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8.4.06

 
 

17-10-04

CARTA DEL DIRECTOR

Algo huele a podrido en Dinamarca

PEDRO J. RAMIREZ


Con la misma deferencia con que los vencedores del 14-M rindieron tributo a las víctimas de la masacre que había facilitado su victoria, Claudio, nuevo rey de Dinamarca, matiza el gozo por su coronación con el luto por la muerte de su hermano cuyo trono y esposa ha heredado: «Estas alegrías son imperfectas, pues en ellas se han unido a la felicidad las lágrimas, las fiestas a la pompa fúnebre, los cánticos de muerte a los epitalamios del himeneo y han sido pesados en igual balanza el placer y la aflicción».

Sin embargo, cuando su sobrino Hamlet se empecina en mantener una reflexiva pesadumbre y se obsesiona por averiguar la verdad de lo ocurrido, Claudio le insta a lo que ahora se llama pasar página y a aprovechar las oportunidades que le brinda el nuevo Gobierno: «El que sobrevive limita la filial obligación de la tristeza a un cierto término, pues continuar en interminable desconsuelo es una conducta de obstinación impía Modera, pues, yo te ruego, esa inútil tristeza; considera que tienes un padre en mí, puesto que debe ser notorio al mundo que tú eres la persona más inmediata a mi trono».
(---/---)

El problema de Hamlet, paradigma de la duda y por lo tanto de los sectores más inconformistas y exigentes de una sociedad democrática, consiste en que no puede dejar de ver con espíritu crítico lo que otros amortizan enseguida a beneficio de inventario. A veces se refugia en el sarcasmo: «Economía, Horacio, economía. Aún no se habían enfriado los manjares cocidos para el confite de duelo, cuando se sirvieron en las mesas de la boda ». Pero su propósito recurrente, el único fin hacia el que en realidad camina, es el conocimiento pleno de las causas de la muerte de su padre.

La versión oficial dice que el viejo monarca falleció a causa de la mordedura de una serpiente venenosa -acto de violencia terrorista donde los haya-, pero aunque la ponzoña ciertamente se había apoderado de su cuerpo, nadie había visto el menor rastro del ofidio. Cuando el nuevo poder constituido no puede ni doblegar ni hacer callar a Hamlet, difunde la especie de su enajenación mental. El Príncipe se burla tanto de sí mismo como de quienes pretenden convertir en enfermedad su lucidez: «Yo no estoy loco sino cuando sopla el nordeste; pero cuando corre el sur, distingo muy bien un huevo de una castaña».

Esa es la diferencia entre un accidente y un asesinato, entre la casualidad y el jaque al Estado, entre la fatalidad del destino y una conspiración en toda regla. Un docto comunicante, Ignacio García de Leániz, me incitaba el otro día a recurrir a la más conocida tragedia de Shakespeare como abrelatas analógico de la relación entre el 11 y el 14-M, sin reparar en que el atormentado heredero danés cuenta con un superdotado auxiliar de detective que ya lo hubiera querido para sí el sabueso de Baker Street.Con un doctor Watson como el fantasma del propio finado, Sherlock Holmes no hubiera tenido que quitarse nunca las pantuflas.

Desde la escena quinta del primer acto, cuando La Sombra se le aparece a Hamlet sobre las almenas del castillo de Elsinor, todas las preguntas tienen su respuesta: «Tú debes saber, mancebo generoso, que la serpiente que mordió a tu padre ciñe hoy su corona Dormía yo una tarde en mi jardín, según era mi costumbre. Tu tío me sorprendió en aquella hora de quietud y trayendo consigo una ampolla de licor venenoso, derramó en mi oído su ponzoñosa destilación».Así cualquiera.

Ninguno de los periodistas que investigamos «el jeroglífico, envuelto en un enigma, encerrado en un misterio» que es el 11-M -dónde sino en el Instituto Cervantes de Londres iba yo a tomarle prestada esta gran definición a Churchill- sabemos cómo acaba esta película. Ni siquiera si al final descubriremos o no a todos los malvados. Sólo manejamos conjeturas basadas en indicios: la conexión con la cúpula de Al Qaeda, la relación con los acontecimientos en Irak, la intervención de los servicios secretos marroquíes, los vínculos con ETA a través de la trama asturiana de suministro de explosivos y del grupo de Allekema Lamari, confirmado anteayer como séptimo suicida de Leganés

Se trata de hipótesis tan plausibles como las alternativas que el relato dramático de Shakespeare hubiera permitido imaginar para el asesinato del monarca danés: una conjura coordinada por su gran chambelán Polonio, un magnicidio contratado por agentes del rey de Noruega e incluso una turbia maniobra de los oportunistas Rosencrantz y Guildenstern para sentar anticipadamente a su amigo Hamlet en el trono. Pero nada de eso está en la obra.

