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10.7.04

 

Interior reconoce que Zouhier alertó a la UCO

 

10-07-04



INVESTIGACION 11-M / Dos informes de la Policía y de la Guardia Civil, filtrados ayer a Efe y a La Ser, admiten que, al menos dos confidentes dieron pistas sobre el tráfico de dinamita / Los mandos no pudieron probarlas

Interior reconoce que Zouhier alertó a la UCO


MADRID.- Un informe de la Guardia Civil, filtrado ayer por el Ministerio del Interior a Efe y a la Cadena Ser, confirma que Rafá Zouhier -en prisión por su presunta relación con el 11-M- fue su confidente, y que en enero de 2003 alertó a sus contactos de la Unidad Central Operativa (UCO) sobre los intentos de José Emilio Suárez Trashorras -un «individuo de Avilés»- de vender el explosivo de las minas.
(.../...)

Además, un segundo informe de la policía, revelado a la vez y por el mismo conducto informativo, desvela que muy poco antes, a finales de 2002, el Grupo de Estupefacientes de Oviedo alertó igualmente de que el propio José Emilio Suárez Trashorras, también confidente y ahora en prisión por vender los explosivos con los que murieron 192 personas en Madrid- podría «andar traficando con dinamita».

La conclusión a la que llegaban sendos informes -según subrayaba ayer la filtración periodística- es que los confidentes nunca llegaron a alertar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de la venta de explosivos del 11-M. Sin embargo, de su contenido sólo cabe deducir que no habían logrado rentabilizar las pistas con resultados concretos.

Así, el informe de la Guardia Civil, firmado por el actual director general, Carlos Gómez Arruche, refiere que Zouhier informó acerca de «un individuo de Avilés, que buscaba compradores para explosivos y que decía que había sustraído cierta cantidad de algún depósito de explosivos, ya que al parecer, trabajó como vigilante en este sector de la industria minera». La Guardia Civil desplegó, según el mismo informe, un «vasto y extenso operativo policial» durante varios meses de 2003, sin que se pudiera obtener «ningún dato o hecho objetivo». Y la propia Fiscalía de Avilés, a la que se informó verbalmente, descartó iniciar un procedimiento penal «ante la evidente ausencia de indicios».

En el caso del confidente policial, José Emilio Suárez Trashorras, el informe es algo más exhaustivo, pero aunque está firmado por el ex subdirector general de la Policía Pedro Díaz-Pintado, no es sino la transcripción del documento elaborado por el «contacto» de dicho confidente, el jefe del Grupo de Estupefacientes de Avilés, Manuel García Rodríguez.

Asegura el comisario que «todas sus conversaciones» con Suárez Trashorras «versaron únicamente sobre personas y asuntos relacionados con el mundo de la droga». Sin embargo, revela que el Grupo de Estupefacientes de Oviedo le alertó de los trapicheos de su confidente con la dinamita.

Según el informe, el comisario de Avilés se distanció del confidente, precisamente, por esta circunstancia y por su «carácter sumamente inquieto». Pero ello no le impidió volver a contactar con él en una segunda fase, y hasta el mismo 11 de Marzo. En esta última etapa, las pistas del confidente sobre sus nuevas y peligrosas amistades fueron cada vez más explícitas. «Trashorras manifestó en alguna ocasión», reza el informe según lo recoge Efe, «tener relación de amistad con unos 'moritos' que vivían en Madrid.a donde había ido incluso para llevar un regalo al hijo de uno de ellos».

Además, el propio jefe del Grupo de Estupefacientes vio a Trashorras en Avilés «con dos personas que parecían árabes» a finales del año 2003. Y en enero de 2004, el confidente policial comentó que había «unos moritos» que subían hachís desde Madrid hasta Pontevedra para cambiarlo por coacaína, que posteriormente transportaban hacia el País Vasco, «aunque no volvió a hablar del tema».

El informe detalla también que los «moritos» habían estado en la boda del confidente con Carmen Toro -en libertad provisional en relación con el 11-M- y que ésta le echó de casa, tras discutir a la vuelta de la luna de miel, en Madrid, por su intensa relación con ellos.

«El funcionario», reza el informe, «no apreció nada raro y no le dio más importancia». No obstante, sí le llamó la atención una frase que Suárez Trashorras pronunció tras los atentados.El confidente le dijo que había llamado a uno de los «moritos» y que éste le había dicho que «si no lo veía en la tierra, lo vería en el cielo». Este fue, según el informe, el indicio que empujó a García Rodríguez a poner en conocimiento de la Comisaría General de Información y que provocó su detención.

La filtración sólo da cuenta de la fecha -el 24 de abril- en que fue firmado este segundo informe. El ex director general de la Policía, Pedro Díaz-Pintado, lo remitió a Interior el dos de junio, tres días después de que el ministro Alonso anunciara una investigación sobre las relaciones entre los confidentes y el 11-M, desveladas ese mismo día por EL MUNDO.



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Garrido dice que "la comisión no tiene por objetivo saber quiénes fueron los autores" del 11-M

 

SE NIEGA A QUE COMPAREZCAN LOS CONFIDENTES
(10-07-04) Garrido dice que "la comisión no tiene por objetivo saber quiénes fueron los autores" del 11-M
Emilio Suárez Trashorras y Rafá Zouhier.
L D (EFE) El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, ha instado al secretario general del PP, Mariano Rajoy, a que diga "todo los que sabe sobre lo ocurrido el 11, el 12 y el 13 de marzo" y a que deje de "levantar cortinas de humo" para "ocultar lo que hizo el Gobierno" en esos días.(.../...)


Blanco, que participó en la apertura del XI Congreso Regional del PSOE de La Rioja, afirmó que lo único que "hicieron durante esos días" los dirigentes del PP fue "mentir para ganar tiempo y que los ciudadanos llegaran con confusión al 14 de marzo".

Blanco también se refirió a unas palabras de Rajoy en las que éste acusaba a los socialistas de actuar "con sadismo impropio del ser humano" y dijo que "sadismo impropio del ser humano" era "seguir hablando de la autoría de ETA, mientras los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado investigaban el terrorismo islámico" o "acusar a los demás de lo que uno mismo hace".

Mientras tanto, el secretario general del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, en una conferencia de prensa, ha adelantado que el PSOE se opondrá a que vuelvan a testificar ante la comisión el portero de la finca de Alcalá de Henares (Madrid) Luis Garrudo y el comisario general de Información, Telesforo Rubio, como pide el PP tras acusarles de concertar sus comparecencias con diputados socialistas.

"Son temas que no tienen nada que ver con los hechos que se están investigando. No vamos a dedicarnos a investigar qué hace cada persona y con quién se reúne", dijo López Garrido, que incluso atribuyó al PP conductas similares en la crisis abierta por dos diputados socialistas tránsfugas en la Asamblea de Madrid el pasado año. Garrido no mencionó que entonces su partido preguntó hasta por los invitados a la boda de uno de los comparecientes.

Garrido expresó también la negativa del grupo socialista a aceptar la petición del PP de que comparezcan algunos de los confidentes policiales vinculados con la trama, como Rafá Zouhier y Emilio Suárez Trashorras, al ser un asunto que compete a los tribunales. "La comisión de investigación no es un juzgado y no tiene por objetivo saber quiénes fueron los autores de los atentados", explicó.



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Pujalte: «El Gobierno filtra los informes porque tiene algo que ocultar»

 

10-07-04

11-M LA INVESTIGACION / EL ENFRENTAMIENTO POLITICO

Pujalte: «El Gobierno filtra los informes porque tiene algo que ocultar»


El portavoz del PP en la Comisión, acusa al PSOE de «dinamitarla» y vuelve a exigir que comparezcan los confidentes policiales

CARMEN REMIREZ DE GANUZA

MADRID.- El portavoz del Grupo Popular en la Comisión del 11-M reaccionó ayer a la «filtración» de los informes de la Policía y de la Guardia Civil con sorpresa primero, y con una especial dureza más tarde. Vicente Martínez Pujalte quiso dejar sentado que «a la Comisión, al Parlamento, esos informes no han llegado, luego son una filtración del Ministerio del Interior. Con ella, el Gobierno y el propio Partido Socialista están saliendo al paso de las informaciones publicadas sobre los confidentes policiales, y eso es porque algo tienen que ocultar».
(.../...)



Según Pujalte, «lo que está haciendo el Partido Socialista es dinamitar la Comisión de Investigación del 11-M». El diputado popular insistió en que el PSOE «bombardea» las peticiones del PP a la Comisión con filtraciones a ámbitos no parlamentarios, aprovechándose del Gobierno, en una práctica gravísima y sólo comparable a las visitas del comisario general de Información de la Policía, Telesforo Rubio, a la sede socialista de la calle Gobelas». Pero el portavoz del PP en la Comisión no se paró ahí.Subrayó, respecto de dicha visita, no desmentida, que «esto no pasaba desde Franco».

