí a juzgar por la actitud que ha mantenido el Gobierno hacia Batasuna y, más tarde hacia ANV.

Gara habla también de un compromiso de ambas partes para superar los obstáculos en caso de surgir «accidentes» a lo largo de la negociación. Ésa es la expresión que ha utilizado Zapatero para referirse a los atentados de ETA. Fuera de forma deliberada o no, da la impresión de que el presidente ha asumido el lenguaje de ETA.

Según la versión de Gara, Gobierno y ETA acordaron comenzar la negociación desde un «punto cero», como si las casi 1.000 víctimas de la banda no hubieran existido jamás. El chivatazo policial a un recaudador de ETA, la excarcelación de De Juana y la complacencia de la Fiscalía con Otegi y los suyos se explican perfectamente a la luz de este indigno pacto, en que el Gobierno cedió al chantaje de la banda con la vana esperanza de que ello supondría el fin de la violencia. Hoy estamos más lejos de esa paz y ETA está mucho más fuerte que antes de su tregua.

Etiquetas: , , ,



Lea mas

 

Zapatero, el embuste que no cesa

 

22-06-07



CANELA FINA

Zapatero, el embuste que no cesa


LUIS MARIA ANSON

«Tiene un morro que se lo pisa», diría un jovencito de hoy. «Menudo tupé», clamaría una adolescente minifaldera de los años sesenta. Cinismo elevado al cubo, añado yo, para resumir los embustes de Zapatero en su relación con Eta. Todos sabíamos que era así. Todos sabíamos que, tras la bomba espeluznante de la T-4, Zapatero seguía negociando. Gara lo ha confirmado ahora. Durante el mes de mayo, Zapatero, como ya lo había hecho en semanas anteriores, negoció directamente con Eta y con Batasuna. Sus delegados celebraron reuniones con los etarras por un lado y con los batasunos por otro. Y Zapatero, que tras la atrocidad de Barajas afirmó urbi et orbi que suspendía cualquier contacto con Eta, tan fresco. ¿Quién puede creer a estas alturas al hombre que desde hace cuatro años miente sistemáticamente al referirse a su rendición ante la banda terrorista? ¿Se merecía el balón de oxígeno que le ha prestado Rajoy?

(.../...)

La caravana de los embustes zapatéticos parece no tener fin. Cada día se confirma lo que algunos venimos señalando desde hace meses, incluso desde hace años. Zapatero, antes y después de la atrocidad de Barajas, antes y después del alto el fuego etarra, ha mantenido dos mesas de negociación: la «técnica» con Eta para establecer la liberación de los presos terroristas a cambio de la llamada paz; y la «política» con Batasuna, es decir también con Eta, para debatir el derecho de autodeterminación y la anexión de Navarra por el País Vasco.

Eta-Batasuna ha exigido a Zapatero «la unidad territorial» y la autodeterminación, es decir el derecho a decidir de los vascos, proclamado por el propio Zapatero en uno de sus discursos más miserables. El presidente aprendiz de brujo, con su proceso de rendición, llegó a ofrecer la reforma estatutaria del País Vasco y Navarra y el establecimiento de un «órgano común intergubernamental».

Los dirigentes etarras se han dado cuenta de que todavía no están popularmente maduras la anexión de Navarra ni la autodeterminación. Tras conseguir de Zapatero relevantes concesiones, de forma especial la vuelta de los terroristas a las instituciones, Eta anunció el fin de una tregua que estaba ya rota, a la espera de que dentro de un tiempo las condiciones de una opinión sometida a la dictadura del miedo le resulten más favorables. Los etarras, que trabajan estratégicamente a medio y a largo plazo, desarrollarán su política terrorista con el suficiente cuidado para facilitar una nueva victoria electoral de Zapatero pues consideran que no encontrarán a un pardillo con tantas cualidades para la rendición como el presidente de las mercedes, el hombre que se pasó por el arco triunfal los cuatro millones de firmas recolectadas por Rajoy contra ciertos aspectos del Estatuto de Cataluña.

Y toda la acción etarra, con matices, con veladuras, con contradicciones, con avances en zigzag, permanece dentro de la clave que Mayor Oreja explica en el libro acertadísimo de César Alonso de los Ríos, Esta gran nación: Eta quiere el poder, todo el poder, en el País Vasco y Navarra con el fin de implantar un sistema totalitario, una república socialista soviética. Para alcanzar ese objetivo inalterable proclamará treguas, anunciará procesos de paz, hablará de cese de violencia, se rearmará en los intervalos, asesinará a mansalva, hará todo lo que entienda que le conviene para conquistar el poder en las provincias vascongadas y Navarra. Cuando tras la anterior tregua trampa, denunciada, por cierto, por Mayor Oreja, el presidente Aznar se dio cuenta de todo esto estableció, dentro del Estado de Derecho, sin gales ni crímenes de Estado, el acoso judicial, policial, económico, internacional y político hasta dejar a Eta moribunda, casi sin capacidad de acción. Zapatero ha resucitado a la banda, política, económica e institucionalmente. Los etarras han recuperado además, gracias a las ligerezas zapatéticas, toda su capacidad de asesinar. Eta es culpable, sí, sólo Eta es culpable; y Zapatero, responsable de la actual situación.

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española

Etiquetas: , , ,



Lea mas

 

El Gobierno admite que pactó con ETA la fórmula 'derecho a decidir de los vascos'

 

22-06-07



El Gobierno admite que pactó con ETA la fórmula 'derecho a decidir de los vascos'


Fuentes del Ejecutivo confirman que, para que la banda declarase un «alto el fuego permanente», se acordó esa expresión, que Zapatero utilizó en el Congreso en junio de 2006 Según la información filtrada a 'Gara', el Gobierno también aceptó rebajar la presión policial y permitir actuar a Batasuna

FERNANDO GAREA

MADRID.- Oficial y públicamente el Gobierno no reacciona a las informaciones publicadas por Gara sobre sus conversaciones con ETA. Considera que el entorno de la banda quiere romper como sea cualquier acuerdo entre el Gobierno y el PP y, además, empieza a buscar culpas y justificar la vuelta a la violencia que parece inminente.


(.../...)

El capítulo publicado ayer por ese diario hace referencia a las conversaciones previas a la declaración del alto el fuego del 22 de marzo de 2006. El Gobierno no lo comenta, pero fuentes oficiosas admiten desde entonces que esa declaración vino precedida de un pacto previo en el que se acordaron la metodología y los términos que debía utilizar ETA en su comunicado y también algunas de las frases que debía incluir Zapatero en la declaración en la que abriría el diálogo. No obstante, esas fuentes aseguran que ETA consideró luego que las expresiones utilizadas por el presidente no se ajustaban a lo pactado.

La declaración del presidente incluía condiciones y matices a ese derecho a decidir, como el consenso o la adaptación a la legalidad constitucional, entre otras, que no suponían aceptar la autodeterminación. ETA entendió que se incumplía el acuerdo previo, por lo que se produjeron tensiones. La tesis del Gobierno es que no hubo cesión ni compromisos políticos y, por eso, ETA ha roto el alto el fuego.

La organización terrorista debería utilizar la expresión «alto el fuego permanente» en lugar de tregua y el presidente del Gobierno una frase que permitiera entenderse como reconocimiento del derecho de los vascos a decidir su futuro. El acuerdo, según publicó ayer Gara y admiten fuentes oficiosas del Gobierno, incluía un periodo que podría ser de seis meses entre la declaración de alto el fuego y la comparecencia del presidente, para que se comprobara la veracidad del cese de actividades.

Esas conversaciones se produjeron en Oslo (Noruega) con presencia de Jesús Eguiguren y José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, entre otros, y con participación del Centro de Diálogo Henri Dunant. Las reuniones formaron parte de una larga fase en la que se pactó la metodología del proceso de paz, incluyendo la futura creación de la mesa de partidos, al margen de las conversaciones con ETA, centradas sólo en los presos y las armas.

El Gobierno siempre ha sostenido que este proceso, a diferencia de los anteriores, partía de un trabajo previo que evitara, por ejemplo, una confluencia entre nacionalistas y ETA, como ocurrió en 1998 con José María Aznar.

El Ejecutivo explicó en 2006 que la expresión «alto el fuego permanente» que usó ETA en su comunicado iba más allá de la declaración de tregua de 1999 y, sobre todo, era casi idéntica a la utilizada en 1994 por el IRA en lo que supuso la apertura del proceso de paz en aquel país. En concreto, un informe reservado de la lucha antiterrorista elaborado el 25 de marzo, dos días después del comunicado de ETA, para el presidente del Gobierno, mostraba que había frases textuales copiadas de la declaración del IRA. El plazo de seis meses pactado quedó luego en sólo tres, porque el presidente compareció ante los periodistas en los pasillos del Congreso el 29 de junio y se inició en ese momento la verificación del alto el fuego. No lo hizo en el Hemiciclo como estaba previsto y utilizó la mediación del portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, ante Mariano Rajoy para que éste no exigiera su comparecencia en el Pleno. Duran desvela en un libro que acaba de publicar -Entre una España y la otra- cómo intervino en junio de 2006 para evitar que Zapatero pidiera la autorización para negociar con ETA en un Pleno que incluyera un duro enfrentamiento con el líder de la oposición. Rajoy aceptó no hacer causa del incumplimiento del presidente.

«Había mantenido meses antes más de una conversación tendente a conciliar posiciones cuando el Gobierno se proponía acudir a la Cámara a debatir el inicio de lo que se llamó la verificación del proceso. En aquella ocasión se pudo evitar la comparecencia en Pleno del presidente del Gobierno. Rajoy estuvo de acuerdo en que así fuera y en no hacer del incumplimiento de la palabra dada por Zapatero (éste se había comprometido sin que nadie se lo solicitara a mantener un debate parlamentario previo) una cuestión de confrontación política», relata el portavoz de CiU en el Congreso.

La comparecencia de Zapatero ante los periodistas incluía una frase clave: «El Gobierno respetará las decisiones de los ciudadanos vascos que adopten libremente».

Esa expresión incluía condicionantes como que el diálogo político era entre representantes de partidos legales o que debía ajustarse a la Constitución y la legalidad. Por eso, según las fuentes consultadas, ETA le hizo llegar al Gobierno días después que la declaración de Zapatero no se ajustaba totalmente a lo pactado, por las condiciones y porque no incluía referencias a Navarra.

De hecho, la posición oficial del Gobierno es que nunca ha aceptado el derecho de autodeterminación y que todo embarrancó porque ETA se empeñó en hablar de política. Esa tesis fue la que mantuvo el propio Zapatero en Cuatro hace dos semanas.

A partir del verano de 2006, el Gobierno detectó que la organización terrorista cambiaba el ritmo de la metodología acordada, retrasando la constitución de la mesa de partidos e insistiendo ETA en discutir cuestiones políticas fuera del otro foro.

La idea del presidente, expuesta entonces por el Ejecutivo, era que la capacidad de decisión de los vascos no suponía reconocimiento del derecho de autodeterminación, sino la canalización del acuerdo de los partidos vascos para elaborar un nuevo Estatuto. Era una especie de traducción del compromiso de respetar lo que decidan los partidos catalanes en su Estatuto, que casi dos años antes había formulado.

Su idea era que la necesidad de un pacto en el Parlamento vasco que incluyera al menos a un partido nacional, en este caso el PSE, garantizaba la constitucionalidad y que la mesa de partidos podía terminar siendo una ponencia que elaborara un nuevo Estatuto vasco. Por eso incluía la exigencia de que «los acuerdos entre las distintas formaciones políticas de Euskadi han de alcanzarse con el máximo consenso posible». Obviamente, Batasuna y ETA no aceptaron ni la vía, ni el método de las dos mesas, ni el fondo.