Si el gran bardo de Stratford upon Avon hubiera hecho converger todos estos motivos en una suma de complots encadenados y superpuestos, además de inventar el género humano, como sostiene el crítico Harold Bloom, también habría inventado las novelas de Agatha Christie. El 23-F fue así de complicado -los golpes de Armada y Milans se subieron a la chepa del de Tejero- y el 11-M tiene todas las trazas de superarlo en densidad conspirativa. Pero también pudiera ocurrir que un día aparecieran las memorias secretas de El Tunecino o del propio Lamari y resultara que por las noches estudiaban Ciencias Políticas, marketing electoral y técnicas avanzadas de fabricación de explosivos, corroborando así la tesis del Ministerio del Interior, según la cual no hay otra autoría intelectual que la de los propios difuntos o todo lo más El Egipcio.Sólo recelando hasta de nuestras propias especulaciones estaremos en condiciones de seguir efectuando este viaje.

Cuantas menos respuestas cerradas tengamos, más posibilidades habrá de seguir encontrando nuevas preguntas. Si estamos avanzando muchísimo es, en realidad, porque cada día sabemos que hay nuevas cosas que no sabemos. A nuestra ignorancia sobre la precisión con la que alguien jugó con el Gobierno de Aznar, haciéndole creer primero que había sido ETA, sembrando después la duda y levantando el velo islamista con el vídeo de la papelera junto a la mezquita a la hora menos cinco del proceso electoral; a nuestro desconocimiento sobre por qué, de entre todos los callejones de España, ETA fue a robar un coche al de Trashorras y por qué, de entre todas las noches del año, su caravana de la muerte tuvo que partir el mismo 28 de febrero que la de los islamistas; a nuestro desconcierto sobre la acumulación de avisos desatendidos por los cuerpos policiales, y especialmente por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, controlada por ese estrecho colaborador del mayor ladrón y sinvergüenza que en varios siglos de Historia ha estado al frente de la Seguridad del Estado, se suman ya nuevas incógnitas hirvientes.

Por ejemplo las dos planteadas hace unos días por Casimiro García-Abadillo en un programa radiofónico: ¿dónde se ha visto a unos terroristas suicidas, a unos fanáticos kamikazes, a unos mártires de Alá que, al hacer explotar la dinamita, las únicas vidas que pretenden tronchar -al geo lo mataron accidentalmente- sean las suyas propias?

¿Por qué, si habían demostrado dominar la técnica de las mochilas bomba accionadas telefónicamente, cuando dos semanas después del 11-M tratan de volar el AVE lo hacen con el antediluviano sistema del delator cable kilométrico que lleva hasta la loma de detrás de la ladera?

Y para trampantojo en el que el sentido de la orientación naufraga en un ataque de asomatognosia aguda, el que acaba de poner ante nuestra vista el ínclito juez Del Olmo al levantar otro trocito de su tan rácanamente administrado secreto del sumario: ¿cómo es posible, córcholis, que si el informe de la Guardia Civil sobre la tupida telaraña de llamadas telefónicas que precedieron al 11-M subraya el «activo e imprescindible» protagonismo de Carmen Toro en el decisivo menester de poner de acuerdo a los unos con los otros, Su Señoría mantenga en libertad a esta aprendiz de Lady Macbeth que tenía apuntado en su agenda el teléfono del jefe de los Tedax?

ENTREACTO

Hemos vuelto a Shakespeare para buscar los signos externos de la culpa. Al matrimonio de usurpadores del trono de Escocia se les notaba todo porque no podían conciliar el sueño y vagaban por el castillo imbuidos de sus remordimientos. Para que su tío y su propia madre se delaten, Hamlet inventa la prueba del algodón, del teatro como espejo de la vida, cuando instruye a unos cómicos para que representen ante ellos hechos miméticos a los de su propio empeño criminal.

Aunque se cuenta la historia de un tal Duque de Gonzaga y la acción transcurre en Viena, todo -desde el adulterio hasta el suministro del veneno a través del tímpano- resulta ser la moviola de su magnicidio. No en balde la función se llama La Ratonera.El inquilino de El Globo hubiera empalidecido de celos de haber sabido que, cinco siglos después, la gran dama del crimen le copiaría el título con tanto éxito como para representar su drama policiaco en el -para los isabelinos- despreciable West End durante 30 años consecutivos. Asistimos en todo caso a la apoteosis del teatro dentro del teatro, pues el Rey Claudio y la Reina Clotilde reaccionan desabridamente, dándole una patada al tablero, como si todos los focos acabaran de iluminarles en el centro de la escena acarreando el trozo de queso fruto de su codicia asesina.

En el momento de los preparativos Hamlet ha explicado su estrategia: «Yo he oído a veces que asistiendo a una representación hombres muy culpados han sido heridos en el alma con tal violencia por la ilusión del teatro, que a la vista de todos han publicado sus delitos; pues la culpa, aunque no tenga lengua, siempre se manifiesta por medios maravillosos Esta representación ha de ser el lazo en que se enrede la conciencia del Rey».