Además, presumió que el comisario pudo ir a Gobelas para que sus colegas de partido «pudieran revisar los papeles antes de enviarlos a la Comisión» e insistió en que ésta era la «técnica de la policía de Franco porque el comisario no es del Gobierno sino del partido». «Desde luego», repitió, «esto es la primera vez que ocurre en democracia».

Volviendo a los informes de la Policía y de la Guardia Civil, Martínez-Pujalte se mostró muy lejos de entender que la petición de comparecencia de los confidentes -hecha ya en dos ocasiones- haya perdido sentido. «En absoluto invalida esta filtración la petición del Grupo Popular», dijo ayer, «porque no se trata de contraponer los criterios de unos delincuentes contra el de unos policías. Respetando mucho los informes ahora filtrados y cuyo contenido aún no conozco, hay que recordar que las informaciones sobre la relación de los confidentes con el 11-M han sido debidamente detalladas a la ciudadanía y exigen una respuesta igualmente detallada».

Así, añadía Pujalte, «no es suficiente con que nos digan que no hay nada, que no hay relación alguna, sino que el ministro del Interior, primero, y los propios confidentes contrasten uno por uno todos los detalles que hemos conocido por los medios de comunicación. Sólo a partir de ahí podremos dar una u otra validez a lo que nos digan en la Comisión. Lo que es absurdo es no escucharles».

Para el PP los informes de la Policía y de la Guardia Civil conocidos ayer, no sólo respaldan, a su juicio, el interés de estas comparecencias sino, más aún la del propio ministro del Interior. «Es sorprendente que primero se diga que se va a investigar, que luego diga el comisario general de Información en la Comisión que no se ha investigado, que el ministro dijera lo mismo un día después, y sólo al día siguiente, el propio ministerio desmienta a ambos».Para Pujalte, tanto la «gravedad» de las informaciones publicadas como las «contradicciones» del Interior «exigen una respuesta pública que tranquilice a los ciudadanos».

El portavoz del PP reclamó más que nunca el derecho y el deber del Parlamento de investigar la autoría de los atentados. «Podemos emplear la Comisión para ver qué clase de información dio el Gobierno del PP entre el 11 y el 14 de marzo, o para ver si el Partido Socialista intentó manipular el atentado para obtener un mejor resultado electoral, podemos en suma utilizar la Comisión para pelearnos el PP y el PSOE, pero por respeto a las víctimas, tenemos que acercarnos a la autoría del atentado y a las tramas que lo hicieron posible para poner medios de cara al futuro».

Pero el colofón de su andanada contra el Partido Socialista y el propio Gobierno vino generada por las declaraciones del diputado Diego López Garrido acerca de la posible petición de comparecencia de Mariano Rajoy, Eduardo Zaplana y Ana Palacio. Según Pujalte, «el Partido Socialista está muy nervioso. Quieren arrollar con sus votos, y anuncian ahora estas comparecencias, cuando les parece normal que no se cite a Rodríguez Zapatero, cuando nosotros tenemos enormes sospechas de que vulneró el día de reflexión electoral».

«El PSOE desprecia a los fallecidos del 11-M y a sus familias», terminó diciendo, «desprecia a quienes aún tienen secuelas y a los suyos; desprecia el conocimiento de la verdad. Sólo está intentando hacer un juicio sumarísimo a la información que dio el PP esos días, y sin dejarnos defender».




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9.7.04

 

El PSOE desactiva la Comisión del 11-M al impedir que declaren testigos clave

 

09-07-04

11-M LA INVESTIGACION / LAS COMPARECENCIAS

El PSOE desactiva la Comisión del 11-M al impedir que declaren testigos clave

Anuncia que vetará sistemáticamente que se cite a los confidentes - Anula las comparecencias de dos generales de la Guardia Civil que podrían aclarar la trama de los explosivos y la relación de Zouhier con la UCO

MANUEL CERDAN / AGUSTIN YANEL

MADRID.- El PSOE devaluó ayer la Comisión del 11-M en el Congreso al oponerse a que comparezcan la próxima semana los confidentes policiales y dos generales de la Guardia Civil que estaban convocados para el miércoles y cuya presencia tuvo que postergarse por falta de tiempo.
(.../...)


El Grupo Socialista anunció al resto de formaciones con representación en la Comisión que se opondrá de forma sistemática a la presencia en el Congreso de los confidentes policiales que colaboraron en la compra de los explosivos que se utilizaron para la masacre de Madrid. Se trata, principalmente, de Rafá Zouhier, el confidente de la Guardia Civil que hizo de intermediario entre Emilio Suárez Trashorras y Jamal Ahmidan, alias El Chino, para conseguir en Avilés la dinamita utilizada en las mochilas bomba.

Zouhier, que está preso en el centro penitenciario de Valdemoro, en Madrid, declaró a EL MUNDO que está dispuesto a comparecer ante los diputados, a pesar de que fue presionado en la cárcel por tres agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.

El testimonio de otro de los confidentes, Emilio Suárez Trashorras, la persona que robó y vendió la dinamita a los terroristas, sería de gran importancia para aclarar el funcionamiento de la célula de Avilés y los fallos sobre los controles de explosivos.


La negativa de los socialistas a que declaren los confidentes fue apoyada por todos los grupos de la Comisión, excepto por IU y el PP. Gaspar Llamazares comunicó que votará a favor de que comparezca al menos Rafá Zouhier, el marroquí que ha pedido acudir al Congreso.

El PP insistió en que, como ya solicitó su portavoz Vicente Martínez Pujalte, comparezcan todos los integrantes de la denominada célula de Avilés, entre ellos los hermanos Carmen y Antonio Toro.

La insistencia de los populares provocó la airada reacción de los socialistas. El comisionado del PSOE Alvaro Cuesta amenazó a sus colegas del PP con que, si seguían en sus trece, su grupo presentaría un escrito ante la Comisión solicitando la comparecencia de la ex delegada del Gobierno en Asturias, Mercedes Fernández, como vinculada a los confidentes por su condición de máxima responsable de los servicios de seguridad estatales en el Principado.

El comisionado popular Jaime Ignacio del Burgo señaló a EL MUNDO que su grupo consideraba esta respuesta como un «chantaje inadmisible que demuestra el grado de desesperación absoluta» del PSOE ante los derroteros que está tomando la Comisión, ya que, a su juicio, «no están pudiendo demostrar que el Gobierno anterior mintió».Del Burgo avanzó que el PP estará encantado -y no se opondrá- con que comparezca la ex delagada del Gobierno.

Sea como fuere, los integrantes de la Comisión estudiarán el martes próximo la solicitud que ha presentado el PP sobre los confidentes.

Los generales de la Guardia Civil que no pudieron comparecer el pasado miércoles y que ahora quedan fuera de la Comisión son José Manuel García Varela, subdirector general de Operaciones, y ex jefe de Información en la fecha del atentado, y Vicente Faustino Pellicer, ex subdirector de Operaciones.

García Varela, cuyo testimonio fue solicitado por CiU y ERC, era un testigo clave para aclarar por qué no desarticularon el comando cuando el confidente Zouhier informó de que los explosivos iban destinados a los integristas.

El general Faustino Pellicer, cuyo testimonio había sido reclamado por PP, IU y PNV como máxima autoridad en la escala de mando de la Guardia Civil, debía explicar por qué fallaron los controles sobre los explosivos, una tarea que es competencia de la Guardia Civil. Al mismo tiempo, tenía que explicar cómo Suárez Trashorras llegó a almacenar 300 kilos de Goma 2 ECO sin que sus agentes se percataran de ello.

El próximo miércoles por la mañana declararán ante la Comisión el agente responsable del perro que examinó la furgoneta que los terroristas dejaron aparcada cerca de la estación de trenes de Alcalá de Henares (Madrid); el máximo responsable de los policías que inspeccionaron allí ese vehículo y, finalmente, el comisario Santiago Cuadro, ex jefe de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana que avisó del uso de Titadine al jefe de la Brigada que participó en la inspección de la furgoneta Renault Kangoo.

Esa misma tarde comparecerán tres expertos en terrorismo islamista y en el mundo árabe: el sociólogo Manuel Castells; Xabier Picaza, profesor de Religiones de la Universidad de Salamanca, y el comandante Jesús Núñez, colaborador del Centro de Investigaciones para la Paz.

El jueves comenzará con la declaración del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que ha sido llamado no por ser magistrado, sino como experto en terrorismo.