En esas conversaciones políticas paralelas, el PNV formuló sin éxito algunas propuestas como que cualquier derecho de autodeterminación se supeditara siempre a la aceptación por parte del Estado.

El Gobierno no tiene intención de facilitar detalles de sus contactos con ETA y Batasuna, entre otras cosas, porque sostiene que ni González ni Aznar lo hicieron nunca y, además, porque puede afectar a la seguridad de quienes participaron en las mismas. El Ejecutivo nunca ha aceptado que pactara que no hubiera detenciones o que se paralizaran los procesos judiciales.

LAS FRASES DE LA POLÉMICA

«ETA ha decidido declarar un alto el fuego permanente a partir de las 0.00 horas del 24 de marzo de 2006».

«La decisión que los ciudadanos y ciudadanas vascos adoptemos sobre nuestro futuro deberá ser respetada». (Comunicado de ETA del 22 de marzo de 2006).

«El Gobierno respetará las decisiones de los ciudadanos vascos que adopten libremente, respetando las normas y procedimientos legales, los métodos democráticos, los derechos y libertades de los ciudadanos, y en ausencia de todo tipo de violencia y de coacción».

«El Gobierno entiende que los acuerdos entre las distintas formaciones políticas de Euskadi han de alcanzarse con el máximo consenso posible, respetando la pluralidad política de Euskadi y en igualdad de oportunidades para todas las formaciones». (Declaración de Zapatero del 19 de junio de 2006).

Etiquetas: , ,



Lea mas

 

Necesitaron siete reuniones para acordar el texto del presidente

 

22-06-07



Necesitaron siete reuniones para acordar el texto del presidente


El Gobierno habría incluido Navarra en la negociación -«con una mesa o dos»-, el concepto de Euskal Herria y la promesa de no detener

ANGELES ESCRIVA

MADRID.- Los representantes del Ejecutivo en las negociaciones con ETA estaban absolutamente convencidos de que, esta vez, la banda terrorista no filtraría el contenido de las reuniones como ocurriera tras la tregua de 1998. Sobre todo porque las actas estaban custodiadas por los miembros de la Henri Dunant, la fundación para el diálogo que habían elegido como intermediaria.

(.../...)

Sin embargo, ETA lo ha vuelto a hacer y ha escogido de nuevo a su medio de comunicación afín. El relato de hechos ofrecido por el diario radical Gara no sólo incluye las distintas versiones sobre los textos pactados entre ambas partes, sino que señala exactamente qué puntos suscitaron discusiones más o menos intensas y hace públicas, de manera textual, algunas de las expresiones pronunciadas por los interlocutores. Es el caso del momento en el que uno de ellos asegura que, si se sigue el esquema presentado por la banda, «la AVT y el PP van a entrar a saco».

Respecto al fondo de la cuestión, lo que ETA revela es que el contenido del comunicado en el que anunció el alto el fuego y el de la declaración realizada por el presidente el 29 de junio del año pasado en una sala del Congreso de los Diputados fueron consensuados previamente. Se pactaron también las llamadas «garantías» y las condiciones para las siguientes fases.

Lo primero se sabía. Se sabía que fruto del consenso entre ambas partes, la banda no había incluido los términos autodeterminación y territorialidad en su primer comunicado. Del mismo modo que se supo que se habían asumido ciertas «garantías», según las cuales el Gobierno se comprometió a que hubiera una «disminución palpable de la presencia policial» y a garantizar «de facto la participación política de la izquierda abertzale», a cambio de que ETA renunciase a «realizar acciones contra personas (incluidas cartas) y bienes de propiedad pública o privada» y a «no realizar acciones de abastecimiento de armas y explosivos».

La banda sostiene además que el Ejecutivo admitió no llevar a cabo detenciones, tampoco en Francia, y que ella siempre dejó claro que la kale borroka no era su responsabilidad.

Pero lo segundo no se sabía. Todavía no había trascendido el hecho de que la declaración del presidente del Gobierno anunciando que iba a comenzar el diálogo con la banda era el resultado de las conversaciones con los terroristas. El texto pactado sufrió variaciones importantes en su versión final, pero incluyó la frase en la que anunciaba que «respetará las decisiones que los ciudadanos vascos adopten libremente» que tanta alarma causó en su día por su referencia implícita al derecho de autodeterminación exigido por la banda.

Según el diario radical, para llegar al denominado «punto cero» -como se denominó al momento en el que se acordó la declaración de Rodríguez Zapatero- ambas partes mantuvieron en el mes de julio de 2005 más de una decena de reuniones consecutivas de entre dos y tres horas de duración cuyos resultados fueron ratificados en el mes de noviembre. En total, a lo largo de ese año, el Gobierno y la banda mantuvieron 20 encuentros.

Gara publica la propuesta inicial del Gobierno sobre la declaración de cuatro párrafos que haría el presidente casi un año después, y las propuestas intermedias sugeridas para los párrafos tres y cuatro. Recoge asimismo la contrapropuesta realizada por la banda y denuncia que la declaración final del 29 de junio no se ajustó al texto finalmente pactado.

Una de las frases añadidas fue la que sostenía que «el Gobierno va a mantener la vigencia de la Ley de partidos» y aquella en la que Zapatero afirmó: «Quiero expresar el compromiso absoluto del Gobierno y el mío personal con los valores, principios y reglas de la Constitución de 1978, que ha representado un éxito colectivo para nuestra convivencia».

Gara explica que fueron las 25 reuniones entre Batasuna y el PSOE habidas antes del alto el fuego durante años, y la llegada de Zapatero a La Moncloa, lo que impulsó el acuerdo de julio. Asegura que ETA fijó su interés en definir la disposición del Gobierno a asumir la decisión de la ciudadanía vasca y a concretar su definición a través de la mesa de partidos, mientras el Ejecutivo se centraba en lograr que el alto el fuego tuviera un carácter «permanente» -para que, en expresión de un interlocutor, esta tregua no fuese «más de lo mismo»- y apuntara al final del terrorismo. ETA aclaró que la tregua no era otra cosa que una aportación «a la apertura de un proceso democrático en Euskal Herria».

Los puntos irresolubles fueron sacados del acuerdo e incluidos en «anexos» ocultos destinados a clarificar algunos conceptos expresados en los comunicados de ETA y del Gobierno. Tras una discusión, se acordó llamarlos «aclaraciones».

En ellos se debatió con la banda qué debería discutirse en la mesa política: «Los acuerdos concernientes al futuro de los ciudadanos de Alava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra, constatando la existencia de dos comunidades autónomas y teniendo en cuenta dichos marcos institucionales para su puesta en práctica». En este punto la banda asegura que el Ejecutivo no cuestionó que Navarra formara parte del proceso «sea con una mesa única o con dos».

También se habló de lo que significaba la alusión a las «normas y procedimientos legales»: «los vigentes en cada momento, pudiendo ser modificados en el futuro para que no sean una limitación a la voluntad del pueblo vasco sino garantías de su ejercicio».

Hubo también un preámbulo en el que se hizo referencia a Euskal Herria: «Aun con diferentes consideraciones ideológicas y aun cuando no compartamos el modelo estratégico y de construcción política, estamos de acuerdo en que existe una realidad con vínculos sociopolíticos, culturales e históricos llamada Euskal Herria».

El Ejecutivo no aceptó que se hablara de «conflicto» vasco; se comprometió a buscar un pacto de Estado para que sus decisiones fueran ratificadas por un futuro Gobierno del PP, aunque aclaró que iba a haber «grandes dificultades» para conseguirlo; a pesar de ni siquiera haberlo intentado, el presidente se precipitó y agotó sólo tres de los seis meses que se le habían dado como plazo para realizar su declaración. Y se habló de los famosos «accidentes» -palabra escandalosamente empleada después por el presidente para referirse a los atentados- y a su gestión.

Se convino que serían considerados «accidentes» los «incumplimientos puntuales de las garantías pactadas» y se estableció que serían resueltos en la mesa de negociación «con la voluntad de seguir avanzando».

Etiquetas: , ,



Lea mas

 

El PP exige a Zapatero que «aclare» si pactó con ETA su declaración tras el alto el fuego

 

22-06-07



VUELTA A LAS ARMAS / La estrategia de la oposición

El PP exige a Zapatero que «aclare» si pactó con ETA su declaración tras el alto el fuego


Zaplana solemniza, junto a la dirección de su Grupo, la primera advertencia formal al Gobierno

CARMEN REMIREZ DE GANUZA

MADRID.- El PP solemnizó ayer su más formal advertencia al Ejecutivo desde que su líder, Mariano Rajoy, le declaró su apoyo tras la ruptura del alto el fuego de ETA.


El portavoz del Grupo en el Congreso, Eduardo Zaplana, acompañado por el grueso de la dirección popular en la Cámara Baja, fue el encargado de comparecer ante los medios para leer una declaración de carácter casi institucional.
(.../...)

Pese a contestar luego a una breve ronda de preguntas, el dirigente popular se ciñó a la literalidad de un discurso con el que la fuerza liderada por Rajoy urgía a Zapatero a aclarar si, en el curso de sus conversaciones con ETA, y tal como ayer revelaba Gara y reproducían todos los medios, llegó a pactar literalmente su propia declaración del 29 de junio del año pasado en el Congreso. Una declaración con la que saludó de manera positiva el alto el fuego de ETA y se comprometió públicamente a que «el Gobierno respetará las decisiones que adopten libremente los ciudadanos vascos».

Zaplana -escoltado por los rostros serios y silenciosos de sus diputados- enfatizó la «gravedad» de lo conocido ayer, frente a cualquier otra información ya desmentida por el Gobierno. Su referencia a las «actas» de las reuniones secretas que, según esta última noticia, ahora custodian «organizaciones mediadoras en el extranjero», sirvió a Zaplana, además, para advertir al Gobierno de que la de ayer sólo será la primera de una serie de revelaciones a las que la sociedad española se prepara ya con «honda preocupación».

«Todas estas informaciones coinciden en señalar que esas reuniones fueron muchas, durante muchos años, y que en ellas el Gobierno de España aceptó entablar una negociación de carácter político con ETA, que incluyó compromisos y garantías concretas», declaró Zaplana.

Así, proclamó: «Los diputados del Grupo Parlamentario Popular creemos que parece urgente que el presidente del Gobierno ofrezca claridad, información y transparencia». Sin llegar a precisar el formato de la comparecencia solicitada -«el Gobierno es el que tiene la iniciativa y el que debe tomar las decisiones», puntualizó, en respuesta a los medios- «sería muy necesario que aclare el contenido de todas y cada una de sus reuniones, conversaciones y negociaciones con la banda terrorista ETA. De manera especial, las que desembocaron en la declaración institucional del señor Zapatero en esta Cámara...».

El portavoz eludió repetidamente hacer de esta exigencia una condición para el apoyo de su partido al Gobierno tras el alto el fuego.

Pero, aun sin poner condiciones al declarado y ayer confirmado «apoyo y lealtad» del PP al Gobierno para «derrotar a ETA», el dirigente popular dejó claro que su partido no ha firmado con Zapatero ningún compromiso de silencio y que debe ser éste quien revele sus propios «compromisos» con ETA, en particular -si es verdad- el de haber hablado a su dictado.