¿Se entiende ahora por qué algunos nos hemos empeñado tanto en que se constituyera la Comisión de Investigación parlamentaria sobre el 11-M y trataremos por todos los medios lícitos de mantenerla abierta mientras no se haya averiguado toda la verdad? Cuando oigo que algunos parlamentarios y analistas alertan contra el riesgo de que pueda convertirse en un circo, no puedo por menos que sonreír hacia adentro: precisamente de eso se trata. Es lo más parecido que tenemos a los cómicos ambulantes que llegan a Elsinor.

Por eso hay que escrutar no sólo el rostro de los comparecientes, sino el de los representantes de los distintos grupos y, lo que es más importante aún, el de todos los espectadores que observan la función y reaccionan a sus avatares, pues entre el público puede haber camuflados culpables, cómplices y encubridores.

Por eso el corazón nos dio un vuelco cuando el coronel Hernando amenazó veladamente de muerte a Zouhier desde el estrado: el momento no alcanzó los decibelios de intensidad del día en que Barrionuevo se autoinculpó llamando «chivato» a Sancristóbal durante su careo en el juicio del caso Marey, pero se le acercó bastante.

Por eso hemos tomado buena nota de lo nervioso que se pone el PNV cada vez que alguien osa pronunciar la palabra ETA y de lo que le irrita a Rubalcaba la reiteración del PP en pedir que acudan a declarar los confidentes.

Por eso nos ha llamado tanto la atención que el mismísimo Rey de Marruecos haya perdido la calma hasta el extremo de escribir una carta a Zapatero pidiéndole que salga al paso de los bien documentados análisis que en el libro de Casimiro García-Abadillo rastrean la conexión marroquí y que, de un tiempo a esta parte, van de boca en boca entre los comisionados.

Estos relámpagos de la intuición se convierten, sin embargo, en atronador desconcierto cuando, de repente, sucede algo en el proscenio que alborota, por igual, las bambalinas, la tramoya, el patio de butacas, las plateas, los palcos y antepalcos y el mismísimo gallinero. ¿Cómo distinguir entonces las voces de los ecos? ¿Cómo diferenciar la turbación genuina del seguidismo atolondrado, o incluso del propio acompañamiento de la claque?

Eso es lo que ha ocurrido con la turbamulta originada tras las respuestas de Zouhier al cuestionario del diputado Del Burgo.Había que contar con el pataleo del PSOE y sus aliados en la medida en que la gran densidad de información que destila ese texto pone en evidencia el obstruccionismo a que el confidente comparezca. ¿Pero por qué también pitan y abuchean al veterano político navarro el fiscal general del Estado y el propio juez Del Olmo, subrayando ambos algo tan irrelevante para ellos como que se haya tratado de una iniciativa al margen de los procedimientos acordados por la Comisión de Investigación?

Vayamos por partes. Si bien continúa decretado un parcial secreto del sumario, Zouhier no está sometido a restricción alguna de su comunicación escrita: de la misma manera que ha mantenido correspondencia con el Rey, el presidente del Gobierno, la propia Comisión del 11-M, el ministro del Interior o el director de EL MUNDO -algunos de los cuales también le han enviado sus misivas-, ha podido hacerlo libremente con el diputado Del Burgo.

La iniciativa de éste no sólo es irreprochable sino digna de encomio. Como diputado -podía haber actuado incluso como simple buen ciudadano- ha tenido noticia de que hay alguien que conoce una parte importante de la trama del 11-M por haberla vivido en primera persona y de que, a diferencia del resto de los imputados, está ansioso por transmitir a las instituciones y a la sociedad esa información. Consciente de que el cauce de la comparecencia en la Comisión está obturado por la cerrazón de Rubalcaba y sus remeros, Del Burgo se ha limitado a sistematizar las pesquisas y trasladar el resultado a los interesados, con el propósito de complementar sus restantes actuaciones.

Es el fiscal general no Del Burgo quien ha sacado los pies de su tiesto al quejarse ante el presidente del Congreso de la inexistente intromisión del diputado en la independencia judicial. ¿Quién es él para poner límites a la actividad indagatoria dentro de la legalidad de un representante electo que no obedece otro mandato imperativo sino el de la soberanía popular? Es la primera reacción verdaderamente decepcionante de Cándido Conde-Pumpido y su sintonía con la dirección del Grupo Socialista evoca los peores fantasmas del pasado.