El PP había planteado en su día que, si Garzón era llamado, también podían comparecer otros jueces y fiscales. La Comisión aceptó anoche que ese mismo día, tras Garzón, acuda el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño.

Esa tarde comparecerá Gemma Martín Muñoz, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid especialista en el mundo árabe.

La Comisión dedicará toda la mañana del martes próximo, e incluso más allá si fuera preciso, a revisar los 19 documentos del Centro de Información de la Defensa (CNI) declarados secretos y que el Gobierno no va a desclasificar.

A esa sesión acudirá «una autoridad», tal y como establece la ley. Los diputados podrán ver esos textos y tomar algunas notas, pero no les estará permitido hacer fotocopias, informar de su contenido ni utilizarlo en los interrogatorios.

Ese mismo día, por la tarde, decidirá si solicita los números de teléfono de diversos dirigentes del PSOE y de Izquierda Unida, que ha solicitado el PP, así como los de otros dirigentes del PP que ha pedido ERC. Se trata de aclarar a quiénes enviaron mensajes el 13 de marzo, jornada de reflexión, en relación con las concentraciones de protesta ante las sedes del PP.




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El jefe de Información evita aclarar sus vínculos con el PSOE

 

09-07-04

11-M LA INVESTIGACION / LAS COMPARECENCIAS

El jefe de Información evita aclarar sus vínculos con el PSOE

Telesforo Rubio dice que es una «cuestión personal» si se reunió en la sede del PSOE con diputados tras ser convocada la Comisión

FERNANDO LAZARO

TELESFORO RUBIO

Comisario general de Información de la Policía Nacional.

Ocupó el cargo el pasado 4 de junio después de la victoria del PSOE.

En la fecha de los atentados, era comisario en el distrito de Chamartín.

No participó directamente en las investigaciones sobre el 11-M.

MADRID.- Fue casi al final. Estaba finalizando ya la última comparecencia del día en la Comisión que investiga los atentados del 11-M.Pero una pregunta del portavoz del Grupo Popular, Jaime Ignacio del Burgo, al recién nombrado comisario general de Información de la Policía Nacional, Telesforo Rubio, rompió la tranquilidad que durante la tarde imperaba en la sala del Congreso.
(.../...)


El comisario, amparándose en que no responde «preguntas personales», evitó aclarar cuáles son sus relaciones con el PSOE, si participó en la elaboración del programa electoral y si se ha entrevistado con diputados socialistas en la sede de Gobelas.

Del Burgo le preguntó directamente si era militante del Partido Socialista, a lo que Rubio, visiblemente molesto, respondió que no estaba afiliado a ningún partido. Pero Del Burgo insistió y le preguntó si había participado en la elaboración del programa del PSOE en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo.Sin esperar respuesta, el parlamentario popular le preguntó también si había visitado la sede del PSOE de la calle de Gobelas después de haber sido nombrado ya comisario general de Información. Citó expresamente si había realizado esa visita el 28 de junio, fecha en la que ya estaba conformada la Comisión del 11-M y en la que Telesforo Rubio ya era el máximo responsable de Información de la Policía Nacional (ocupa el cargo desde el 4 de junio).

El comisario no pudo responder. Inmediatamente se produjo un aluvión de ruidos, corrimientos de sillas, peticiones de palabra...Se desataron los nervios. El portavoz socialista, Alvaro Cuesta, aclaró que los comparecientes tienen obligación de asistir, pero no de responder a las preguntas que no consideren oportunas.El presidente de la Comisión, el canario Paulino Rivero, hizo también la misma aclaración antes de que Telesforo Rubio contestara.

El portavoz del PNV, Emilio Olabarria, avaló esta interpretación y añadió que recomendaba al comisario que se acogiera a su derecho a no responder a cuestiones de tipo personal.

En ese momento, el popular Vicente Martínez Pujalte consintió la posibilidad de que el compareciente no respondiera a las preguntas del PP, pero aclaró que debía dejar claro que no quería responderlas.Tenía que pronunciarse claramente. Recordó el episodio del portero de Alcalá con el vicepresidente de la Comisión, el socialista Angel Martínez Sanjuán, para defender su línea de interrogatorio.

En ese momento, el presidente de la Comisión decidió retirar la palabra al Grupo Popular al considerar que Del Burgo había finalizado el interrogatorio. Martínez Pujalte saltó como un resorte y aseguró que no había acabado el turno de preguntas y que le correspondía hablar a Del Burgo. Instantes después, Paulino Rivero rectificó su decisión inicial y explicó que había dejado sin turno al PP al considerar que había finalizado su intervención.

Del Burgo insistió de nuevo en sus preguntas y el comisario de Información fue rotundo: «No contesto a cuestiones personales».Posteriormente, las preguntas sobre estas relaciones fueron para el portavoz socialista, Alvaro Cuesta. Un periodista le preguntó si sabía si Telesforo Rubio había visitado la sede de Gobelas.Cuesta dijo que lo relevante en la sesión de ayer de la Comisión no había sido ese dato. El periodista insistió en su pregunta y el diputado socialista se marchó sin contestarla.

Previamente, el diputado popular había interrogado a Rubio sobre sus conocimientos sobre terrorismo y si había estado destinado en unidades especializadas en la lucha contra ETA o contra el terrorismo islamista. En ambos casos, Telesforo Rubio admitió que no había estado en esos destinos. Alvaro Cuesta salió al paso, criticó que se pusieran en cuestión los méritos profesionales de Rubio en sede parlamentaria y pidió disculpas.

Durante su comparecencia, el comisario general de Información admitió que no había abierta ninguna línea de investigación sobre el papel de los confidentes en la trama del 11-M. Es decir, que no hay nadie, a nivel policial, que esté tratando de aclarar tanto la figura de José Emilio Suárez Trashorras, hombre clave en la adquisición de los explosivos del 11-M, como la de Rafá Zouheir, confidente de la Guardia Civil encarcelado por estos hechos.



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Rubio apuesta por utilizar las «razones de seguridad» para las expulsiones

MADRID.- La comparecencia del Telesforo Rubio sirvió para que el Congreso conociera de primera mano cuáles eran las necesidades que actualmente tienen las plantillas policiales de Información en la lucha contra el terrorismo islamista.

Así, el recién nombrado (lleva algo más de un mes en el nuevo cargo) tiene muy claro cuáles son estos instrumentos. Uno de ellos, además del aumento de la plantilla de agentes especializados en el mundo árabe, es la necesidad de que la Administración utilice de forma más generalizado una herramienta que ya consta en el reglamento jurídico sobre extranjería. Así, Rubio defendió la necesidad de utilizar «los resortes legales» que permiten las expulsiones de ciudadanos extranjeros «por razones de seguridad».Aseguró que, desde el 11-M, ya se había aplicado esta medida al menos en dos ocasiones.

Consideró imprescindible el aumento de las plantillas policiales en aquellas unidades dedicadas fundamentalmente a la lucha antiterrorista.Admitió que aún existe un fuerte desequilibrio entre la plantilla policial que investiga a ETA y la que se hace cargo del terrorismo islamista.

Pero incidió fundamentalmente en la necesidad de dotar de auténticos especialistas en el mundo árabe aquellas plantillas ubicadas en zonas con más alta densidad de ciudadanos de esta procedencia.Habló del Levante y de algunas provincias andaluzas.

Además, adelantó que en los próximos días se incorporarán a la plantilla de la Comisaría General de Información 13 nuevos intérpretes de árabe. Admitió que, hasta entonces, únicamente había dos en plantilla y que se contaba con la ayuda de colaboradores externos a la Policía.

Telesforo Rubio criticó durante su comparecencia en el Congreso el diseño territorial que hasta el momento había dispuesto la Comisaría General de Información para luchar contra este fenómeno terrorista, y aseguró que ya está estudiando una nueva redistribución de las prioridades.



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El jefe de Seguridad Ciudadana afirmó que era Titadine

 

09-07-04

11-M LA INVESTIGACION / LAS COMPARECENCIAS


El jefe de Seguridad Ciudadana afirmó que era Titadine

El subdirector de la policía reconoce haber facilitado ese dato erróneo al secretario de Estado a las 13.00 horas

MANUEL CERDAN

PEDRO DIAZ-PINTADO

Subdirector operativo de la policía durante el 11-M.

Ocupó el cargo de jefe de la Brigada Provincial de Madrid.

Destituido por el nuevo Gobierno, está en el Consejo Asesor de la policía.

Fue comisario jefe de la policía en la Audiencia Nacional.

MIGUEL ANGEL SANTANO

Jefe de la Comisaría General de la Policía Científica, con sede en Canillas.

Durante el atentado ocupaba el mismo cargo en la Jefatura de Madrid.