En lugar de condiciones, Zaplana señaló como elementos necesarios la «claridad» y la «confianza». «Ese apoyo y esa lealtad», terminó por decir, «hacen necesario por parte del Gobierno la generación de un mínimo clima de confianza, que también demanda, especialmente, la sociedad española. Como hemos reiterado en muchas ocasiones, es preferible conocer por el Gobierno el contenido de sus conversaciones y negociaciones con ETA que por cualquier otro cauce».

Etiquetas: , ,



Lea mas

 

«El altavoz de terroristas»

 

22-06-07



«El altavoz de terroristas»


AGUSTIN YANEL

MADRID.- El diputado socialista Diego López Garrido lamentó ayer que el portavoz del PP, Eduardo Zaplana, compareciera ante los periodistas para pedir explicaciones al Gobierno por una información que publicó el diario 'Gara'. «Desgraciadamente, el PP ha reaccionado como esperaba ETA: en vez de apoyar al Gobierno democrático, lo critica», afirmó.


Dijo que en el PSOE no dan credibilidad a ETA, y recordó que tampoco creyeron lo que se publicó cuando gobernaba el PP y hubo entrevistas con los etarras.

«Zaplana ha creído mucho más a los terroristas o a medios de su entorno que al Gobierno democrático», añadió.

También dijo que, en vez de utilizar los cauces de diálogo que «siempre están abiertos entre el Gobierno y el PP para hablar de todo», Zaplana actuó ayer como «altavoz de ETA».

Gaspar Llamazares, de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds (IU-ICV), indicó que ETA no tiene ninguna credibilidad, como ha demostrado al declarar un alto el fuego 'permanente' y después romperlo, por lo que tampoco hay que creer estas informaciones que son «propaganda para dividir a las fuerzas democráticas».

Etiquetas: , ,



Lea mas

 

ETA abandona un coche cargado con 130 kilos de explosivos junto a la frontera de Portugal

 

22-06-07



VUELTA A LAS ARMAS / La banda prepara nuevos atentados

ETA abandona un coche cargado con 130 kilos de explosivos junto a la frontera de Portugal


Sospechan que se trataba de material para que un comando iniciara la campaña de verano Dos etarras huyeron en el coche lanzadera tras detectar un control de la Guardia Civil en la zona

CHEMA RODRIGUEZ FERNANDO LAZARO

SEVILLA/MADRID.- La banda terrorista ETA abandonó ayer en las inmediaciones de la frontera con Portugal un vehículo cargado con más de 130 kilos de material para la elaboración de explosivos con el que pretendía retomar su carrera de violencia, cuyo penúltimo episodio se produjo en la T-4 de Barajas, en un atentado que ocasionó dos muertos.


En esta ocasión, probablemente algún control de carretera de la Guardia Civil privó a los terroristas de llevar a cabo sus objetivos. No era un coche bomba. Se trataba, según explicaron fuentes de la investigación, de un transporte que iba a ser entregado a un comando de ETA.
(.../...)

En el vehículo, además de los 130 kilos de material explosivo, había ocho detonadores, 10 temporizadores y un mando a distancia. También había dos maletas con ropa, dato que no cierra del todo la puerta a que se tratara del propio comando operativo de ETA el que trasladaba los explosivos y no fuera un transporte.

El hecho de que el coche fuera abandonado en Ayamonte (Huelva), cerca de la frontera, hace sospechar a los expertos antiterroristas que ETA ha podido cambiar su zona de influencia y haya puesto en marcha una infraestructura en el país vecino. Recuerdan que lo más cerca que se detectó la presencia de ETA en Portugal fue hace años, cuando se localizó en Salamanca el piso franco del comando Madrid. Los analistas sospechan que con este material explosivo localizado en el coche, ETA pretendía iniciar una nueva campaña de verano contra intereses turísticos.

Pasaban las 11.30 horas cuando la Guardia Civil fue alertada de que había un vehículo, un Ford Focus ranchera con matrícula portuguesa 51BX80, abandonado a unos dos kilómetros de la frontera de Ayamonte, en una vía de servicio de la autopista A-49, en dirección al país vecino.

Empleados de mantenimiento de dicha autopista fueron los que alertaron a los efectivos del Instituto Armado. Allí se trasladó una patrulla de Ayamonte que observó desde fuera el vehículo y vio que tenía bolsas de plástico. Como medida preventiva, los agentes de la patrulla alertaron de la situación a sus superiores, quienes dieron instrucciones para que se trasladaran al lugar desactivadores de explosivos.

La Guardia Civil supo que sobre las 9.30 horas se vio a un hombre joven abandonar el vehículo, cruzar la mediana de la autopista y subirse a otro que estaba detenido en la carretera en dirección a Sevilla.

Poco después, los operarios que alertaron a la Guardia Civil vieron cómo otros dos hombres se acercaron en una motocicleta al vehículo abandonado y rompieron el cristal lateral izquierdo de la parte trasera, recogieron una bolsa de plástico y emprendieron la marcha de nuevo, también hacia Sevilla.

Lo más probable es que ETA se viera sorprendida por algún dispositivo policial cuando trataba de hacer llegar a algún piso franco en Portugal el cargamento de explosivos. El coche lanzadera alertó de esta circunstancia al terrorista que transportaba los explosivos, que inmediatamente abandonó el vehículo. El propio lanzadera que, tras dar aviso, da la vuelta en un cambio de sentido, es el que posteriormente recoge al transportista. Los expertos creen que fueron estos mismos etarras los que, posteriormente, se acercaron al vehículo y recogieron la bolsa. Sospechan que en ella habría documentos que hubieran facilitado la identificación de los etarras y, probablemente, armas cortas.

Los explosivos se encontraban en una caja que, según las fuentes consultadas por EL MUNDO, tenía impreso el anagrama de ETA y advertía de la peligrosidad de su contenido. Junto al explosivo, que podría ser amonal, se encontró polvo de aluminio y siete detonadores.

Dentro del vehículo la Guardia Civil encontró un manual redactado en euskara con instrucciones básicas para preparar bombas.

El Ministerio del Interior había ordenado hace varias semanas que se intensificasen la vigilancia de los puntos más sensibles y susceptibles de ser objetivos terroristas y, desde entonces, los controles extraordinarios son periódicos y habituales en lugares clave de la red de comunicaciones. Durante la pasada semana, uno de esos controles se estableció en la entrada a la capital sevillana desde la autopista A-92, la principal arteria de comunicación por carretera de Andalucía, que recorre la región de este a oeste.

Tras el hallazgo del coche con los explosivos, la Guardia Civil y la Policía pusieron ayer en marcha una espectacular operación para tratar de blindar los límites de Huelva y atrapar a los terroristas antes de que lograsen darse a la fuga. Se establecieron controles en los puntos principales de la red viaria, como la propia A-49 y todas las carreteras nacionales. Pero, además, los responsables de la lucha antiterrorista movilizaron a agentes del Grupo Rural del Instituto Armado y a buena parte de la plantilla de la Policía Nacional. El coche en el que se halló el explosivo, según comprobó la Guardia Nacional Republicana de Portugal, no habría sido robado, sino alquilado en Lisboa en los últimos días.

Etiquetas: ,



Lea mas

 

El abogado de Trashorras al tribunal: «A la fiscal le da igual qué estalló, pero al acusado no»

 


22-06-07



JUICIO POR UNA MASACRE / Las conclusiones de las defensas / Día 52

El abogado de Trashorras al tribunal: «A la fiscal le da igual qué estalló, pero al acusado no»


Subraya que no se puede acusar al ex minero por el 11-M si no se sabe que el explosivo de los trenes provenía de Mina Conchita y resalta que fue un colaborador policial que informó puntualmente sobre los movimientos de 'El Chino'

MANUEL MARRACO

La jornada de ayer la ocupó en exclusiva el informe del abogado de la pieza clave de la 'trama asturiana'. Alternando el tono indignado con el más jocoso, el letrado Gerardo Turiel acompañó con aspavientos tres horas de críticas a la Policía, el juez y la fiscal. Hoy es el turno de otro confidente, Rafá Zouhier

(.../...)

MADRID.- A Emilio Suárez Trashorras no le da igual qué estalló en los trenes. Si no se puede probar que fue dinamita de Mina Conchita, tampoco se le puede acusar del 11-M. Así lo mantuvo ayer ante el tribunal Gerardo Turiel, abogado defensor del asturiano, en el larguísimo informe con el que pidió la absolución del ex minero.

«La Fiscalía dijo una cosa tremenda aquí. Da igual lo que sea. Pues a Suárez Trashorras no, porque en el supuesto de que hubiera facilitado una, eso sí sería importante. Mientras no se diga cuál es, no se le puede acusar de 192 asesinatos», dijo.

El letrado aplicó la investigación de los explosivos al secreto sumarial contra el que han arremetido todas las defensas. «Mi cliente es el más perjudicado por ese asunto. Esa dinamita es clave para calificar el delito, y al no dejarme intervenir en la causa se ha vulnerado nada menos que la posibilidad de que Trashorras pudiera probar en el juicio qué dinamita era».

La conclusión de esa mala instrucción del juez Del Olmo es clara: «Ahora, ni la señora fiscal ni yo, ni, me temo, el tribunal podemos decir cuál era la dinamita».

En su tarea de poner en duda el origen de los explosivos, echó mano de un párrafo de un informe de la Guardia Civil. «Al no existir un control en las numeraciones, no es posible afirmar con certeza que todos los cartuchos de Leganés con las numeraciones investigadas procedan de Mina Conchita».

Pese a estas líneas traídas ante el tribunal, los magistrados también escucharon a la Guardia Civil mantener que sólo la mina en la que había trabajado Trashorras recibió en algún momento todas los cartuchos y detonadores investigados.

Cuatro horas de intervención dieron para mucho, y una parte sustancial se la llevó Manuel García Rodríguez, el inspector jefe de Estupefacientes de Avilés conocido como Manolón. O como le describió el abogado, «el hombre que durante cuatro años controló a Trashorras».

El ex minero mantiene que siempre le informó de los movimientos de Mowgli -como él conocía a Jamal Ahmidan, El Chino- en Asturias. «Mowgli tiene muchas llamadas con Trashorras, pero qué casualidad, en el 60% de los casos después hay otra de Trashorras a Manolón».

El paradigma de cómo funcionaban las cosas, según el letrado, tuvo lugar en febrero de 2004. En plena luna de miel, Trashorras llamó a Manolón para decirle que El Chino quería que fuera a la casa de Morata. «Vete y nos dices dónde está», fue la respuesta. «Hay una relación absoluta y total entre Trashorras y su controlador cumpliendo la misión que le habían encomendado», concluyó el abogado.

Una vez encajado en el papel de infiltrado policial, Turiel abrió el apartado de indicios concretos contra Trashorras. Lo hizo calificando de «prueba falsa» la cinta de Cancienes, en la que Lavandera informaba a la Guardia Civil de que el ex minero vendía explosivos y buscaba a quien supiera montar bombas con móviles. Según dijo, no pudo ser grabada en julio de 2001 porque en ella se hablaba del pacto de Trashorras con la Policía, que se produjo en noviembre de ese año.

Para sostener la inocencia de su cliente, la lista de falsedades tenía que incluir las declaraciones del ya condenado Gabriel Montoya Vidal, El Gitanillo, y del acusado Iván Granados. El letrado ofreció al tribunal «siete folios de contradicciones e imposibilidades» extraídas de sus declaraciones.

Turiel defiende la inocencia de Trashorras, pero ha levantado una segunda muralla defensiva a la altura del delito de suministro de explosivos, que aceptó de manera alternativa a la absolución en el escrito de conclusiones definitivas.