En lo que se refiere a las esotéricas providencias del juez Del Olmo, es difícil opinar sobre algo prácticamente imposible de entender, pues, como de costumbre, Su Señoría empieza poniendo de relieve sus graves dificultades para manejar la sintaxis castellana.Pero lo que más llama la atención no es su confusión con la gramática sino con las garantías procesales. Al denunciar que se ha podido generar una situación de indefensión del preso y lacrar púdicamente dentro de un sobre las respuestas a Del Burgo, demuestra una inquietante falta de criterio, pues ni Zouhier ha sido presionado -como sí lo fue por la UCO cuando, ante la total pasividad del magistrado, se le visitó irregularmente en la prisión y se le indujo a escribir la carta a Toro Castro- ni nadie pretende que ese escrito adquiera el carácter de declaración testifical. Pero sí es un documento de relieve sumarial y toda vez que el abogado del confidente ha pedido su incorporación Su Señoría debe hacerlo sin mayores melindres. Conclusión provisional: ya sabemos que -para bien, pero sobre todo para mal- Del Olmo no tiene ni la ambición ni la vista de águila de Garzón.

Puestos a hablar de «indefensión», ¿no es tal la situación que en el plano de la opinión pública padece este Rafá Zouhier del que se habla un día sí y otro también en la Comisión -anteayer fue reiteradamente citado o aludido por los mandos de la Guardia Civil asturiana- sin que se le permita contraponer su propia versión a lo que se dice de él?

«Cuidad de que los que hacen de graciosos no añadan nada a lo que está escrito en su papel», advierte Hamlet al jefe de los cómicos. Sólo el interrogatorio y escrutinio sistemático de Zouhier por parte de los comisionados podrá permitir dilucidar cuáles de los hechos que relata pueden considerarse acreditados, cuáles suscitan dudas en su fiabilidad y cuáles pueden haber sido fruto de una fértil imaginación. Pero hecha esta salvedad, sus revelaciones son tan comprometedoras que al final será de plena aplicación el baremo del Palacio de Elsinor, de forma que quien impida o no aguante su exposición estará delatándose al menos como encubridor de hechos gravísimos.

Yo confío en que, en ese último acto de la función, el presidente Zapatero demuestre que su papel en este drama no tiene nada que ver con el de Claudio y se asemeja en cambio al del joven Fortinbrás, cuyos clarines también resuenan sobre un campo de cadáveres, pero a quien lo que le lleva a heredar el reino son sus propios méritos y no ninguna conspiración. Si él o sus colaboradores con más adicción a la lectura han llegado hasta aquí, deben reparar que lo primero que hace el audaz campeón noruego es prometer saldar cuentas con la verdad que le ofrece relatar Horacio, al margen de que ello pueda incriminar a algunos de sus partidarios, pues él tiene muy claro que su legitimidad es otra: «¡Oh, este destrozo pide sangrienta venganza!... Deseo con impaciencia oíros y convendrá que se reúna con este objeto la nobleza de la nación.Miro con horror estos dones que me ofrece la fortuna; pero tengo derechos muy antiguos a esta corona, y creo que es justo reclamarlos».

Es mientras cae el telón cuando se supone que el amigo más leal de Hamlet vuelve la mirada atrás para reconstruir una historia que, como Shakespeare pretendía, y la vida siempre imita al arte, «dé fatiga al pensamiento y empape de sudor el alma toda».



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7.4.06

 

Repúblicas

 

07-04-06



COMENTARIOS LIBERALES

Repúblicas

FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS

Hay repúblicas y repúblicas, como hay monarquías y monarquías. Entre la República de los Estados Unidos de América y la República del Congo hay diferencias notables.

Entre la monarquía de Jean-Bedel Bokassa y la de Isabel II de Inglaterra hay un abismo, el que separa la barbarie antropófaga y cleptocrática africana de la civilización liberal y democrática europea. Dentro mismo de España, y de las repúblicas, no se puede comparar la república de Castelar o la de Lerroux y Gil Robles con la de Pi i Margall o la de Largo Caballero.

Tampoco entre nuestras monarquías puede compararse la azarosa y golfa de Isabel II con la breve y luminosa de su hijo Alfonso XII, sabiamente tutelado por Cánovas. Antes y después de Isabel la Católica hay dos pozos sin fondo, de cobardía y locura en la misma familia. El nieto de uno de los reyes más decentes de la Historia de España, Carlos III, fue el indecente, cobarde, miserable y felón Fernando VII. Incluso dentro de un reinado como el de Alfonso X El Sabio hay épocas luminosas y otras aciagas.Vamos, que ni el régimen garantiza la libertad y la prosperidad, ni tampoco un reinado o un gobierno que se extienden en el tiempo garantizan la continuidad. En ninguna parte, pero en España, por ser tan antigua, todavía menos.