Coordinó los trabajos de identificación de los cadáveres en el IFEMA.

Está considerado como uno de los mejores expertos de la Policía Científica.

M. A. FERNANDEZ RANCAÑO

Jefe superior de la Policía de Madrid desde hace dos años.

Coordinó las investigaciones desde el atentado hasta el 12 de marzo.

Fue jefe superior de policía en Cataluña y Galicia.

Está considerado como un profesional próximo al PSOE.

MADRID.- Pedro Díaz-Pintado, el subdirector operativo de la policía durante el 11-M, despejó ayer uno de los enigmas que más ha obsesionado esta semana a los diputados de la Comisión. ¿Por qué el ministro Acebes, tras la masacre, informó erróneamente de que el explosivo utilizado en el atentado era Titadine, el habitual de la banda terrorista ETA?(.../...)

Díaz-Pintado, la máxima autoridad policial del anterior Gobierno, reconoció que la información se la facilitó él, personalmente, al entonces secretario de Estado de Interior, Ignacio Astarloa, en el transcurso de una reunión celebrada en el Ministerio sobre las 12.30 horas del 11-M. El dato le fue proporcionado previamente por teléfono por el comisario Santiago Cuadro, el responsable de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, a la que pertenecen los Tedax.

El jefe de esa unidad, el comisario Juan Jesús Sánchez Manzano, aseguró el miércoles que ni él ni nadie de su equipo informaron del tipo de explosivo hasta las 14.00 horas. Sólo a esa hora comenzaron a saber, tras los preceptivos análisis, que era dinamita, porque habían aparecido restos de nitroglicerina.

Sin embargo, el ex subdirector de la policía explicó a los diputados de la Comisión por qué se produjo la equivocación: «En esa reunión de la cúpula policial, el secretario de Estado pregunta por el tipo de explosivos del atentado. Le digo que tengo que llamar a Santiago Cuadro y pregunto a éste si sabe algo. Me contesta, con cierta acritud, que no tengamos tanta prisa, que las prisas pueden provocar errores. Cuando está finalizando la reunión, recibo una llamada de Cuadro y me dice que es 'Titadine con cordón detonante'. Le digo; '¿Seguro?'. Y me contesta: 'Sí, seguro'.Tomo nota en un papel oficial del Ministerio y, seguidamente, se lo comunico al secretario de Estado. Después, ya por la tarde, sobre las 17.00 horas, el comisario general me dice que el explosivo es otro y que ha habido un error».

¿Cómo pudo producirse ese error en un asunto de tanta importancia? Díaz-Pintado justifica el desliz por una imprecisión en la «cadena de mando», como ya mantuvo Sánchez Manzano.

«Mi opinión es que las prisas llevan a Cuadro a preguntar a algún agente de los Tedax que estaba in situ en el lugar de los hechos y no participó en la analítica, por lo que la información no es fiable. Después, el comisario general pudo confundir dinamita con Titadine con cordón detonante, que es una especie de muletilla que se pone en todos los informes sobre los atentados de ETA».Díaz-Pintado informó a los diputados de que, antes de su comparecencia, había hablado por teléfono con el comisario Cuadro: «Me ha dicho que mencionó Titadine, pero no con toda seguridad. Fue un error lamentable, pero no buscado. Una equivocación que se puede cometer en medio de tanta presión».

El ex subdirector de la policía afirmó que no descartaron la pista etarra hasta que las pesquisas sobre la tarjeta prepago les condujeron al locutorio de Lavapiés. «Los resultados de la tarjeta no llegaron hasta el 12 por la noche, mientras se celebraban las manifestaciones. De la Morena me dice que tenía una investigación, pero que los individuos no colaboraban. Se refería a los hindúes que vendieron las tarjetas y que luego fueron detenidos. Al día siguiente, el sábado por la mañana, me comunica que habían avanzado, que iban a detener a unos marroquíes, pero que no diga nada a mis superiores. Se lo comento al director, pero le insisto en que no diga nada».

Los portavoces de los grupos parlamentarios, excepto el del PP, insistieron en el dato de si el Gobierno centró la pista etarra sólo a partir de la información del Titadine. Díaz-Pintado aclaró que, al margen de ese dato, existían otros elementos que conducían a ETA: «La coincidencia del atentado en los trenes, el antecedente de las maletas en Madrid, Teruel y Huesca; el número de bolsos, que coincidía con la cifra dada por uno de los detenidos por la Guardia Civil en Cuenca, quien había manifestado que pensaban colocar 12 bolsas con explosivos en Baqueira. A partir de ahí, comenzamos a pensar en ETA. Si el atentado se hubiera producido en el Metro o en un avión, habríamos reaccionado de otra manera».

Díaz-Pintado aclaró una duda que se había suscitado con anterioridad por otro de los comparecientes. El comisario general de Policía Científica, Miguel Angel Santano, manifestó que la tarjeta prepago encontrada en el teléfono móvil de la mochila la había entregado su unidad a la UCIE, el grupo especializado en terrorismo árabe, a las 12.00 horas de la mañana del 12-M.

Sin embargo, el subdirector operativo rectificó al comisario y afirmó que la entregaron a la Comisaría General de Información.La investigación sobre la tarjeta la efectuó otra unidad operativa, diferente a la UCIE.



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El ministro Alonso excluye ahora una investigación interna sobre los confidentes policiales

 

09-07-04


11-M / El titular de Interior asegura que no hay más investigación que la judicial y la política del Congreso / En abril anunció una indagación interna sobre las relaciones entre las Fuerzas de Seguridad y algunos de los implicados

El ministro Alonso excluye ahora una investigación interna sobre los confidentes policiales

FERNANDO GAREA

MADRID.- El ministro del Interior, José Antonio Alonso, dio a entender ayer que no hay ninguna investigación interna sobre las relaciones entre las Fuerzas de Seguridad del Estado y los confidentes encarcelados por su presunta relación con la masacre del 11-M.(.../...)


En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Alonso repitió en varias ocasiones, cuando se le preguntó si había en marcha una investigación interna, que los hechos «están siendo investigados judicial y parlamentariamente».

Es decir, que según se deduce de las palabras del titular de Interior sólo está en marcha la actuación del juez y la de la Comisión parlamentaria.

De forma implícita, el responsable de Interior excluyó la investigación interna, lo que supone incumplir el compromiso que él mismo asumió.

De hecho, la nueva versión de Alonso contradice la que el propio Ministerio ofreció el pasado 29 de abril cuando hizo pública una nota que aseguraba: «Interior ordena investigar si dos cómplices clave de los autores del 11-M eran confidentes policiales».

Esa nota señalaba que el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, había dado orden a la Guardia Civil y al Cuerpo Nacional de Policía para que abrieran una investigación.

Desde entonces, no se conoce ninguna conclusión de la supuesta indagación, ya que el ministro del Interior no ha dado ninguna explicación pública.

Desde que se anunció la investigación sí se conocen hechos nuevos relevantes como que uno de los encarcelados, Rafá Zouhier, denunció a través de EL MUNDO que miembros de la Guardia Civil le habían presionado para dirigir sus declaraciones ante el juez y ante la Comisión de Investigación.

Esa última información se publicó el martes, pero por lo que dijo ayer Alonso de forma implícita no hay ningún proceso interno para determinar si eso es cierto y si la actuación de los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional que tenían contacto con varios de los encarcelados fue correcta.

De hecho, otros dos presuntos implicados también tuvieron relación con agentes de la policía: Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro. El propio auto del juez Juan del Olmo, el primero en el que se hacía un relato de los hechos, daba por confirmada esta relación de los confidentes.

La supuesta investigación interna que Alonso no admite ahora se referiría no a los presuntos autores del 11-M, sino a la actuación de los agentes que trataban habitualmente con ellos, sin haberse enterado de que planeaban el atentado.

El propio comisario general de Información, Telesforo Rubio, aseguró el jueves ante la Comisión de Investigación que «no hay abierta» ninguna indagación interna en el seno del Ministerio del Interior. El responsable policial dijo de forma explícita ante la Comisión lo que Alonso insinuó ayer.

El ministro del Interior repitió ayer que «las reglas de funcionamiento indican que el Gobierno tiene que respetar al Parlamento y a los jueces».

Explicó que el Gobierno «está en la posición de neutralidad constitucional, que es la que nos corresponde, no podemos salir de ese marco conceptual porque es el marco de la Constitución y las leyes».

Por otra parte, el ministro se mostró dispuesto a comparecer en el Congreso cuando así lo decidan los grupos para dar explicaciones sobre el caso, incluidas las denuncias del PP sobre la supuesta visita de un mando policial a la sede del PSOE para preparar su declaración ante la Comisión de Investigación del Congreso.