En este apartado, el letrado puso especial empeño en demostrar a la Sala que, aun así, no se cumplían los requisitos para considerar a Trashorras un «colaborador necesario», como mantiene la fiscal. Hacerlo implica equiparar su papel al de los autores y condenarlo como tal. Es decir, casi 40.000 años por todos los fallecidos y heridos del 11-M.

Según dijo, ni el ex minero sabía de las intenciones terroristas de El Chino ni su intervención era imprescindible para que el jefe de los terroristas robara explosivos en Mina Conchita. «La dinamita está tirada por ahí, la puede coger cualquiera», dijo el abogado citando a su propio cliente.

La última trinchera plantada por Trashorras es su salud mental. Una «esquizofrenia paranoide» que en el Código Penal se traduce, según insistió ayer su abogado, en una eximente o atenuante muy cualificada. Respectivamente, supone eludir la condena -a cambio de tratamiento- o reducirla drásticamente.

En este punto, el letrado resaltó que los peritos de la Audiencia Nacional que mantuvieron que Trashorras no había perdido su capacidad volitiva no eran expertos en psiquiatría, frente al perito propuesto por él y el de la Seguridad Social. Estos sí consideraron que «estaba afectada su capacidad de querer o no querer».

Los dos últimos ruegos de Turiel no aparentaban una fe inquebrantable en la absolución de su cliente. Insistió en que podría «aceptar de alguna manera una condena por colaboración en suministro de explosivos, con las dos eximentes o atenuantes» y recordó que uno de los magistrados presentes, Alfonso Guevara, había sido capaz de absolver a alguien tan demonizado antes del juicio como el etarra Txapote.

ARGUMENTOS DE SU DEFENSA

«La Fiscalía dijo una cosa tremenda aquí. Da igual lo que sea. Pues a Suárez Trashorras no, porque en el supuesto de que hubiera facilitado una, eso sí sería importante. Mientras no se diga cuál es, no se le puede acusar de 192 asesinatos».

«Hay una relación absoluta y total entre Trashorras y su controlador cumpliendo la misión que le habían encomendado».

Trashorras no puede considerarse un cooperador necesario. La dinamita estaba al alcance de cualquiera y él nunca supo de las intenciones de 'El Chino'.

Alega que la esquizofrenia paranoide del ex minero debe considerarse como una eximente o un atenuante.

Etiquetas: , , ,



Lea mas

 

Cartuchos que coinciden

 


22-06-07



Cartuchos que coinciden


M. M.

MADRID.- En la recta final de su intervención, Gerardo Turiel lanzó un «por cierto» muy llamativo. El abogado andaba lamentándose de «los resultados de meter a la gente [Trashorras] en bandas en las que se trafica con hachís, ahora te doy, ahora me das...», cuando se interrumpió: «Por cierto, nadie se acuerda de un sumario incoado hace unos meses porque un policía encontró dinamita y, qué casualidad, los cartuchos tenían la misma numeración y registro que la Goma 2 de Mina Conchita». «¿Qué pasó con esa dinamita?», se preguntó el abogado.


Se trata de una causa abierta por el juez Del Olmo -curiosamente, el mismo instructor que el 11-M- en torno a una mafia policial a la que se le incautaron varios cartuchos de Goma 2 ECO. Además de ordenar la detención de los implicados -entre ellos un policía-, encarceló a dos agentes a los que acusó de revelar secretos a este diario, a los que mantuvo casi un mes en prisión.

En los autos de esta causa se señala que la Goma 2 «pudo sustraerse, bien en la zona de Colmenar Viejo (Madrid), bien en la zona de Villacastín (Segovia), bien en la provincia de Barcelona».

Etiquetas: , ,



Lea mas

 

Las 'cosas claras' empiezan a no cuadrar

 


22-06-07



JUICIO POR UNA MASACRE / El análisis / PREGUERIAS

Las 'cosas claras' empiezan a no cuadrar


VICTORIA PREGO

Ayer lo volvimos a escuchar y todo indica que éste va a ser el lamento unánime de aquí a que el juicio termine. En realidad, mucho más que el lamento, se trata de la más grave denuncia que se ha escuchado en esta sala: la de que el modo en que se instruyó el sumario ha supuesto una vulneración del derecho de defensa. Ya son ocho los defensores que han intervenido y, uno tras otro, están sosteniendo que, por culpa de la prolongación del secreto del sumario, se ha producido la indefensión de los acusados.

(.../...)

Ayer lo repitió el abogado Gerardo Turiel, encargado de defender al asturiano Suárez Trashorras, para quien se pide la friolera de 40.000 años de cárcel. Pero es que lo que dijo Turiel en estrados tiene una derivada de la misma o mayor trascendencia para el interés general. Después de haber explicado que intentó no menos de 10 veces que se le admitieran otros tantos recursos para intervenir en el proceso, dijo lo siguiente: «Si a mí se me hubiera dejado, yo habría podido intervenir en que supiéramos antes, ¡y no hace 20 días!, qué era lo que estaba pasando con el análisis de la dinamita. [Y esto] a mi cliente le afectó extraordinariamente, señoría, él es el más perjudicado en este asunto».

No sólo a su cliente le afecta. Esto afecta a todos los ciudadanos porque afecta a la causa, sin duda afectará a la sentencia y, por supuesto, afecta al juicio que formule la ciudadanía, que no en vano este proceso se está retransmitiendo en directo por televisión y está siendo analizado con lupa por los periodistas desde todas las posiciones.

Lamentablemente, ese afán de mantener a los abogados al margen de la instrucción, esa decisión de que nadie salvo la Fiscalía supiera por dónde estaba discurriendo la investigación judicial, es la causa directísima de que, tres años después de los atentados, ya sea demasiado tarde para que se pueda aportar para su análisis ningún vestigio que cuente con las garantías exigibles de que no ha sido manipulado.

Tiene razón Turiel, como la tuvieron el martes otros letrados: si hubieran podido intervenir a tiempo quizá habrían podido evitar que se desguazaran todos los trenes tan rápidamente. O quizá habrían demandado de inmediato los resultados auténticos y detallados de los primeros análisis realizados en el laboratorio de los Tedax. O quizá no habríamos escuchado en voz alta en la sala la pregunta que nos hemos hecho los periodistas muchas veces desde aquel día en que los peritos en explosivos únicamente se pusieron de acuerdo en que, con los datos disponibles, no podían decir qué era lo que había estallado en los trenes: «Y ahora, ¿cómo va a ser posible condenar a los asturianos por 192 asesinatos?».

Y, efectivamente, ayer llegó Turiel y la hizo, pero no en forma de pregunta sino de contundente afirmación. A los poquísimos minutos de empezar su intervención puso sobre la mesa lo que él considera que es la conclusión inevitable de tamaña incógnita, a saber: que a su defendido se le puede acusar de algunas cosas, pero en modo alguno se le puede responsabilizar de la muerte de 192 personas ni de los daños causados a casi 2.000, sencillamente porque nadie ha dicho que lo que el asturiano pudo facilitar a los islamistas fuera lo que hizo saltar por los aires los vagones en las estaciones del corredor del Henares y en Atocha.

Lo dijo así, con absoluta claridad, mientras señalaba con el dedo a un Suárez Trashorras acicalado y por primera vez fuera de la jaula de cristal, y cuya defensa acometió con brío, convicción y gran solvencia jurídica durante cuatro largas horas en las que apenas bebió un par de sorbos de agua: «A nosotros sí que no nos da igual [cuál sea la dinamita]. ¡Y mientras no se diga cuál es, no se puede acusar a este señor nada menos que de 192 asesinatos!».

Lo que sostenía era tan sencillo de entender como decisivo para la causa: que los nombres y apellidos de esa dinamita son clave para calificar el delito que hayan podido cometer los acusados. «Al no dejarme intervenir se ha vulnerado nada menos que la posibilidad de que Trashorras pudiera probar en el juicio qué dinamita era y qué relación tenia él [con esa dinamita]. La indefensión absoluta», concluyó.

¿Qué opinarán finalmente sus señorías? No sabemos hasta qué punto, cuando tengan que establecer la culpabilidad de los procesados, el tribunal va a valorar la existencia de esta formidable incógnita, la de cuál fue realmente el explosivo, o los explosivos, que rompieron tantas vidas. Lo que sí suponemos es que, tanto esa cuestión como la otra planteada por los defensores, la de la vulneración del derecho de defensa, va a complicarles la vida a la hora de redactar su sentencia. Sencillamente porque hay que contar con que, diga ésta lo que diga, va a ser recurrida ante el Tribunal Supremo. Y porque no sería la primera vez que una mala instrucción acaba cargándose un caso bien juzgado. A menos que el tribunal sea capaz de hacer todo un encaje de bolillos, algo que será de admirar cuando se haga público.

Visto desde fuera, está comprobado, además, que quienes reprochan al juez Del Olmo su manera de proceder y denuncian haber sufrido graves limitaciones en su tarea de defensa tienen mucho interés en explicar con todo detalle de qué están hablando cuando exponen la vulneración de un derecho fundamental. No hacen valoraciones globales. Al contrario, son minuciosos en el relato de los efectos padecidos. Quieren que no se dude de que ésa ha sido su realidad.

Eso no ha sucedido, sin embargo, en el caso opuesto. El encendido elogio de algunas acusaciones a la labor de la Fiscalía y del juez instructor ha sido sólo eso, elogio, profesión de confianza y apoyo inquebrantable. Pero ninguno ha desmenuzado el porqué de su afirmación, la razón por la que ese trabajo previo que permaneció dos años bajo el manto del secreto ha resultado ser tan soberbio como alguno ha dicho. Esa diferencia esencial es la que otorga mucha mayor verosimilitud y fuerza a la crítica que a la alabanza. Ya veremos lo que sucede en el futuro, pero está más que claro que esta causa cojea, y mucho, del pie de la instrucción.

Todo lo que Turiel detalló ayer, Endika Zulueta lo había ya ilustrado ampliamente el miércoles en una intervención eficacísima. Zulueta demostró ser un abogado valiente y libre, no adscrito a ninguna de las corrientes que se han enfrentado en este juicio, un hombre que se atuvo estrictamente a la causa, pero que repartió estopa como un molinete y, entre otras cosas, destrozó la tesis que sostiene que el comportamiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en la prevención del atentado fue impecable.

Vitriólico, con un lenguaje rigurosamente asequible, consiguió además que hasta el más lego comprendiera que la historia vivida en los dos últimos años por uno de sus defendidos, Raúl González, era la repetición milimétrica de la padecida por un tal Joseph K. cuya alucinante y trágica aventura ya fue contada en 1915 por un gran escritor a quien el relato de Zulueta rindió ayer un involuntario y estremecedor homenaje. «¿Le importa a alguien eso?», se preguntó amargamente el abogado. Al tribunal, creo.

victoria.prego@el-mundo.es

Etiquetas: ,



Lea mas

 

Trashorras y el 'tupperware'

 


22-06-07



A SANGRE FRIA

Trashorras y el 'tupperware'


DAVID GISTAU

Los vendedores a domicilio rebajan sus pretensiones según van sufriendo rechazos. Primero te ofrecen un rolex. Y si no cuela, un tupperware. Y si eso tampoco cuela, entonces te piden una ayuda para un bocata. El abogado Gerardo Turiel tiene en la inocencia de Suárez Trashorras una mercancía harto difícil de colocar. Y por eso está dispuesto a rebajar sus pretensiones. Hasta él considera irrefutable que Trashorras vendió a 'El Chino' Goma 2 de Mina Conchita. Pero, aprovechándose de las dudas sobre la marca de los explosivos de los trenes y sobre su procedencia sembradas por la pericial, aspira a librar a su cliente del cargo de cooperación necesaria por el que le piden unos 40.000 años. Pero por si acaso no cuela, ya se ha sacado del abrigo la eximente de la esquizofrenia paranoide.