Por eso, la reivindicación de la Segunda República por parte de Zapatero es una mezcla de ignorancia y de malicia, de vocación revolucionaria pero funcionarial, de sectarismo de logia y de cloaca. Claro que de quien se proclama rojo cabe esperar eso y más, pero yo creo que a lo que realmente aspira Zapatero es, por supuesto, a liquidar la Monarquía en cuanto el Rey no le sirva y a fundar un régimen como aquel en que verdaderamente puede mirarse como en un espejo la Segunda República: el mexicano del PRI. Una democracia sin alternativa. Una oposición perseguida.Una masonería omnipresente. Un catalocismo perseguido. Una política exterior de extrema izquierda. Una política interior gangsteril y de extrema derecha. Unos jueces domesticados. Unos periodistas asesinables y asesinados. Una historia nacional manipulada de la forma más desvergonzada que imaginarse pueda. Mucho dinero para tener buena imagen en el progrerío internacional y toda clase de mamarrachadas demagógicas en búsqueda de fotos y titulares de prensa, detrás de los cuales o no hay nada o se esconde el fusilamiento diario de Montesquieu. Zapatero, Polanco, González y Cebrián, con la fervorosa complicidad de los separatistas, violentos o en estado de latencia, aspiran a mexicanizarnos, que es la forma de eternizarse en el poder y de aherrojar a los opositores políticos o ciudadanos. Pueden llamarlo república, pero es simple tiranía


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6.4.06

 

ZP y las aspiraciones de la 2ª República

 

Zapatero sigue empeñado en reescribir la historia. Su admiración por la 2ª Republica no sé si es producto de su sectarismo o de su indigencia intelectual. Según ZP las grandes aspiraciones de la 2ª República (supongo que entre ellas está la de aniquilación de los rivales políticos, los atentados a la libertad de expresión -como la Ley de Defensa de la República-, los pucherazos electorales y demás desmanes...) están en plena vigencia con su gobierno.

Si quieren conocer lo que de verdad pasó, aconsejo bajar este DOCUMENTO(Recopilación de hechos de la 2ª República). Relata diariamente los sucesos de esos 5 años dando una visión clara y precisa de lo que se vivió.
(En formato PDF )


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5.4.06

 
 

05-04-06

PIDE QUE SE ACLARE POR ESCRITO EL MOTIVO DE LAS MUERTES

Del Olmo descubre, dos años después, que no existen informes de autopsia de los "suicidas de Leganés"
El inmueble de Leganés tras la explosión.

El pasado 27 de marzo de 2006, el juez Del Olmo cursó un oficio ordenando que se redactaran los preceptivos informes de autopsia de los siete terroristas islamistas muertos en Leganés dos años atrás. El único cadáver del que consta un informe de autopsia en el sumario tras la explosión del piso fue el del GEO Francisco Javier Torronteras. El caso Leganés no llegó a manos de Del Olmo hasta que, tras un litigio judicial, la juez Teresa Palacios se vio obligada a cederlo. Ahora el instructor del 11-M solicita que quede alguna constancia escrita de la causa que provocó la muerte a los supuestos cabecillas del peor atentado de nuestra historia.

L D (Luis del Pino) A los suicidas de Leganés no se les practicó la autopsia. Los preceptivos informes no constan en el sumario y, oficialmente, no hay explicación alguna para que no se realizaran ya que tal práctica forense es obligatoria en casos de muerte violenta y hubiera debido servir para determinar la causa.(.../...)

Esta anomalía no sería achacable al propio juez Del Olmo, ya que ni siquiera estaba encargado inicialmente de investigar los hechos de Leganés. Hay que recordar que la instrucción y primeras diligencias sobre la explosión, ocurrida hace ahora un año en el número 40 de la calle Carmen Martín Gaite de Leganés, corrió a cargo de la juez Teresa Palacios. Fue tras un largo litigio judicial –la juez no veía la razón por la que debiera unirse su pieza al resto– cuando uno de los episodios con más incógnitas tras la masacre de marzo recayó en manos de Juan Del Olmo y pasó a formar parte del sumario.

A los siete "suicidas" de Leganés se les realizaron diversos estudios antropológicos, radiológicos e incluso toxicológicos, sin que llegaran a detectarse los signos típicos que los terroristas suicidas presentan como, por ejemplo, la incrustación de material explosivo, y sin que llegara a emitirse un informe de autopsia que certificara la causa de la muerte.

Esta irregularidad motivó que el juez Del Olmo solicitara, el pasado 27 de marzo, que se procediera a la redacción de los correspondientes informes de autopsia, encargando dicha tarea al grupo de expertos forenses que hubiera debido redactarlos en su día. Este grupo estaba comandado por José Luis Prieto, el experto que el PSOE llevó a declarar a la Comisión de investigación sobre el 11-M y que se presentó inicialmente como subdirector del Instituto Anatómico Forense.

Sin embargo, jurídicamente ya no es posible realizar esos informes de autopsia, por lo que el juez Del Olmo se vio obligado a rectificar sus instrucciones iniciales y a solicitar que se redacten, en lugar de informes de autopsia, los informes aclaratorios que sean precisos para determinar, a partir de los datos existentes, la causa de la muerte de los presuntos suicidas. En suma, el juez pide, dos años después, constancia por escrito de cómo murieron los terroristas de Leganés.