Ayer, tampoco quiso pronunciarse sobre la actuación de Telesforo Rubio, alto cargo policial que trabaja a sus órdenes. Según su teoría, tampoco en este caso abrirá una investigación interna para determinar si visitó la sede socialista.

Ni el ministro del Interior ni la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quisieron valorar los trabajos de la Comisión de Investigación del 11-M.

Según dijeron, el Gobierno no quiere interferir en los trabajos de los diputados.

De la Vega explicó que «no es el Gobierno quien debe opinar» sobre esta cuestión y que su obligación se limita a «colaborar y facilitar la información y documentación y contestar de forma inmediata a cuantos temas se nos planteen».

José Antonio Alonso subrayó: «No creo que debamos hacer ningún juicio de valor que pueda perturbar la tarea de los jueces y la del Parlamento».

Para el ministro, la «posición institucional» del Gobierno y su relación con el Parlamento y con los jueces debe ser una de «independencia y respeto» y de colaboración
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Telesforo Rubio evitó contestar si estuvo el 28 de junio en Gobelas y si ayudó en el programa del PSOE

El PP acusa al nuevo comisario general de Información de preparar su declaración con el PSOE


Telesforo Rubio.

Redacción (09/07/04, 06.03 horas)

La última declaración de ayer ante la comisión del 11-M -la de Telesforo Rubio, nuevo comisario general de Información en sustitución de Jesús de la Morena- fue motivo de duros enfrentamientos entre los Grupos Popular y el Socialista. Rubio apenas aportó datos sobre la investigación, ya que en aquellas fechas no tenía su actual responsabilidad.
(.../...)



La trifulca más tensa se produjo al final de su declaración, cuando el diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo le preguntó si había participado en la redacción del programa electoral del PSOE. «No sé por qué me pregunta eso», espetó Rubio, quien dijo no pertenecer a ningún partido.

El presidente de la comisión, Paulino Rivero, emplazó a Del Burgo a interrogar por hechos relacionados con el 11-M y no por «cuestiones personales», pero el parlamentario popular adujo que «esa pregunta es relevante para nosotros, como lo es saber si el pasado 28 de junio estuvo en la sede del PSOE en la calle Gobelas de Madrid» con algún dirigente de ese partido. La intención del PP era conocer si había «preparado» su declaración de ayer con «alguien» del PSOE.

«Prohibidos juicios de refutación»

En ese momento, el socialista Álvaro Cuesta reclamó de Rivero que «protegiera» al comisario «de acuerdo con el objeto de esta convocatoria». «Entiendo -terció el portavoz del PP, Vicente Martínez Pujalte- que el señor Cuesta diga lo que quiera, pero para nosotros es relevante saber si los comparecientes se han entrevistado con políticos antes de venir a esta comisión».

En ese punto, el diputado del PNV, Emilio Olabarría, pidió la palabra para censurar la pregunta de Del Burgo por estar «cargada de intencionalidad política» y basada en «prohibidos juicios de refutación». Mientras Rivero se afanaba en tratar de poner paz solicitando a los diputados que «nos ajustemos al objeto de la comisión», Del Burgo se reafirmó: «Sólo pretendo que el señor Rubio diga si quiere o no contestar a estas preguntas».

Gaspar Llamazares, de IU, defendió que no era procedente «responder a preguntas de carácter personal» y Rivero, por fin, comunicó al PP que su turno había concluido y cedió la palabra a CiU. «Pero si no hemos terminado aún. Estamos en el uso de la palabra», saltó Martínez Pujalte, quien se quedó de pie en la sala y con los brazos en jarras. Finalmente, el nuevo comisario de Información respondió: «A cuestiones personales no contesto».

Minutos antes, el socialista Cuesta había recriminado con dureza la intervención de Del Burgo al inicio del interrogatorio por entender que el PP pretendía «examinar» a Rubio, cuestionar su idoneidad para su nuevo cargo y resaltar su escasa experiencia en la lucha antiterrorista con el fin de «humillarle». Varias preguntas del PP en esa línea indignaron sobremanera al Grupo Socialista.

«Por vergüenza torera me veo en la obligación de pedirle disculpas, señor Rubio. Algunos -dijo Cuesta en alusión al PP- se llenan la boca de patrioterismo barato y excluyente. Pero yo no me puedo callar ante el atropello que se ha intentado cometer contra usted y sepa que en este Parlamento no todo el mundo es inquisidor». «Voy a contestar con la máxima calma -replicó Del Burgo- y soy el primero en desear éxito al señor Rubio porque su éxito será el de todos los españoles. Y de vergüenza torera, nosotros tenemos toda la que hay que tener en la lucha contra el terrorismo. Si el portavoz del PSOE ve fantasmas donde no los hay -concluyó- él sabrá por qué».

«Nada» sobre los confidentes

Durante su interrogatorio, el nuevo comisario general de Información negó que tuviera datos novedosos respecto a los confidentes que pudieran aportar elementos para aclarar el 11-M. «¿Están investigando ese asunto en la comisaría», le preguntó Del Burgo. «¿A qué confidentes se refiere?», respondió Rubio. «A los que han tenido alguna relación directa o indirecta con el atentado del 11-M», replicó el diputado del PP. «Nosotros no tenemos constancia de ello», concluyó.

De otro lado, Rubio recordó que siendo comisario jefe de la comisaría de Centro, en Madrid, con competencias en el barrio de Lavapiés -donde estaba el locutorio que permitió detener a Jamal Zougham-, sí hubo seguimientos de ciudadanos árabes, «pero desde la perspectiva de la delincuencia común». No obstante, dijo desconocer si en concreto se vigilaba a «El Tunecino», uno de los terroristas del 11-M que luego se suicidó en Leganés. Rubio terminó su comparecencia con su compromiso de dar «notoria importancia al terrorismo islámico, pero sin abandonar bajo ningún pretexto» la lucha contra ETA.



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8.7.04

 

Dos certezas y un desencuentro infinito

 

08-07-04

11-M LA INVESTIGACION / LAS COMPARECENCIAS

Dos certezas y un desencuentro infinito

Por Victoria Prego

Una cosa quedó meridianamente clara en la sesión de ayer: la información de que el explosivo empleado en el atentado era Titadine fue un error y una precipitación irresponsable, además. De esa equivocación de origen se siguió una larga cadena de desviaciones en el sentido de la investigación. Ahora no solamente sabemos, gracias al jefe de los Tedax, que después de una explosión es imposible saber de qué clase de material se trata, sino que, cuando fue posible saberlo, casi 24 horas después, no era el que se había dicho oficialmente. Eso tuvo como efecto el de ir debilitando de inmediato y de manera progresiva la hipótesis de ETA, pero no llegó a acabar con ella. Como ayer dijo Jesús de la Morena, «yo pensaba que ETA sí, pero con condiciones». Ahora ya es posible calibrar hasta qué punto aquel error lanzó a cierta clase política y al propio Gobierno por una senda que acabaría resultándole suicida.

La pregunta inmediata ahora mismo es: ¿Quién dijo eso? Y, sobre todo, ¿por qué? A la primera cuestión no tenemos todavía respuesta, no sabemos quién lo dijo, pero lo sabremos pronto. A la segunda, el ex jefe de la Comisaría General de Información, Jesús de la Morena, que tuvo una intervención valiosísima y muy completa, dio una explicación verosímil pero no suficiente: «Seguramente fue por la presión a la que estábamos todos sometidos».

Dicho esto, ayer comprobamos la sinceridad y la crudeza con la que policías y guardias civiles manejaron inicialmente la hipótesis de la autoría de ETA, y la cadencia con la que esa hipótesis fue ampliada a los islamistas, hasta que ésta llegó a ser la única línea de investigación.

Al margen de esto, lo que está sucediendo en esta Comisión es que los diputados siguen insistiendo en encontrar la llave para las acusaciones políticas, que tienen preparadas desde mucho antes de que las sesiones comenzaran, pero los técnicos continúan navegando por el relato detallado de las dudas, los dilemas, los indicios, los tanteos, las comprobaciones y las conclusiones finales... provisionales, que manejaron en aquellos días terribles y aún siguen manejando después. Lo que sus señorías buscan es establecer una responsabilidad política o demostrar que no hubo ninguna, y a los técnicos en la lucha antiterrorista, eso les da absolutamente igual: ni lo saben ni les importa. Son dos discursos paralelos destinados a no encontrarse jamás, es un desencuentro infinito.

La segunda certeza que tenemos los observadores es la de que, si el portavoz del PP, Jaime Ignacio del Burgo, que no domina precisamente el tema, continúa insistiendo obsesivamente en que «Acebes no ha sido», le acaba hundiendo. Eso, fijo.