(.../...)

Turiel, con toda su panoplia académica, tiene un aspecto y un modo de expresarse que recuerdan a los abuelos protestones del palco en los teleñecos. Amenazó en el arranque de su alegato con que la llegada del verano nos sorprendería escuchándole aún, y casi lo logró con un discurso como la dentellada de un rottweiler, que cuando cierra la mandíbula sobre una presa ya no la abre. Una prueba de bravura a la que se somete a los rottweilers consiste en obligarles a morder una cuerda de la que se quedan colgados para comprobar cuál aguanta más. Si se hiciera lo mismo con los abogados del juicio, el último en caer sería Gerardo Turiel. Ocurre, sin embargo, que su informe de ayer fue más propio del derecho americano, donde se trata de convencer a un jurado popular y la defensa se vuelve más retórica que técnica. Es decir, que no parecía dirigido al tribunal, sino a la opinión pública y a los medios, como si de éstos dependiera la sentencia o al menos una influencia en los magistrados. Por eso ensayó argumentos demagógicos. Como cuestionar la legitimidad del proceso y los principios mismos del Estado de Derecho, no ya con referencias a los linchamientos de Alabama como hizo Abascal la víspera, pero sí a la Inquisición y a Guantánamo. O como vindicar para Trashorras una dimensión humana ajena al arquetipo del monstruo poco menos que acosado por una turba con antorchas en que, según Turiel, se ha convertido por culpa de la presión social. Estuvo lejos de lograr que el minero resultara de repente enternecedor y, en todo caso, el tribunal no basará su sentencia en cuestiones tan subjetivas y casi lombrosianas, sino en todos esos hechos probados que sepultan a Trashorras.

Sí, la inocencia del gánster asturiano es una mercancía difícil de colocar. Por más que Turiel intentara avalarla diciendo que, después del atentado, el minero acudió voluntariamente a declarar en la comisaría de Avilés de la que salió detenido, no sin antes bajar a ver un partido de fútbol para prolongar la camaradería con sus interrogadores. ¿Y por qué no iba a hacerlo? Estaba acostumbrado a salir impune de los delitos perdonables, los del hachís, negociando con sus controladores y entregando a otros en esa urdimbre de corrupción que le unía a 'Manolón'. Pero el 11-M no era un delito perdonable. Ahí se le acabó el crédito a Trashorras. Ahí fue cuando entró para no volver a salir. Y sólo le queda la esquizofrenia para intentar, al menos, vender un tupper.

Etiquetas: , ,



Lea mas

 

Allí, a los pies de los caballos

 


22-06-07



JUICIO POR UNA MASACRE / La opinión / ASI LO CUENTAN

Allí, a los pies de los caballos


VICTOR DE LA SERNA

Los informes de las defensas, tras los de las acusaciones, han servido para resaltar más aún que las fases anteriores del juicio del 11-M una diferencia esencial entre las coberturas que 'El País' y EL MUNDO -máximos representantes de las dos visiones, la oficialista y la conspiratoria, de la instrucción- dedican a la vista. Aquí, un reflejo crítico pero sin insultos de lo que van diciendo unos y otros; allí, una constante denigración personal como arma para descalificar (o intentarlo) lo que dicen quienes no concuerdan con la angosta Weltanschauung de ese periódico.

(.../...)

El miércoles resultaron notables las intervenciones de los defensores Endika Zulueta y José Luis Abascal. Del primero escribía Joaquín Manso, en EL MUNDO, que fue «más allá de su mera obligación de reclamar la libre absolución de su patrocinado», El Rulo: «Adornó su discurso con humor fino, frecuentes chascarrillos, guiños a los argumentos que han utilizado las acusaciones, e incluso preguntas al tendido celebradas por una parte del público. Esa contradicción fondo-forma, que llegó a provocar una sonrisa del presidente del tribunal, consiguió, finalmente, ser hiriente, como lo delataba la expresión adusta con que la fiscal Olga Sánchez siguió el informe».

Luis del Pino apuntaba por su parte: «Aún más brillante fue la exposición de José Luis Abascal, en el escrito de defensa de Basel Ghalyoun. Vapuleó literalmente a Olga Sánchez».

En El País, en cambio, azufre para todo el mundo. Ernesto Ekaizer menciona displicentemente los argumentos finales que «van soltando» las defensas y que coinciden mayoritariamente en que «algo importante tuvo que fallar para que los terroristas yihadistas pudieran acometer con éxito el atentado del 11-M». Él, Ekaizer, lo tiene clarísimo: lo único que falló fue -¿lo adivinan?- el incompetente Gobierno de Aznar, hoy «en el banquillo virtual».

El encargado de reírse de los abogados es esta vez Pablo Ordaz. De Abascal: «Por la tarde, cinco letrados -cinco, uno detrás de otro- se fueron durmiendo durante la intervención de José Luis Abascal, el defensor de Jamal Zougam y Basel Galhyoun [sic]. Y eso que Abascal, principal baluarte del bulo de la conspiración, venía anunciado en los carteles como la gran estrella del día». De Zulueta: «Hasta ahora, Zulueta era conocido por defender a okupas y a insumisos. [...] Tres meses y medio más tarde y 50 sesiones después, Zulueta se subió ayer el estrado con un traje de Roberto Verino -el primer traje de su carrera profesional-, camisa blanca y corbata oscura. [...] Era su graduación. Había pasado en sólo 50 lecciones del pañuelo palestino a la toga de Armani».

Apostilla Germán Yanke en 'ABC': «Desde el punto de vista del observador, el interés de un juicio está en la confrontación de las versiones». ¡Pues no digamos el interés de la cobertura periodística de un juicio como éste!

Etiquetas: ,



Lea mas

 

Un culpable llamado Emilio Suárez Trashorras

 

22-06-07



JUICIO POR UNA MASACRE / Las consecuencias / EL BLOC DE

Un culpable llamado Emilio Suárez Trashorras


Luis del Pino

Trashorras. La figura del ex minero es indudablemente trágica porque, pase lo que pase, terminará en la cárcel. A menos, claro, que se decidiera de una vez a contar lo que sabe, que es mucho. Si la versión oficial fuera cierta, Trashorras sería corresponsable de la muerte de 192 personas, al haber suministrado la dinamita con que unos islamistas habrían volado los trenes y el piso de Leganés. Y, si fuera falsa, seguiría siendo responsable, como los hermanos Toro y Rafá Zouhier, de encubrimiento, ya que sus declaraciones han estado sirviendo para cimentar la patraña y ocultar a los verdaderos autores del golpe. Las primeras declaraciones de Trashorras ante la Policía permiten verificar que, en realidad, jamás conoció a ninguna persona llamada Jamal Ahmidan El Chino. Cuando es detenido el 17 de marzo de 2004, la versión oficial aún estaba gestándose, así que Trashorras nunca llega a mencionar el nombre de Jamal y el único apodo que aparece en su declaración es el de Mowgli. Es después cuando le dicen a Trashorras lo que debe declarar y el nombre de Jamal Ahmidan y el apodo de El Chino aparecen en escena.

(.../...)

Turiel. De todos modos, la defensa de Trashorras por parte de su abogado, Gerardo Turiel, ha sido muy brillante. Y nos ha permitido conocer algunos detalles interesantes. Afirma el abogado, por ejemplo, que la llamada de Trashorras a su mujer el 18 de marzo de 2004, efectuada mientras trataba de localizar con la Policía la casa de Morata, no aparece en los listados de llamadas porque fue hecha con el teléfono del inspector Parrilla. Afirma también, y esto sí que constituye una novedad de primer orden, que los cartuchos intervenidos en agosto de 2006 -la famosa operación que desencadenó el descubrimiento de una mafia policial y el ingreso en prisión de Parrilla por informar de esa mafia al periódico El MUNDO- pertenecen a los lotes llegados a Mina Conchita, lo que pondría sobre la mesa una inquietante vinculación potencial entre esa mafia policial -dos de cuyos miembros prestaban servicio el 11-M en la comisaría de Puente de Vallecas- y los atentados de Madrid.

Etiquetas: , ,



Lea mas

 

Santano asegura que en el 11-M se actuó «muy bien y deprisa»

 

22-06-07



Santano asegura que en el 11-M se actuó «muy bien y deprisa»


El comisario general de la Policía Científica admite que el atentado sirvió para que se desarrollara un mismo protocolo de actuación

GUACIMARA CASTRILLO. Especial para EL MUNDO

SANTANDER.- «Funcionamos bien, pero descubrimos la necesidad de contar con una regularización». Así lo reconocía ayer el comisario jefe de la Policía Científica, Miguel Angel Santano, al referirse a la actuación llevada a cabo por su unidad tras la masacre de Madrid el 11 de marzo de 2004.


Ante una situación «que nunca había ocurrido en España», tanto la Policía científica, que trabajaba en ese momento bajo las órdenes de Santano, como los médicos forenses, «funcionamos bien» y «muy deprisa», recalcó. A las 72 horas de que estallasen los explosivos «ya se habían identificado 191 cadáveres», algo, subrayó, «que en ninguna parte del mundo se ha conseguido en tan corto espacio de tiempo».
(.../...)

Por otra parte, el comisario explicó durante su intervención en un curso sobre Siniestros de múltiples víctimas y grandes catástrofes organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), que el 11-M ha aportado «riqueza de conocimientos».

A su juicio, aquella experiencia sirvió «para ver» que es necesario «estar regularizados» por un mismo protocolo de actuación para que «no haya lugar a equivocaciones».

De esta reflexión ha nacido la idea de desarrollar un protocolo de actuación médico forense y de Policía científica en grandes catástrofes y sucesos con víctimas múltiples que, actualmente, está desarrollando el Gobierno, para que «todos sepan lo que tienen que hacer en cada momento», aclaró Santano.

El médico del Instituto Anatómico Forense de Madrid, José Luis Prieto, participante en el mismo curso, comentó que este protocolo «va a facilitar las tareas de tratamiento de cadáveres».

Al ser preguntado por EL MUNDO sobre el desarrollo del juicio del 11-M y su próxima comparecencia en otro relacionado con el ácido bórico, Miguel Angel Santano se negó a contestar con el gesto explícito de taparse la boca con la mano mientras se daba media vuelta.(.../...)

Etiquetas: ,



Lea mas

21.6.07

 

«La Guardia Civil y la Policía tenían un saco de pruebas y no hicieron nada»

 

21-06-07



JUICIO POR UNA MASACRE / Las conclusiones de las defensas / Día 51

«La Guardia Civil y la Policía tenían un saco de pruebas y no hicieron nada»

JOAQUIN MANSO

Ya han informado siete defensas y todas han pedido la nulidad de las actuaciones por indefensión: alegan que, durante los más de dos años en que se mantuvo «injustificadamente» el secreto de sumario, se les vetó y se les impidió participar en las diligencias indispensables para refutar las pruebas que incriminan a los procesados.


MADRID.- «La Guardia Civil y la Policía tenían un saco de pruebas y no hicieron nada». El abogado defensor de Raúl González El Rulo, Endika Zulueta, fue ayer en su informe final más allá de su mera obligación de reclamar la libre absolución de su patrocinado, en su «compromiso», dijo, «de hacer lo posible para averiguar la verdad de lo que pasó» el 11-M.(.../...)