Como dato destacable, a dos de los presuntos suicidas se le realizó en su día un análisis toxicológico para determinar si había restos de sustancias estupefacientes –drogas, alcohol– en los cadáveres, aunque no ha trascendido la razón por la que se hicieron esas comprobaciones químicas.

Todos los cuerpos, excepto el de Jamal Ahmidam, El Chino, que fue devuelto a sus familiares porque así lo reclamaron, fueron enterrados en enero de 2006, tras pasar los días en el tanatorio del cementerio de La Almudena. Los entierros duraron una media hora y se realizaron en presencia de miembros de los Servicios Funerarios de Madrid y del concejal de Leganés Julián Márquez. En los ataúdes de madera se podía leer desde "perfil 1" hasta "perfil 6", que es como fueron identificados tras realizarse los informes genéticos de los restos encontrados entre los escombros. Los nombres de los siete fueron publicados en los diarios ABC y El País, en la sección de "fallecidos en Madrid", aunque sin indicar sus edades.


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Zaplana anuncia preguntas a pesar de la «urticaria a investigar»

 

05-04-06

Zaplana anuncia preguntas a pesar de la «urticaria a investigar»

CARMEN REMIREZ DE GANUZA


MADRID.- El portavoz de los populares en el Congreso de los Diputados, Eduardo Zaplana, anunció ayer nuevas iniciativas de control en relación a los atentados del 11-M, por más que, aseguró, existe «urticaria a investigar» por parte del Gobierno.

El líder del PP dijo ser consciente de lo que se arriesga por persistir en este empeño político, les dijo a los que le critican que «se den por vencidos» en su estrategia, y prometió: «Créanme, esa urticaria la vamos a combatir». Zaplana hizo este anuncio a propósito de las últimas noticias publicadas por EL MUNDO y, en particular, de la que contaba que no se entregó al juez Juan del Olmo una nota policial sobre los presuntos tratos de ETA con El Chino, de los que informó un primo de dicho implicado.

Según Zaplana, que no adelantó el contenido de las iniciativas que presentará después de Semana Santa, el Gobierno «tendrá la obligación de contestar a cada información, cada noticia y cada pista que aparezca en los medios de comunicación». «Ahora y siempre seguiremos preguntando sobre esto», dijo.

Así, puso uno de los «ejemplos» en los que el Ejecutivo ha hecho hasta ahora lo contrario, y dio cuenta de la contestación que, tres meses y medio después de ser formulada, dio al diputado popular Vicente Martínez Pujalte sobre el número de ocasiones en que ETA utilizó bombas con móviles. Según Zaplana, el Ejecutivo respondió recientemente por escrito que «el Gobierno no contesta porque no informa sobre la lucha antiterrorista».


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Otras informaciones

 

Si son importantes las noticias de también lo son las que se publican en .

Ayer se desmontaron los ultimos reductos de verosimilitud sobre la mochila de Vallecas, al
detectarse la mochila en IFEMA por la tarde y no en la comisaría.

Luis del Pino publica su último
Enigma donde las tarjetas quedan en cuestión;se investigó la tarjeta de la mochila cuando teóricamente no se habia descubierto. Seguramente serían los "medium" zaptariles que utiliza la policía. La tarjeta, según la información de Amena pudo activarse con posterioridad al atentado.

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Marlaska apartó de 'Nova' al inspector que instruyó el 11-M

 

05-04-06

11-M LA INVESTIGACION / Las lagunas del proceso

Marlaska apartó de 'Nova' al inspector que instruyó el 11-M

Sospechaba que podía estar filtrando datos sobre los testigos protegidos en la causa por el intento de volar la Audiencia
FERNANDO LAZARO

MADRID.- Las conexiones entre las diferentes operaciones policiales contra el terrorismo islamista son constantes. Que han existido vínculos entre algunos de los detenidos en la operación Nova y en la masacre de Madrid está fuera de duda. Y también es claro que los investigadores, básicamente, tenían que ser los mismos.
(---/---)

Así, en la operación Nova en la que presuntamente se desmanteló una célula islamista que pretendía volar con un camión cargado de explosivos la Audiencia Nacional, participaron numerosos miembros de la Comisaría General de Información, entre ellos el inspector que actuó de instructor en las diligencias policiales sobre la masacre. Pero el juez que instruye la operación Nova, Fernando Grande-Marlaska, tuvo algunos recelos sobre éste y algunos otros funcionarios. Tan es así que durante varios meses le ha tenido apartado de las investigaciones sobre el entramado dirigido por el marroquí detenido en Suiza Mohamed Achraf. En una decisión sin muchos precedentes, el magistrado decidió apartar a varios de los máximos expertos de la Unidad Central de Información Exterior de estas investigaciones. Sospechaba que alguno de ellos estaba filtrando datos sobre las actuaciones policiales. En concreto, sobre algunos de los testigos protegidos en este proceso. Recientemente, el magistrado ha reincorporado a las pesquisas a estos funcionarios justo antes de dictar el auto de procesamiento. Según las fuentes consultadas por este periódico, la cifra de agentes apartados durante meses de la operación Nova ascendió a cinco.