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El jefe de los Tedax contradice a Acebes y afirma que nunca informó del hallazgo de Titadine

 

8-07-04

11-M LA INVESTIGACION / Manzano mantiene que todo se debió a una confusión en la «cadena de mando» de la policía / El ex ministro del Interior se refirió a la utilización en el atentado de un explosivo habitual de ETA

El jefe de los Tedax contradice a Acebes y afirma que nunca informó del hallazgo de Titadine

MANUEL CERDAN

J. J. SANCHEZ MANZANO

Comisario jefe de los Tedax, la unidad de desactivación de explosivos.

La unidad pertenece a la Comisaría General de Seguridad Ciudadana.

Participó personalmente en la desactivación de la mochila bomba.

Confirmado como jefe de los Tedax por el nuevo equipo socialista.

MARIANO RAYON

Comisario jefe de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE).

Tiene a su cargo a 70 agentes especializados en terrorismo islamista.

Se hizo cargo de la investigación a partir de la mañana del 13 de marzo.

Fue coordinador del grupo europeo de terrorismo.

MADRID.- La Comisión de Investigación del 11-M sigue por el camino de las contradicciones. Si durante el primer día éstas surgieron de los testimonios de un portero y un comisario, las de ayer poseen otro nivel, porque nacen de la propia estructura del Ministerio del Interior. El comisario Juan Jesús Sánchez Manzano, jefe de la Unidad de Desactivación de Explosivos Tedax, rectificó al ex ministro del Interior Angel Acebes sobre las primeras informaciones acerca del explosivo utilizado en los atentados terroristas.(.../...)


Acebes anunció la misma mañana del 11-M, sobre las 13.30 horas, que los restos de los explosivos hallados en los trenes conducían a ETA porque eran de la marca que utilizaba habitualmente la banda terrorista, según le habían comunicado los expertos policiales.El ministro no precisó la marca de esa dinamita, pero se refería a Titadine, como recogió en un teletipo la agencia Efe poco después.

Sin embargo, ayer el jefe de los Tedax afirmó ante la Comisión que su unidad en ningún momento facilitó ese dato porque lo desconocía: «Los restos de los explosivos llegaron a la unidad a las 12.30 horas y los primeros resultados se obtuvieron a las 14.00 horas.A partir de ese momento sabíamos que era dinamita, porque habían aparecido restos de nitroglicerina, pero sin poder precisar la clase, ya que hay diferentes tipos de dinamitas. No se supo que era Goma 2 hasta la madrugada del 12 de marzo».

Sánchez Manzano contradecía así la primera versión oficial del Ministerio del Interior. Según manifestó el jefe de los Tedax a los miembros de la Comisión, todo pudo ser fruto de un error de alguno de sus superiores: «Es posible que por encima de mí, en la cadena de mando, cuando dijimos dinamita alguien lo asociara con Titadine».

En el documento 11-M: toda la verdad en tiempo real, elaborado por el anterior Gobierno y que obra en poder de la Comisión, se recoge la siguiente información sobre la cronología de los hechos del 11-M: «12.00 horas. Reunión en la Secretaría de Estado de Seguridad con los responsables de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado... Indicios de que la dinamita del explosivo es la habitual de ETA».

Los datos fueron facilitados en la reunión por el entonces subdirector operativo de la policía, Pedro Díaz-Pintado, que hoy comparece ante la Comisión. La información se la había proporcionado en una conversación telefónica el comisario general de Seguridad Ciudadana, Santiago Cuadro. Este, previamente, había recabado los datos del propio Tedax, el departamento de desactivación de explosivos que pertenece a ese área policial. Al parecer, uno de los responsables de los Tedax le confirmó que el explosivo era Titadine. De ahí que Díaz-Pintado se refiriera a Titadine «con cordón detonante».

Sánchez Manzano, a preguntas del diputado de IU Gaspar Llamazares, insistió en cambio en que informó verbalmente de los primeros resultados al comisario general de Seguridad Ciudadana a las 14.30 horas: «Le digo que es dinamita y redacto una nota que le entrego al día siguiente».

Sánchez Manzano señaló que ETA, desde finales de 1999, sólo utiliza en sus atentados Titadine, que robó en Francia, pero matizó: «El hecho de que no fuera Titadine no excluía a ETA. Los policías no podemos excluir ninguna hipótesis en nuestras líneas de investigación hasta no manejar todos los datos».

El jefe de los Tedax rebatió el testimonio de Luis Garrudo, el portero de Alcalá de Henares que localizó la furgoneta de los terroristas. Insistió en que la cinta, los detonadores y los restos de explosivos fueron hallados en la inspección que se llevó a cabo en las instalaciones de los Tedax en Canillas, en contra de la versión del portero, que afirmaba que habían sido encontrados en Alcalá de Henares.

El testimonio de Mariano Rayón, comisario jefe de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE), sirvió para refrendar que ese grupo policial, especializado en terrorismo islamista, participó en las pesquisas desde el primer momento, aunque oficialmente se hizo cargo de la investigación a las 11.30 horas del sábado 13 de marzo, después de las primeras detenciones y de la localización del locutorio de Lavapiés.

Los agentes de la UCIE entraron en escena el propio 11-M, tras la aparición en la furgoneta de la cinta con versos coránicos y la reivindicación de la masacre por las Brigadas de Abu Hafs el Masri, a través de un correo electrónico remitido al diario árabe con sede en Londres Al Quds Al Arabi.

Según Mariano Rayón, él mismo realizó las comprobaciones con colegas de servicios policiales extranjeros y éstos le dijeron que la «fiabilidad» de la reivindicación no era absoluta. Se trataba del mismo grupo que había reivindicado el apagón de Estados Unidos, que más tarde resultó ser un fallo técnico.

El comisario aclaró que la pista definitiva que condujo a la célula de Lavapiés surgió a raíz del estudio de la tarjeta prepago encontrada en el teléfono de la mochila bomba en la madrugada del 12 de marzo.

Todos los portavoces de la Comisión preguntaron a Rayón por el contenido de un documento, elaborado por el comisario el 28 de noviembre de 2003, en el que avisaba de la amenaza del terrorismo islamista a raíz de la intervención de España en Afganistán e Irak. «Al Qaeda había situado a España como objetivo en octubre de 2003. Y, como se ha visto en otros países, Al Qaeda siempre cumple sus amenazas», sentenció.

El comisario de la UCIE rechazó que el atentado del 11-M se debiera a un fallo en la prevención policial porque, según él, su unidad ha desarrollado 17 operaciones contra grupos terroristas islamistas con más de 150 detenciones en los últimos dos años.




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La UCIE y las pistas sobre 'El Tunecino'

 

08-07-04

11-M LA INVESTIGACION

La UCIE y las pistas sobre 'El Tunecino'

El comisario Mariano Rayón reconoció ante la Comisión que su unidad tenía intervenido el teléfono de uno de los autores del atentado y que la brigada Provincial de Información, dependiente de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, nunca le informó de los seguimientos a Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, 'El Tunecino', por un asunto de blanqueo de dinero.

'El Tunecino', uno de los terroristas que participó en el atentado y después se inmoló en el piso de Leganés, había sido objeto de una estrecha vigilancia antes del atentado, como desveló EL MUNDO.

La UCIE, la unidad policial especializada en terrorismo árabe, según su comisario, sólo tuvo «un conocimiento tardío» de las pesquisas sobre uno de los jefes de la «célula Lavapiés»

Rayón, no obstante, señaló que cada vez es más difícil hacer los seguimientos a los terroristas integristas: «Han aprendido mucho y utilizan menos el teléfono. Ahora hacen los contactos boca a boca».

El jefe de la UCIE también aclaró que el problema de los traductores no radica en su número sino en la especialidad: «Nos hemos encontrado con traductores que han tenido problemas para traducir las conversaciones de las intervenciones telefónicas. Un traductor de nacionalidad argelina se encuentra con dificultades cuando tiene que resolver una conversación entre egipcios o libaneses».

Rayón destacó que uno de los problemas con los que se enfrenta Occidente es la capacidad de reclutamiento que tiene Al Qaeda en Asia central: «La inestabilidad política y los conflictos bélicos en Irak y Afganistán facilitan el reclutamiento de gente que está dispuesta a dar su vida por la causa».


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De la Morena habla de «grave error» de transmisión cuando se habló de Titadine

 

08-07-04

11-M LA INVESTIGACION / LAS COMPARECENCIAS

De la Morena habla de «grave error» de transmisión cuando se habló de Titadine

El ex comisario de Información se mostró «escéptico» sobre la autoría de ETA desde el día 11 - Puso en marcha una doble vía de investigación y mostró fotos de etarras y de islamistas - Asegura que «la explosión integrista en Marruecos» fue la causa principal de los atentados

FERNANDO LAZARO

JESUS DE LA MORENA

Ex responsable de la Comisaría General de Información.