Zulueta realizó un alegato muy crítico con la instrucción y con la labor de las Fuerzas de Seguridad -para ambas utilizó el adjetivo «vergonzoso»-, pero bajo una apariencia amable. Adornó su discurso con humor fino, frecuentes chascarrillos, guiños a los argumentos que han utilizado las acusaciones, e incluso preguntas al tendido celebradas por una parte del público. Esa contradicción fondo-forma, que llegó a provocar una sonrisa del presidente del tribunal, consiguió, finalmente, ser hiriente, como lo delataba la expresión adusta con que la fiscal Olga Sánchez siguió el informe.

El abogado, que también ejerce la defensa del supuesto cerebro del 11-M Rabei El Egipcio, se detuvo especialmente en la información que manejaron la Policía y la Guardia Civil sobre el trasiego de dinamita que llevaba a cabo Trashorras en Asturias. «Supieron que se traficaba con explosivos por al menos cinco fuentes diferentes», recordó.

«Hay confidentes por todos lados, nadie sabe qué cobran, quién les paga, a quién le dicen las cosas... Ha sido vergonzoso», recalcó, y acto seguido hizo hincapié en la relación entre Suárez Trashorras y el comisario de Avilés Manuel García, «llamado Manolón, nada menos», ironizó.

La defensa de El Rulo, para el que la fiscal pide 8 años de cárcel por suministrar explosivos, entró a matar: «Ese señor dijo aquí, sin ningún reparo, que él era el controlador pero que se sentía controlado. Que Trashorras lo llamaba para saber dónde estaba y poder así actuar». «Podía ser verdad, si no fuese porque tiene llamadas desde Tenerife e incluso desde Morata de Tajuña», razonó. Zulueta lanzó entonces una insinuación terrible, cuando afirmó que «ocurre varias veces que Trashorras llama a Manolón e, inmediatamente, a Jamal Ahmidan. El ex minero dijo que él había avisado de cada paso que daba con Jamal. Las llamadas, por lo menos, coinciden».

En relación a esto todavía se preguntó «cómo se había pagado todo eso». Más aún: «¿Qué negocios oscuros había entre un delincuente y un policía?».

Más duro si cabe fue Zulueta con Víctor, el controlador de Rafá Zouhier. «Facilitó hasta una muestra del explosivo», insistió. Y pasó a relatar la conversación telefónica que mantuvieron el acusado y el guardia civil el 17 de marzo de 2004. «Se lo dijo todo de El Chino: cómo era, en qué calle vivía, qué coche tenía... Y el otro sólo respondía 'ajá'».

Aunque el letrado interpretó que, de las palabras que cruzaron podía deducirse que no era la primera vez que ambos hablaban del islamista, precisó que, si bien esa llamada tuvo lugar seis días después del 11-M, no es menos cierto que se produjo 15 días antes del atentado frustrado contra el AVE, sin que El Chino hubiese sido detenido: «Menos mal para todos, y para la conciencia de Víctor».

A éste lo remató cuando recordó que no había dicho a Del Olmo que Zouhier le había avisado de un posible intercambio de 150 kilos de explosivos. «Viene aquí, y nos dice que no lo declaró porque no se lo preguntaron. ¡Pero qué poca vergüenza!», exclamó. «Nos han dicho que iban un paso por detrás, pero en realidad, lo tenían al lado. Y no quisieron, o no pudieron hacer nada, que no sé qué es peor», concluyó.

Otra «vergüenza», para Zulueta, ha sido -como han alegado con contundencia todas las defensas- la duración excesiva del secreto de sumario, que le ha impedido «realizar las diligencias indispensables». «Se nos veta y, cuando por fin se abre la causa, se nos deniega todo», explicó.

«No es de recibo que el Ministerio Fiscal tenga conocimiento de la causa el primer día y nosotros dos años después. Se ha vulnerado el principio de la igualdad de armas. Hemos empezado la carrera con los pies atados. Pero esto es un maratón. Y lo vamos a ganar», proclamó.

ARGUMENTOS DE SU DEFENSA

'El Rulo' dejó de trabajar en Mina Conchita el 7 de diciembre de 2003, y el robo no se produjo hasta el 28 de febrero siguiente.

Sólo le incrimina una declaración policial de Iván Granados «a cambio de una pizza», que luego no ratificó en el juicio.

«Los explosivos estaban al alcance de cualquiera. No era necesario un minero. Pero, claro, ¡es tan fácil acusar a un minero...!».

«Se ha vulnerado el derecho de defensa. Se nos ha vetado y denegado todo».

Etiquetas: , , ,



Lea mas

 

Impresiones: 11-M: La queja de la defensa está justificada

 

21-06-07



Impresiones
11-M: La queja de la defensa está justificada

Los abogados de los imputados por el 11-M fueron ayer contundentes al expresar la indefensión de sus clientes provocada por la injustificada prolongación del secreto de la instrucción. El letrado de Basel Ghalyoun llegó a comparar la falta de pruebas contra los presos con la que se daba en los procesos racistas de la Alabama de los años 50. Todo porque entonces, como ahora, y según la defensa, el camino para determinar quiénes son los culpables estaba trazado con antelación. Sin necesidad de llegar tan lejos, resulta cuanto menos dudoso que se hayan cumplido las debidas garantías procesales cuando ningún abogado de la defensa ha podido intervenir en ninguna actuación del sumario -secreto durante más de dos años- hasta poco antes de la apertura del juicio oral sin que, como se ha comprobado después, ningún dato o información en él contenido así lo justificara. Tras meses y meses a oscuras, sin poder promover pruebas o preparar las preguntas que llegarían en el juicio oral, los abogados de la defensa han tenido que afrontar un proceso en el que además se han barajado las más variopintas hipótesis sobre qué explotó en los trenes, o en el que la Fiscalía se ha dedicado a disculpar la destrucción de pruebas por parte de quienes tenían el deber de guardarlas. «No podremos obtener una sentencia justa basada en el 'vale ya' o en el 'da igual'». La frase, del defensor de Ghalyoun, es tan elocuente como demoledora.

Etiquetas: ,



Lea mas

 

MOHAMED MOUSSATEN: Su defensa alega que la inculpación fue lograda bajo presión

 

21-06-07



MOHAMED MOUSSATEN
Su defensa alega que la inculpación fue lograda bajo presión
MANUEL MARRACO

MADRID.- La consanguinidad en segundo grado puede acabar en ocho años de prisión. Así resumió ayer el abogado Miguel García Pajuelo la acusación que la Fiscalía mantiene contra Mohamed Moussaten, sobrino del supuesto ideólogo de la masacre, Yousef Belhadj.

El letrado encajó en la «normal» relación familiar de ambos todos los movimientos presuntamente incriminatorios del acusado, que escuchó la intervención impasible. Era normal, dijo, que Belhadj durmiese en su casa cuando estaba en España, que en alguna ocasión fuera con su tío a la mezquita, que viajara a Bélgica -donde él residía-, a comprar un coche, o que el hermano del huido Afalah le buscase por Madrid para pedirle el teléfono de Belhadj. «Lo normal es que su familia tenga el teléfono».(.../...)


Respecto a la profusa declaración incriminatoria -para él y para su tío- reflejada en el atestado policial, el abogado consideró que los magistrados no deben considerarla válida. Ni esa ni todas las posteriores a las que contaminó con la multitud de irregularidades que se produjeron.

En esa declaración, el acusado situó a su tío Belhadj dentro de la red de Al Qaeda, aseguró que recaudaba dinero para la yihad y afirmó que le había mostrado vídeos islamistas violentos. García Pajuelo repasó las palabras del propio Moussaten sobre cómo la Policía obtuvo esa confesión. «Cuando estaba detenido, oía los gritos de su madre. Estuvo cuatro días incomunicado con hambre, con sed, con amenazas, sin dejarle dormir en ningún momento, siempre con policías, 10 distintos que se turnaban. Todo sin abogado y sin saber cuál era la acusación contra él. También le amenazaban con 40 años de prisión y le decían lo que tenía que decir, que su tío era de Al Qaeda y que era el que aparecía en un vídeo [del 11-M]» .

Para respaldar la verosimilitud de esta denuncia, el letrado sacó a relucir un reciente informe del Comité de la la ONU contra la Tortura, en el que afirma que «no hay la menor duda de que en España hay casos de tortura».

La Fiscalía pide ocho años para Moussaten por colaboración con los terroristas, aunque otras acusaciones le imputan pertenecer a la trama. Sobre esta variante, García Pajuelo rememoró la peripecia vivida por el hermano de un huido del 11-M para encontrar el domicilio de la familia Moussaten: dos direcciones erradas y, al final, la correcta gracias a un conocido que se encontró en la calle. «Pues la organización sería un auténtico desastre organizativo», dijo.

El Ministerio Público sostiene que, al contrario que su hermano Brahim -al que ha retirado la acusación- Mohamed sí estaba al tanto de las actividades de su tío.

La defensa del marroquí hizo una descripción muy distinta: «No ha tenido ningún tipo de participación ni directa ni indirecta. Estaba, más bien, ocupado en actividades más propias de un chico de su edad, 19 años: trabajar, divertirse y estar con su novia».

ARGUMENTOS DE SU DEFENSA

Hay numerosas irregularidades respecto a la profusa declaración incriminatoria -para él y su tío- reflejadas en el atestado policial.

«Cuando estaba detenido, estuvo cuatro días incomunicado, con hambre, sed, amenazas (...) y sin poder disponer de un abogado».

Para respaldar el anterior argumento, el letrado sacó a relucir un reciente informe de la ONU contra la Tortura en España.

Etiquetas: , , ,



Lea mas

 

El letrado de Ghalyoun ve tras la Fiscalía las «cloacas del Estado»

 

21-06-07



JUICIO POR UNA MASACRE / Las conclusiones de las defensas

El letrado de Ghalyoun ve tras la Fiscalía las «cloacas del Estado»

Dice que le recuerda a los juicios contra negros en la Alabama de los años 50
MANUEL MARRACO

MADRID.- «El Ministerio Fiscal invoca sutilmente intereses generales, también denominados de Estado, para justificar su petición al tribunal... Esto no son intereses de Estado, es decir de todos, sino intereses espurios de cloacas del Estado». Así comenzó ayer su intervención final el abogado José Luis Abascal, defensor de dos presuntos pesos pesados del banquillo, Basel Ghalyoun y Jamal Zougam.

Abascal recordó en su informe sobre Ghalyoun -para el que la Fiscalía pide 12 años de cárcel por pertenencia a banda armada- a un tercer detenido al que defendió de oficio, el dueño de la peluquería en la que, según el Ministerio Público, los terroristas se reunían para hacer abluciones con agua de La Meca. Al final no fue procesado. «Alguna acusación ha dicho que la instrucción ha hecho historia. Efectivamente, lo que ahora se llama novela histórica de ficción. Ha mezclado La Meca con una peluquería, Asturias con Tetuán y a la Virgen del Coro con Bin Laden, pero pruebas, lo que se dice pruebas, no existen ni existirán. Como alguien dijo, porque todo es una ilusión creada para las elecciones del año 2004, en esto estamos de acuerdo con el Ministerio Fiscal».(.../...)


El letrado también criticó la tesis de la numerología aireada por la fiscal Olga Sánchez para vincular el 11-S y el 11-M. «Éste es uno de los principales argumentos de su acusación y tiene el mismo origen racional que los empleados en Alabama para acusar y condenar a negros injustamente, es decir, son los culpables porque son musulmanes y como fueron musulmanes quienes realizaron los atentados del 11 de septiembre no hay duda ninguna que también fueron musulmanes los que atentaron el 11 de marzo».

Esta persecución ha estado llena de extraños episodios, como el desmesurado celo de algunos mandos policiales. Por ejemplo, «el del jefe de la UCAO y su amigo, el jefe de seguridad de Amena. A través de una llamada organizaron todo el entramado telefónico que hoy sirve de sustento a la causa».