En dicho sumario hay al menos dos testigos protegidos: uno era colaborador de la Policía Nacional y el segundo, del Centro Nacional de Inteligencia. Ambos fueron claves para llevar a cabo estas pesquisas en las que, presuntamente -según el auto del entonces instructor de la causa, Baltasar Garzón- los detenidos iban a contactar con un conocido gitano de Almería, con antecedentes por tráfico de armas y explosivos, al que le iban a comprar el material para volar las dependencias policiales. Uno de los testigos protegidos, conocido a nivel interno como Cartagena, fue el que dio la mayor parte de las pistas a la Policía. Además de centrar al líder de la célula, explicó que éste había contactado en prisión con el etarra que intentó matar al Rey y que se ofreció para ayudarle a adquirir los explosivos. El otro testigo protegido colabora con el CNI. Ambos mantuvieron un encuentro en Madrid, en un conocido restaurante del centro, cuando la instrucción estaba en plena efervescencia.


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Los otras pérdidas policiales

 

05-04-06

11-M LA INVESTIGACION / Las lagunas del proceso

Los otras pérdidas policiales

La teoría de los extravíos no es nueva. En la Comisaría General de Información desapareció el informe en el que se detallaban los datos sobre el encuentro del 17 de marzo de 2004 de 'El Chino' con el ex minero Emilio Suárez Trashorras. El ahora encarcelado aseguró que 'El Chino' le dijo que los etarras detenidos en Cuenca con más de 500 kilos de explosivos eran amigos suyos. Ese informe desapareció.

Oficialmente, los 'duendes' de la informática jugaron una mala pasada a la Comisaría General de Información con la declaración de una testigo. Esta mujer era la propietaria del Toyota Corolla cuya matrícula fue doblada por 'El Chino' y utilizada por los terroristas durante el traslado de la Goma Dos desde Avilés a Madrid. En aquella comparecencia en la UCIE, esta madrileña explicó que, seis días antes del 11-M, a las 3 .00 horas, la Guardia Civil la sacó de la cama y la hizo ir a Leganés con su automóvil para comprobar que estaba en su poder.

Los guardias le preguntaron por 'El Chino', por Suárez Trashorras y por Avilés. Esa declaración se perdió «por un error informático».Estuvo en manos del instructor de las diligencias policiales.La UCIE le volvió a tomar declaración al día siguiente, pero ya no le preguntó sobre ese encuentro con la Guardia Civil.


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La tarjeta perdida y hallada en la Audiencia

 

05-04-06



11-M LA INVESTIGACION / Las lagunas del proceso

La tarjeta perdida y hallada en la Audiencia

La Policía preguntó el mes pasado a Amena si no se habrían quedado ellos por casualidad con la tarjeta del teléfono de la 'mochila de Vallecas'
FERNANDO LAZARO

MADRID.- El susto fue morrocotudo. Los agentes encargados de la investigación de la masacre de Madrid se quedaron petrificados cuando se dieron cuenta de que habían perdido el control de la tarjeta del teléfono encontrada en la mochila de Vallecas, la pieza angular de las pesquisas sobre los atentados del 11-M.Durante seis días, los especialistas de la Comisaría General de Información contuvieron el aliento, hasta que se supo que la tarjeta seguía en la Audiencia Nacional.

¿Y cuándo se dieron cuenta de que no estaba en su poder esta tarjeta, que sirvió para centrar inmediatamente a Jamal Zougam? Cuando el pasado jueves, día 9 de marzo, el juez pidió la famosa bolsa localizada en la estación de El Pozo para mostrársela al inspector jefe Manuel Alvarez, que se hizo cargo de todo aquello que se recogió aquel 11-M en la estación de El Pozo.

Fue en el momento en que el juez se percató de que la mochila que le mostró al inspector no era la auténtica, que era una similar que la Comisaría General de Policía Científica había utilizado para realizar pruebas, cuando saltaron todas las alarmas. Estaba la mochila verdadera, estaba el teléfono. ¿Y la tarjeta? Nervios, muchos nervios. Los responsables entendían que no se había podido perder, que tenía que estar, que iba a aparecer. Pero eran conscientes de que, después de que al juez le hubieran dado una bolsa que no era la que llevaba la bomba el 11-M, el hecho de que se hubiera perdido la pista de la tarjeta podía provocar nuevos problemas a los investigadores. (---/---)

Por este motivo, rápidamente los agentes trataron de reconstruir el itinerario policial y la llamada cadena de custodia que se siguió con la tarjeta desde que fue desactivada la bomba.