Ha dirigido esta unidad desde 1996. Abandonó el puesto a petición propia a finales de mayo.

Coordinó todas las pesquisas policiales que han logrado desmantelar la célula islamista .

MADRID.- Era una de las estrellas de la Comisión de Investigación sobre los atentados del 11-M. Su testimonio era considerado como clave para poder esclarecer algunos de los puntos negros de las investigaciones.
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El que fuera máximo responsable de los servicios de Información de la Policía Nacional durante los últimos ocho años, Jesús de la Morena, no defraudó. Durante más de tres horas, aportó numerosos datos sobre las primeras investigaciones.

Así, para empezar, explicó que en la primera reunión que se celebró en el Ministerio del Interior con los máximos responsables de la Seguridad del Estado, apenas cinco horas después de los atentados, él mostró su «escepticismo» sobre la posible autoría de ETA.«Contemplamos la autoría de ETA, pero con cierto escepticismo».En aquel encuentro, según explicó, se produjo una «tormenta de ideas» sobre las posibles vías de la investigación.

Pero el primer indicio claro es cuando al subdirector general de la policía le transmiten, «por error o por desconocimiento», el dato de que el explosivo utilizado en los atentados era dinamita de la marca Titadine, utilizada habitualmente por ETA durante los últimos cuatro años. «Ese era un indicio objetivo sobre los autores». «Se produce un error, un grave error».

El comisario apuntó la posibilidad de que al subdirector operativo, Pedro Díaz-Pintado, la información errónea sobre la Titadine le fuera trasmitida por el comisario general de Seguridad Ciudadana, en aquellas fechas Santiago Cuadro.

Investigaciones

No obstante, desde el principio, desde el mismo día 11, la Comisaría General de Información, según De la Morena, mantuvo en paralelo dos líneas de investigación sobre los autores: ETA y terroristas islamistas.

El día 13, cuando se producen las primeras detenciones, se pone fin a la vía sobre los etarras y se centran todas las pesquisas en el integrismo radical. «Hasta ese momento, las dos vías se mantuvieron activas», indicó el comisario.

Pero De la Morena aclaró también que, una vez analizado el explosivo de la mochila desactivada y del encontrado en la furgoneta de Alcalá, la tesis del integrismo comenzó a cobrar más fuerza, aunque la teoría sobre los etarras no se cerró hasta que se practicaron las primeras detenciones.

Tanto es así que, durante las primeras horas, los efectivos policiales mostraron fotografías a los testigos tanto de miembros de la organización terrorista ETA como de terroristas islamistas.

El ya ex jefe de la Comisaría General e Información aprovechó también su presencia en la Comisión para lanzar algún aldabonazo contra políticos, jueces y periodistas. Denunció la «tremenda presión» que los investigadores padecieron durante los primeros días tras la matanza. Tan es así que incluso aseguró que, si no hubiera existido esa presión política, judicial y mediática, probablemente los primeros detenidos no hubieran sido capturados tan rápidamente, se les habría seguido, investigando sus contactos directos... El mando policial aclaró que la investigación iba contra reloj porque ya desde que se centró en el terrorismo árabe se sospechaba que los autores podrían intentar nuevas acciones.Añadió que el hecho de que el entonces ministro del Interior, Angel Acebes, facilitara tantos datos sobre las investigaciones molestaba profundamente a los agentes que trataban de localizar a los autores de la matanza.

Eludió referirse en profundidad a la figura del confidente policial Emilio Suárez Trashorras, en prisión como presunto proveedor de los explosivos al comando islamista. Se amparó en el auto judicial en el que el magistrado instructor considera que ese colaborador policial no aportó datos sobre el 11-M a sus fuentes policiales.

De la Morena aportó algunos datos anecdóticos de la investigación, como el hecho de que, por un error del teléfono de la mochila de Vallecas, los investigadores llegaron a indagar a varias personas de etnia gitana. También informó de que los primeros datos sobre la cinta del Islam de la furgoneta de Alcalá los facilitó un ciudadano árabe que estaba realizando un cursillo en el complejo policial de Canillas.

De la Morena advirtió también de que España sigue estando en situación de riesgo ante posibles acciones de terroristas islamistas, «ahora incluso más que en el 11-M». Aseguró que el elemento principal que concluyó en los atentados no fue ni la Guerra de Irak, ni la participación española en la misión de Afganistán. A su entender, «la explosión integrista en Marruecos» fue el elemento detonante de los atentados. Así lo recogió en un informe que, el pasado 30 de mayo, dirigió al Gobierno en el que advertía de estos riesgos y apuntaba medidas imprescindibles para luchar contra este terrorismo: triplicar las plantillas especializadas , entre otras.



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7.7.04

 

El portero contradice a la policía tras ser contactado por el PSOE

 

07-07-04

11-M LA INVESTIGACION / LAS PRIMERAS DECLARACIONES

El portero contradice a la policía tras ser contactado por el PSOE


En su declaración de ayer ante la Comisión, Luis Garrudo afirmó haber oído a las 12.30 del 11-M a agentes de la policía hablar de los detonadores y la cinta coránica encontrados en la furgoneta

MANUEL CERDAN

LUIS GARRUDO


Portero de una finca de Alcalá de Henares que vio a los terroristas.

Ese día comenzó una hora antes su jornada laboral, a las 7.00 de la mañana.

Declaró dos veces ante la policía, en Moratalaz y Canillas.

Facilitó la pista de la furgoneta Renault Kangoo usada por los asesinos.

EDUARDO BLANCO

Comisario de Alcalá que coordinó la primera inspección de la furgoneta.

Decidió trasladar el vehículo a Madrid para no borrar las huellas.

Profesional con imagen de serio y eficaz entre sus compañeros de la policía.

Pidió que buscaran sospechosos con rasgos árabes la misma tarde del 11-M.

MADRID.- Las sesiones de la Comisión de Investigación del 11-M comenzaron ayer con sorpresas y contradicciones en las declaraciones de dos de sus comparecientes. El primer testigo, Luis Garrudo Hernández -el portero que alertó a la policía del abandono por parte de los terroristas de la furgoneta Renault Kangoo en las proximidades de la estación de ferrocarril de Alcalá de Henares- desacreditó la primera versión del anterior Gobierno sobre la autoría de ETA.
(.../...)
Garrudo aseguró que los agentes hallaron la bolsa con los detonadores y la cinta con la grabación de los versículos coránicos a las 12.30 horas del 11 de marzo en la propia estación de Alcalá, después de la intervención de una unidad canina en la primera inspección policial. Es decir, casi cinco horas antes de la versión policial.

Garrudo afirmó que pudo enterarse del hallazgo por los comentarios de los agentes o «por algún vecino». Y lo sorprendente es que, según el portero, los detonadores y las cintas se encontraron mucho antes de que la furgoneta fuera conducida a las instalaciones de la Comisaría General de la Policía Científica, ubicada en las instalaciones de Canillas, tal y como asegura la versión policial.

Las afirmaciones de Garrudo, que convencieron a todos los miembros de la Comisión menos a los diputados del PP, contradicen el contenido del informe que el 18 de marzo elaboró el entonces subdirector operativo de la policía, Pedro Díaz-Pindado, y que la Comisión tiene registrado con el número 23.

Según este documento, las primeras pruebas fueron halladas después de las 15.30 horas, una vez que la furgoneta fue inspeccionada por los funcionarios de la Comisaría General de la Policía Científica y de los expertos de los TEDAX: «Se detectó la presencia de siete detonadores debajo del asiento del acompañante del conductor y de una cinta casette con carátula con caracteres árabes y pequeños restos de material explosivo en la guantera».

Vicente Martínez Pujalte, el portavoz del PP en la Comisión, preguntó a Garrudo -que comparecía en la sala Cánovas del Congreso de los Diputados a petición del PSOE e IU- si había hablado con algún político antes de prestar su testimonio. El portero de Alcalá de Henares lo negó categóricamente: «Ni directa ni indirectamente.Afortunadamente. Bueno, no tengo nada contra los políticos. Me llamó una señorita».

Entre risas, cuando los periodistas y demás diputados creían que la pregunta del portavoz popular era baladí, saltó la sorpresa.Garrudo terminó su intervención, pero antes de abandonar la sala se le acercó el diputado del PP Ignacio Gil Lázaro y se le presentó como «el vicepresidente»: «Ah sí, usted es el señor Martínez Sanjuán, quien me llamó a casa para la citación», le contestó el portero.