El informe final también detalló la docena de causas de nulidad que ha invocado ante el tribunal y a las que se han adherido el resto de defensas. En particular, a la del inacabable secreto sumarial, «que llevó a una indefensión de libro de la que se pueden percatar hasta los fans menos aventajados de Barrio Sésamo».

Recordando la frase con la que el Tribunal Supremo absolvió a un detenido de Guantánamo, se preguntó si la instrucción del sumario 20/2004 también podía describirse como un «limbo jurídico».

Abascal, que volverá a intervenir dentro de unos días para defender la causa de Zougam, apenas hizo una breve referencia a ETA. Tras señalar que no sabe si está detrás, sí considera que se han encontrado «demasiadas casualidades».

Entrando en los indicios concretos que pesan contra Ghalyoun, insistió en que el gorro encontrado en Leganés que llevaba su ADN tenía escrito el nombre de su dueño, que no era Basel, sino Abdullah, y que lo pudo llevar allí el suicida Rifaat Anuar. Más allá del gorro, Abascal hizo un repaso de los «extraños» hechos de Leganés: «Extraño alquiler» (el único de una inmobiliaria), «extraño vecino» (un policía especializado en seguimientos) y «extraña muerte».

Sobre la acusación de que la noche posterior a los atentados acogió a Anuar en el local de Virgen del Coro, denunció que la Fiscalía no ha querido encontrar a otro inquilino que estaba aquella noche en el local y podría acreditar que Anuar tenía su propia llave.

Abascal también destacó que resultaba incoherente acusar a Ghalyoun de estar «subordinado jerárquicamente» a El Tunecino cuando la propia policía reconoció ante el tribunal que ambos se enfrentaron por sus diferencias religiosas.

ARGUMENTOS DE SU DEFENSA

«El Ministerio Fiscal invoca sutilmente los intereses generales (...), es decir, de todos, pero se trata de intereses espurios de las cloacas del Estado».

El inacabable secreto sumarial llevó, según Abascal, a una indefensión «de libro», de las que «se podrían percatar hasta los 'fans' menos aventajados de Barrio Sésamo».

Ghalyoun no puede estar «subordinado jerárquicamente» a 'El Tunecino', pues ambos se enfrentaron a causa de sus diferencias religiosas.


Etiquetas: , ,



Lea mas

 

Alegatos

 


21-06-07



EL BLOC DE

Alegatos


Luis del Pino

Dinamita. Algunos alegatos de las defensas, tal como se esperaba, están dando mucho de sí. El primero de los informes de Endika Zulueta, el de defensa de Raúl González, no ha defraudado. El abogado puso de relieve con brillantez lo endeble de las acusaciones contra su defendido, que ni siquiera trabajaba en Mina Conchita en la fecha en que supuestamente se robaron los explosivos y contra el que lo único que hay es la declaración de otro procesado, que dice que oyó a Trashorras decir que González le conseguía explosivos. ¿Es posible que este imputado traficara con dinamita? Sí, es perfectamente posible. Pero siempre volvemos al mismo punto: si en los trenes no estalló Goma 2 ECO, a González se le podrá acusar de lo que se quiera, pero no de estar relacionado con las explosiones.

(.../...)

Vapuleo. Aún más brillante fue la exposición de José Luis Abascal, en el escrito de defensa de Basel Ghalyoun. Vapuleó literalmente a Olga Sánchez, esa fiscal numeróloga que ha sido incapaz de aportar ninguna prueba de que en los trenes estallara el explosivo oficial, la Goma 2 ECO; esa fiscal que, junto con el juez Del Olmo, ha mantenido en secreto el sumario durante toda la instrucción, impidiendo así la labor de defensa; esa fiscal que se obcecó en acusar a Ghalyoun de la autoría material de los atentados y a la que se le desmoronó delante de las cámaras de televisión el único supuesto testigo; esa fiscal que ha permitido que se usaran testimonios inverosímiles para incriminar a Ghalyoun, como aquél que le situaba en las reuniones del Río Alberche en una fecha en la que ni siquiera vivía en España. Recordó Abascal la Alabama de los años 50 del pasado siglo, donde los negros eran presuntos culpables por el mero hecho de ser negros, y ha denunciado que en este juicio se está juzgando a musulmanes simplemente por ser musulmanes. Porque hacen falta musulmanes, cualquier musulmán, para poder seguir sosteniendo que el 11-M fue un atentado de Al Qaeda. El único atentado de Al Qaeda, como recordó Abascal, carente de suicidas.


Lea mas

 

«Una verbena de acusaciones injustas»

 

21-06-07



JUICIO POR UNA MASACRE / FOUAD MORABIT

«Una verbena de acusaciones injustas»


JOAQUIN MANSO

MADRID.- Fouad Morabit no es ese tipo superdotado que presentan las acusaciones, capaz de aprenderse de memoria la numeración de los folios del sumario, como sostiene la Fiscalía, que pide para él 12 años de cárcel por pertenencia a banda armada. «No es una persona de otro mundo. Más bien, un mal estudiante» víctima de «una verbena de acusaciones injustas», argumentó ayer su defensa.


La abogada Eva Aragón presentó ayer su informe final. Como el resto de defensas, se extendió largamente en denunciar la indefensión y la discriminación que, a su juicio, ha producido la duración excesiva del secreto de sumario. Así, explicó que sólo por la prensa pudo saber que una de las principales pruebas por las que está encarcelado Fouad son las conversaciones ambientales intervenidas en Italia a Rabei El Egipcio. «Esta defensa no tenía ni idea de su contenido», dijo, antes de poner en duda la legalidad de esas grabaciones y transcripciones, en las que, volvió a destacar, «esta parte no pudo participar». Asimismo, afirmó que su defendido había sufrido malos tratos en comisaría.
(.../...)

El resto de indicios contra su patrocinado son la visita que le hizo el suicida Rifat Anouar la misma tarde del 11-M y el supuesto cruce de llamadas con otros islamistas.

«Él mismo fue el que le dijo a la Policía que Rifat había estado en Virgen del Coro el 11-M. Fue una declaración espontánea e inocente. Si hubiese sabido lo que había hecho Rifat, seguramente no lo habría confesado. Pero es que nosotros tampoco sabemos qué fue lo que hizo Rifat. Porque los muertos no tienen abogado», razonó.

Sobre el cruce de llamadas, cuestionó cuál podría ser el «interés» de la fiscal en atribuir de manera «palmariamente injusta» dos números a los que llamaba Fouad a El Chino y a Abdenabi Kounjaa, cuando en realidad eran usados indistintamente por ambos y Rifat, que sí era amigo de Fouad. «Lo que quiere es aparentar que el acusado tenía relación con todos los suicidas de Leganés», dijo.

ARGUMENTOS DE SU DEFENSA

«Esta defensa no tenía ni idea del contenido de las conversaciones de 'El Egipcio' que incriminaban a Fouad».

«Él mismo dijo que Rifat Anouar le visitó el 11-M de manera espontánea. No sabía lo que había hecho. Nosotros tampoco lo sabemos. Es que los muertos no tienen abogado».

Etiquetas: ,



Lea mas

 

La cabeza de turco

 

21-06-07



A SANGRE FRIA

La cabeza de turco


DAVID GISTAU

En la ya lejana primera sesión del juicio, Gómez Bermúdez hizo lo que los árbitros en los partidos de fútbol complicados: enseñar muy pronto una tarjeta amarilla que sirviera de aviso para navegantes y apaciguara los ánimos levantiscos. El abogado que sufrió aquella credencial de autoridad del presidente del tribunal, y que, por cierto, luego recibió disculpas por ello, fue Endika Zulueta, defensor de 'El Egipcio' y del minero Raúl González. Desde entonces, olvidada ya la anécdota, Zulueta ha ido revelándose como un abogado magnífico, que ha provocado vuelcos como el del descrédito de los traductores italianos, y que ejerce para sus clientes una defensa bien trabada, ajena a histrionismos, a reyertas entre las partes y a tentaciones conspiratorias. Es tan minucioso que, sólo por «contextualizar» la defensa de 'El Rulo', fue capaz de viajar a Mina Conchita, de donde regresó con una exploración cartografiada de las trochas que unen los distintos niveles con la que ayer trató de demostrar que 'El Chino' pudo abastecerse de explosivos tardando tal vez seis horas más de lo que habría necesitado un conocedor del terreno, pero sin requerir ayuda de ningún minero.

(.../...)

En su informe, bien armado y limpio de digresiones, Zulueta tuvo tiempo hasta de afear la abulia de 'Víctor' ante las informaciones de Rafá Zouhier, que sólo por la intervención de la suerte no acabó permitiendo otra masacre a principios de abril de 2004, esta vez en el AVE a su paso por Mocejón. Pero, lo fundamental respecto de El Rulo y su presunta complicidad con Suárez Trashorras en el mercadeo de explosivos, fue que propuso de un modo convincente la teoría de la cabeza de turco, del minero pillado sin más para llenar con él una pieza del puzle y evitarse más incordios. Que Raúl González no trabajase ya en Mina Conchita cuando los explosivos fueron robados, así como que la propia Audiencia Nacional haya reconocido en una sanción por escasa diligencia a la empresa minera que de ahí podía llevarse Goma 2 «cualquiera», son hechos que apuntalan su discurso. Zulueta estuvo tan cómodo en su papel y tan inspirado que, en vez de ponerse farragoso como iba siendo costumbre, se permitió humoradas como parodiar a Gómez Bermúdez cuando solicitaba que un croquis fuera exhibido en la pantalla: «Roberto, VGA». La anécdota sirvió como pretexto para que víctimas de dos asociaciones distintas en las que se prolonga la riña que ha estallado en la fase de conclusiones llegaran a los exabruptos. Unas rieron las gracias de Zulueta, y entonces otras, las de la asociación de Pilar Manjón, se sintieron agraviadas por quienes creían haber venido «a un circo» y hasta musitaron palabras como «gentuza».

Mucho menos centrado estuvo Abascal en su informe sobre Ghalyoun. Quiso aprovecharse de las dudas sembradas por las acusaciones vinculadas a la cuarta trama atribuyendo las imputaciones a intereses de las cloacas del Estado. Y luego intentó victimizar a los acusados igualando el juicio con un linchamiento racista al estilo de los del Ku-Klux-Klan en Alabama. El celo garantista y la pulcritud con que en todo momento ha quedado establecido que aquí no se juzgan conciencias, sino delitos, bastan para que esa soflama suene sencillamente ridícula.

Etiquetas: , ,



Lea mas

 

Gobierno y ETA pactaron la declaración de Zapatero

 

21-06-07



Gobierno y ETA pactaron la declaración de Zapatero


La tregua etarra del 22 de marzo de 2006 vino precedida de múltiples reuniones entre los terroristas y el Gobierno. En ellas se pactó no sólo el texto de la declaración con que la banda abría el 'proceso', sino que también se llegó a acuerdos sobre lo que debía decir el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en su declaración en el Congreso de los Diputados, según publica hoy el diario 'Gara'.

Finalmente, Zapatero no compareció ante la Cámara, sino que lo hizo, el 29 de junio de ese año, en uno de los pasillos, ante una mesa repleta de periodistas.
(.../...)

Los numerosos encuentros facilitaron un pacto definitivo en julio de 2005. Ahí se llegó a lo que ambas partes llamaron el 'punto cero': el acuerdo para los textos con los que ETA declararía la tregua y el Gobierno daría por abiertas las conversaciones con la banda, bajo la premisa expresa de que Zapatero daría en su declaración el peso al «respeto a la decisión de la ciudadanía vasca».