Garrudo confundió las categorías de vicepresidentes y le delató el subconsciente. Gil Lázaro es vicepresidente cuarto de la Mesa del Congreso y en la Comisión de Investigación es secretario, mientras que el diputado del PSOE Angel Martínez Sanjuán es vicepresidente de la Comisión.

Martínez Sanjuán restó importancia al incidente y lo encuadró en el terreno de lo anecdótico. El diputado socialista manifestó a EL MUNDO: «Reconozco que llamé a Garrudo, pero no hay que darle ningún valor a esa llamada. Lo hice para comunicarle la comparecencia y tranquilizarlo. Sin más».

El vicepresidente de la Comisión añadió que hay que procurar que los ciudadanos se encuentren cómodos cuando declaren ante la Comisión: «Hay testigos que no tienen la experiencia de los funcionarios, que están acostumbrados a hablar en público, y hay que darles cierta confianza. Incluso, tras su declaración, he pedido que le enseñen el Congreso».

Sin embargo, Sanjuán se negó a dar más detalles en la reunión que celebró a medianoche cuando, a instancias del PP, se le pidió que aclarara las circunstancias de su llamada a Garrudo. Incluso se negó a facilitar el número al que telefoneó.

Las afirmaciones de Luis Garrudo fueron rebatidas por Eduardo Blanco González, jefe de la Comisaría de Alcalá de Henares, quien coordinó los trabajos de inspección y retirada del vehículo y que declaró después del portero.

El comisario avaló la versión policial que figura en los documentos en poder de la Comisión: «El señor Garrudo está equivocado. Se ha podido enterar con posterioridad y ha confundido las horas.Nosotros no encontramos ningún detonador en Alcalá. Lo afirmo con total rotundidad. Me enteré de su localización y de la cinta a las 19.00 horas, cuando me lo comunicaron los compañeros de la Brigada de Información».

Según el comisario, que tiene fama de serio y competente entre sus compañeros, en la furgoneta sólo entró uno de los perros, guiado desde fuera por un policía: «Intentábamos que se preservaran las huellas, Habríamos sido malos profesionales si hubiésemos encontrado unos detonadores y no hubiésemos llamado a los TEDAX.El perro no detectó nada y decidimos dejar la furgoneta para la inspección de la Policía Científica».

Blanco sí corroboró la versión de Garrudo referente a un álbum con fotografías de personas con rasgos árabes («uno de ellos llevaba un pañuelo como los de Arafat») que le mostró el comisario Gil -miembro de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE)- la misma tarde del 11-M, para que identificara a los terroristas que vio junto a la furgoneta. Según el comisario de Alcalá, a partir de las 20.00 horas del jueves 11 de marzo pidió a sus agentes que también preguntaran por sospechosos con «rasgos árabes».

El portero manifestó a los diputados que, sobre las 12.30 horas, cuando un vehículo policial lo conducía a las instalaciones de la Brigada Provincial de Información, en el barrio madrileño de Moratalaz, para prestar declaración, el conductor le comentó que los autores de la masacre no eran de ETA.

No obstante, Luis Garrudo aclaró que él, desde el primer momento, creía que los asesinos eran etarras, aunque precisó que, a las 7.00 de la mañana, cuando se encontró con los terroristas en el momento en el que éstos abandonaban la furgoneta, le parecieron extranjeros.


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4.7.04

 

La policía advirtió al Gobierno antes del 11-M de que España era objetivo del terrorismo islamista

 

04-07-04

11-M LA INVESTIGACION / LOS DOCUMENTOS

La policía advirtió al Gobierno antes del 11-M de que España era objetivo del terrorismo islamista

En noviembre de 2003 explicó que la amenaza era concreta y que Al Qaeda «cumplía» sus avisos - El apoyo del PP a la guerra contra Irak aumentó el riesgo de que hubiera atentados en España

AGUSTIN YANEL / MANUEL MARRACO

MADRID.- El 28 de noviembre del año pasado, tres meses antes de los atentados islamistas cometidos el 11 de Marzo en Madrid, el jefe de la Unidad Central de Información Exterior de la Policía (UCI) informó al Gobierno de que España figuraba entre los objetivos del grupo terrorista Al Qaeda para cometer atentados. Indicó, además, que esa organización acostumbraba a cumplir sus amenazas.
(.../...)


Aquel día, el jefe de la UCI, Mariano Rayón, entregó personalmente al que era comisario general de Información, Jesús de la Morena, un informe en el que se indicaba que la amenaza del terrorismo islamista contra España había aumentado. «Cabe deducir que España podría ser objetivo [de un atentado], bien en nuestro territorio, bien contra intereses españoles en otro país, en fechas próxima», explicaba el informe.

No fue ése el único aviso. Nueve meses antes, el 20 de febrero del año 2003, la Comisaría General de Información redactó otro informe en el que afirmaba que la posible invasión de Irak por parte de Estados Unidos estaba generando «una mayor amenaza terrorista para los países» que apoyaban esa actitud.

Apoyo a la guerra

Aunque en aquel momento España aún no había dicho oficialmente que respaldaría a Estados Unidos en la guerra contra Irak -la reunión de George W. Bush en las islas Azores con Tony Blair y José María Aznar tuvo lugar al mes siguiente, el 16 de marzo-, en ese informe ya se decía que la actitud del Gobierno español favorable a la intervención militar aconsejaba pensar en «el incremento de la amenaza de riesgo, dado que nuestro país podría sumarse a la lista de principales aliados de EEUU», como finalmente ocurrió.

En el informe de noviembre del año pasado, el máximo responsable de la UCI explicaba que Aymab al Zahawiri, número dos del máximo responsable de Al Qaeda, Osama bin Laden, había realizado unas declaraciones en las que animaba a los musulmanes a cometer atentados contra los intereses de Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Noruega.

Gracias a la colaboración internacional que existe para combatir el terrorismo islamista, la policía española consideró, y así lo reflejó en el informe, que la organización terrorista Lashkar-E-Jangvi, una de las más violentas de Pakistán, probablemente estaba planeando cometer atentados suicidas en países occidentales, y que España era «uno de los objetivos de dichos ataques».

Para justificar que la amenaza del terrorismo islamista aumentaba en España, en ese informe policial se incluían estos datos: los carabinieri italianos habían sufrido un atentado en Irak, a donde habían sido enviados como aliados de Estados Unidos; en Turquía, un país favorable a enviar tropas a Irak, se produjeron también varios atentados.

Además, respecto a los diferentes sumarios y diligencias que llevaban a cabo los jueces instructores de la Audiencia Nacional en relación con el terrorismo islamista, y que prosiguen en la actualidad, en ese informe policial se indica que en esa fecha -finales de noviembre pasado- se estaba investigando la existencia de una célula de Al Qaeda en España, dirigida por Rabi Osman el Sayed, conocido con el alias de El Egipcio y presunto cerebro de los atentados del 11-M, que en la actualidad se encuentra detenido en Milán (Italia).

Un factor más

En otro informe elaborado por los especialistas de la Comisaría General de Información, el 10 de junio del año pasado, después de que España hubiera respaldo la invasión de Irak -que se llevó a cabo un mes después, el 20 de marzo-, se indicaba que el apoyo del Gobierno del PP, era «un factor de riesgo para España», que había que añadir a los que ya existían para que pudiera ser objeto de atentados: es un «país occidental, con excelentes relaciones con EEUU, siempre a la vanguardia en la lucha contra el terrorismo internacional» y que, además, participa en misiones de paz en zonas conflictivas como Afganistán, Irak, Bosnia o Kosovo. No obstante, se añadía que el respaldo a la invasión quizá no era el factor «más determinante y peligroso» en la elección del objetivo terrorista.

Todos estos datos figuran en los informes que el Gobierno envió ayer al Congreso de los Diputados, con un día de retraso sobre lo previsto. La comisión parlamentaria que investigará los atentados del 11-M ha solicitado un total de 85 documentos, y ayer recibió 13: cinco que estaban declarados secretos y fueron desclasificados por el Ejecutivo en el Consejo de Ministros del viernes y otros ocho que no eran secretos.

DOCUMENTO 18

El riesgo de atentado persiste si las tropas van a Afganistán


MADRID.- El pasado 29 de abril, tras los ataques del 11-M, el intento de sabotaje del AVE y el suicidio colectivo de Leganés, la Unidad Central de Inteligencia de la Comisaría General de Información elaboró otro informe en el que indicaba que la amenaza persistía.

En ese análisis se indicaba que los terroristas islamistas habían decidido continuar su campaña de atentados en España con una justificación concreta: «El futuro Gobierno español [el de Zapatero] no ha modificado su política respecto a la presencia de tropas españolas en territorio musulmán, en particular en Afganistán».



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