El acuerdo no se produjo, según 'Gara', hasta que ETA aceptó algunas precisiones hechas por el Gobierno pues éste temía que «la AVT y el PP entraran a saco».

El pacto no fue total y fue necesario crear un preámbulo y varios anexos, en donde ambas partes reconocen la existencia de «una realidad [...] llamada Euskal Herria».

Siempre según 'Gara', el acuerdo incluía «garantías». En ellas, ETA se comprometía a que la tregua fuera «permanente», para que no se viera como «más de lo mismo», y el Gobierno aceptaba «no realizar detenciones» y «aceptar de facto [...] que la izquierda 'abertzale'» pudiera «desarrollar una vida política». Incluso se marcó un plazo para que el Gobierno de Zapatero pudiera aplicar su particular tregua: «7-10 días».

La banda también se comprometía a «no realizar acciones contra personas (incluidas cartas)», y a no realizar «abastecimiento de armas y explosivos».

Otra garantía del Gobierno a ETA, según 'Gara', fue el compromiso de buscar un «pacto de Estado» para dar continuidad al acuerdo si se producía un relevo en Moncloa. El Ejecutivo dijo que eso entrañaba «grandes dificultades» y pidió un plazo de seis meses entre la declaración de tregua y la de Zapatero en el Congreso para lograrlo.

También se incluyó la gestión de los «accidentes», entendidos como el incumplimiento de las «garantías» pactadas, que se resolverían en la mesa de diálogo, «con voluntad de seguir avanzando en las negociaciones».

Etiquetas:



Lea mas

 

IBARRETXE OBLIGA A ELEGIR AL PRESIDENTE: O CON ÉL O CON RAJOY

 

21-06-07



Editorial

IBARRETXE OBLIGA A ELEGIR AL PRESIDENTE: O CON ÉL O CON RAJOY


La intervención que ayer hizo Ibarretxe tras reunirse con Zapatero en La Moncloa demuestra que la intención del presidente del Gobierno de lograr un acuerdo político contra ETA que englobe a todos es una quimera sin aplicación práctica alguna.

El lehendakari no se anduvo con ambages y puso como condiciones de su colaboración política contra ETA que no se aplique la Ley de Partidos, que se detenga una supuesta vulneración de los derechos humanos de los presos de la banda y, en suma, que se anulen todas las iniciativas derivadas del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que firmaron PP y PSOE en 2000. Ibarretxe además volvió a exponer su discurso más soberanista y anunció que mantiene su intención de celebrar un referéndum a lo largo de esta legislatura sobre su plan, afirmando que «los derechos históricos son la auténtica Constitución del pueblo vasco».

(.../...)

Por último, el lehendakari, en abierta contradicción con lo expresado por el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, advirtió a Zapatero de que no hay por qué dejar de dialogar buscando «soluciones políticas» por el hecho de que ETA haya roto la tregua. Habrá que esperar al mes de enero para comprobar si en el PNV prevalece la postura más cerril de Ibarretxe o la aparentemente moderada de Imaz. Sin embargo, la coexistencia de dos corrientes en el seno del nacionalismo vasco es ya tan vieja como su propia historia y, puesto que les ha sido tácticamente muy útil, nada permite augurar que una vaya a sucumbir ante la otra.

El Gobierno, que evitó comparecer tras la reunión, quiso de inmediato quitar hierro a las condiciones impuestas por Ibarretxe asegurando que el Ejecutivo vasco había prometido colaborar «sinceramente» en la lucha policial contra ETA. Es evidente que no hay peor sordo que el que no quiere oír, y que Zapatero está dispuesto a obviar las contradicciones para mantener sus buenas intenciones de abrir el acuerdo político contra ETA al mayor número de fuerzas posibles. Sin embargo, tal cosa no puede hacerse a costa de olvidar que el objetivo final no es la unión, sino combatir el terrorismo, y que tal cosa no se logrará a base de declaraciones solemnes que no se concreten en iniciativas. De hecho, el pacto entre PP y PSOE nunca se hizo con un afán de exclusión, sino con el de buscar medidas eficaces para acabar con ETA por medio de la Ley y el Estado de Derecho. Así debería ocurrir de nuevo, participe quien participe.

Aunque el Gobierno no quiera reconocerlo, si para algo han servido sus reuniones con Rajoy e Ibarretxe es para constatar que, más temprano que tarde, tendrá que elegir. Ante el aviso de ETA de que puede atentar en cualquier momento, tiene que optar ya entre quienes le proponen buscar medidas para debilitar y combatir a la banda y quienes, a pesar de decir que la combaten, la fortalecen manteniendo viva su agenda política.

Etiquetas: ,



Lea mas

 

Ibarretxe apoya al Gobierno pero exige medidas a favor de ETA y su entorno

 

21-06-07



VUELTA A LAS ARMAS / El Gobierno, satisfecho por que el 'lehendakari' ofrece su «colaboración máxima» ante la amenaza de ETA, al margen de las «diferencias políticas» / El político vasco se remonta a las guerras carlistas

Ibarretxe apoya al Gobierno pero exige medidas a favor de ETA y su entorno


Pide que no se aplique la Ley de Partidos y que «se deje de vulnerar» los derechos de los presos etarras Asegura que Zapatero ha liderado un «intento honesto» de negociación y «merece la pena arriesgar e intentarlo una y mil veces»

FERNANDO GAREA

MADRID.- El lehendakari exigió ayer al presidente del Gobierno que no aplique la Ley de Partidos y que respete los derechos humanos de los presos de ETA que, según él, «se vulneran» en este momento.

Ibarretxe ofreció a Zapatero «colaboración máxima» para garantizar la seguridad frente a ETA, pero propuso medidas que favorecen al entorno de la banda y salió de las dos horas de reunión en La Moncloa reivindicando su plan soberanista, aquél que fue rechazado por las Cortes en 2005.

(.../...)

Su tesis es que, pese a que ETA ha roto el alto el fuego, no deben frenarse las iniciativas políticas y que, en este momento, la única que sigue viva es su plan, porque fue aprobado en el Parlamento vasco, aunque luego rechazado por el Congreso. Insistió en que mantiene su compromiso de celebrar una consulta popular en esta legislatura para que los vascos decidan su futuro. Sobre la lucha antiterrorista, el lehendakari utilizó expresiones como «no les acompañaremos en viejas fórmulas del pasado», en referencia a la Ley de Partidos y a la dispersión de presos, y sus palabras sonaron a condición previa para el apoyo a Zapatero, pero el Ejecutivo no lo ve como tal.

Como es tiempo de buscar el mínimo común y de cuadrar un círculo en el que entren el PP e Ibarretxe, La Moncloa se quedó con lo del apoyo frente a ETA y orilló todo lo demás. El Gobierno habló de no dejar a la sociedad «inerme» frente a la amenaza etarra, de la decisión de ambos gobiernos de cooperar «con firmeza» ante la amenaza de ETA y, a lo demás, lo llamó «diferencias políticas».

Esa voluntad de cooperación, pese a las importantes discrepancias de fondo, la situó el Gobierno en las reuniones que mantienen el ministro del Interior y el consejero vasco para coordinar las medidas de seguridad ante un probable atentado de ETA.

Conscientemente, Zapatero renunció a que un miembro cualificado de su Gobierno, como la vicepresidenta primera o cualquier otro, ofreciera públicamente su versión del encuentro con el lehendakari con cámaras y micrófonos. Lo hizo un portavoz de la Secretaría de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda.

Sólo queda la versión grabada de Juan José Ibarretxe, quien aseguró ante los periodistas en La Moncloa que había ofrecido a Zapatero «implicación máxima» del Gobierno vasco en la defensa de los «derechos fundamentales de todas las personas, incluso los de las que han cometido horribles delitos» y en las «políticas de solidaridad, cariño y reconocimiento a las víctimas».

A continuación, no obstante, incluyó sus reparos a la actuación del Gobierno bajo este epígrafe genérico: «En la lucha contra la violencia no vale todo».

Lo que no vale, según él, es la ilegalización de partidos, o sea, de Batasuna, y la política penitenciaria basada en la dispersión de los reclusos, porque vulneran los derechos humanos de los etarras y su entorno.

«La política de exclusión y la Ley de Partidos no nos han acercado ni a la paz ni a la normalización política; creo que más bien nos alejan de la paz y la normalización política», dijo Ibarretxe en referencia a la ilegalización de la izquierda abertzale. Añadió que «la política de trasladar una concepción de los derechos humanos de manera divisible tampoco nos ha acercado» a la paz.

Ibarretxe se remontó a las guerras carlistas de hace dos siglos para sustentar su propuesta soberanista y el déficit que, según él, tiene Euskadi desde entonces: la falta de un acuerdo con España. En ese punto remoto situó el origen del conflicto.

Dijo que «los derechos históricos del pueblo vasco son su auténtica Constitución» y explicó que hace falta un acuerdo político para una «convivencia amable» entre el País Vasco y España, que arrastran un problema, añadió, desde la primera guerra carlista, en 1839, cuando se abolieron los fueros.

Ahí situó su plan soberanista y su voluntad de llevar a cabo una consulta popular en esta legislatura. Su tesis es que el final del alto el fuego no impide que se hagan esas propuestas y reivindicó también ante el jefe del Ejecutivo la capacidad de iniciativa política de cada formación «ahora más que nunca», ya que, a su juicio, actuar de otra manera sería «entregar a ETA el timón y la gestión de la agenda política».

Pareció que Ibarretxe contradecía la posición de Josu Jon Imaz, presidente del PNV, que estos días ha hablado de excluir a Batasuna del diálogo político. Él no sólo no habló de aislar a nadie, sino que insistió en acabar con las políticas de exclusión que considera antidemocráticas.

El portavoz de La Moncloa que explicó luego la reunión no quiso especificar la posición de Zapatero ante tales reivindicaciones, que chocan radicalmente con el discurso que el presidente del Gobierno mantiene en público. Nunca se ha planteado cambiar la política penitenciaria ni derogar la Ley de Partidos y, menos después del final del alto el fuego. Ibarretxe hizo una defensa del proceso de paz encabezado por el actual presidente del Gobierno. «Este intento ha sido honesto, a pesar de los aciertos y los errores, que de todo ha habido, ha merecido la pena y le he trasladado que en esta vida y en política hay que arriesgar, que hay que intentarlo, que merece la pena intentarlo, que hay que intentarlo una y mil veces; que conseguir la paz en la sociedad vasca, que conseguir un acuerdo político para convivir entre Euskadi y España merece la pena que lo intentemos una y otra vez».

El lehendakari culpó a ETA de la ruptura del alto el fuego y utilizó términos como «violencia nauseabunda» para referirse a la actividad de la banda. Respecto a ANV, Ibarretxe expuso una tesis según la cual esta formación pidió el voto a favor de un proceso de paz y, una vez rota la tregua, «muchísima gente quedó frustrada y traicionada».

Por eso, hizo un llamamiento a este partido que, según dijo, «tiene que reaccionar» ante «una manifestación de violencia si no quiere perder el crédito» que consiguió. Se refirió en todo momento a sus 180.000 votos, es decir, sumó los de ANV con los nulos en aquellos lugares en los que el Gobierno y la Fiscalía frenaron la presentación de sus candidaturas.

Zapatero e Ibarretxe avanzaron también en la renovación del cupo, a la que el PNV condiciona su apoyo a los Presupuestos.

Etiquetas: , ,



Lea mas

This page is powered by Blogger. Isn't yours?