Movimientos

Según explicaron fuentes de la Audiencia Nacional, la vigilancia policial sobre esta tarjeta se interrumpe, se pierde, cuando se entrega a la empresa privada Amena para que trate de averiguar todos los datos sobre los movimientos de la tarjeta.

Según las investigaciones, esa tarjeta fue adquirida en una tienda regentada por unos indios en Alcorcón (Madrid) y acabó en manos de Jamal Zougam, encarcelado por su presunta relación con el 11-M. Estaba colocada en el teléfono que iba a ser utilizado para detonar la bolsa con Goma Dos que fue desactivada en la comisaría de Vallecas. La Policía envió un oficio a Amena para conocer si aún seguía en su poder la tarjeta, según explicaron a este periódico fuentes de la empresa de comunicación. No tardó mucho esta empresa en contestar al requerimiento: la famosa tarjeta telefónica no estaba en su poder. Esta negativa multiplicó los nervios entre los agentes encargados de las pesquisas de la masacre.

Cadena de custodia

Según la reconstrucción que desde el pasado día 9 se llevó a cabo, el último agente de la Comisaría General de Información que tuvo en sus manos la tarjeta antes de entregársela a Amena fue el instructor de las diligencias, un inspector jefe de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE). Este se la había pedido a uno de los agentes de la unidad, que era el que estaba a cargo de la custodia de todos los objetos.

Los agentes no daban crédito a la posibilidad de que esta prueba tan importante se hubiera podido perder. Los mandos eran conscientes de que era de la máxima importancia recuperarla, localizarla.Fue una carrera contrarreloj. Afortunadamente, desde la empresa privada se aportaron datos que permitieron identificar al agente que se hizo cargo de la tarjeta una vez que Amena acabó de realizar todas las pruebas con ella para tratar de obtener nuevas pistas.

Los responsables de la UCIE contactaron con este funcionario de la Comisaría General de Información, que aportó luz, ya definitivamente, sobre la tarjeta. Y ésta apareció el pasado día 15. Estaba en la Audiencia Nacional. Fue allí donde se trasladó cuando la empresa privada acabó sus análisis. Se la entregó a un funcionario de Información que directamente la trasladó a dependencias judiciales.Según estas fuentes, se almacenó con otros objetos allí guardados relacionados con el 11-M.




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4.4.06

 

La doble identidad del narcotraficante Lotfi Sbai

 

04-04-06



TERRORISMO ISLAMISTA

La doble identidad del narcotraficante Lotfi Sbai



Otro de los informes policiales que no han llegado hasta el Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional se refiere al narcotraficante Lotfi Sbai, amigo y socio de Jamal Ahmidan y, según el informador de la Guardia Civil Rafá Zouhier, el hombre que proporcionó las armas a 'El Chino'.

Sbai, cuyo padre pertenecía a los servicios de Información de la policía marroquí con el grado de coronel, figura con dos identidades distintas en el Servicio Central de Documentación: Akashioe Yassin y Lotfi Sbai.(.../...)

En la primera de sus identidades aparecen los siguientes datos: Akashioe Yassin, nacido el 15 de marzo de 1970 e hijo de Mohamed y Aissa. Su número ordinal o de registro es: 1502349743. Su registro fue llevado a cabo por la Policía Científica de Madrid el 12 de mayo del 2001.

En su segunda identidad, el narcotraficante marroquí aparece con sus datos reales: Lotfi Sbai, nacido el 15 de marzo de 1970 en Ksar Sour (Marruecos), hijo de Abdelkader y Fatima.

El número ordinal de registro que figura en la ficha policial de Sbai es: 1811151998. Su control fue realizado por la Policía Científica de Marbella el 20 de mayo de 2004.

La confirmación de que Sbai y Yassin son una misma persona ha sido realizada por la propia Policía y el EL MUNDO tiene en su poder las dos fichas policiales donde se aprecia que físicamente, con algunos cambios en su cabello, son la misma persona.

Se da la circunstancia de que Jamal Ahmidam, 'El Chino', tenía residencia en Marbella y que hasta allí llevaron varios vehículos los asturianos Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro para que después fueran colocados en Marruecos.

Algunos de los pagos que Suárez Trashorras y Antonio Toro realizaron al terrorista islamista en sus trapicheos con el hachís de Ketama fueron a través de giros y transferencias bancarias a la capital de la Costa del Sol.


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Denuncian a 20 policías y guardias civiles que pudieron «evitar el 11-M»

 

04-04-06

TERRORISMO ISLAMISTA

Denuncian a 20 policías y guardias civiles que pudieron «evitar el 11-M»

MARIA PERAL

MADRID.- El secretario general del sindicato de funcionarios Manos Limpias presentó ayer en los Juzgados de Instrucción de Madrid una denuncia contra 20 policías y guardias civiles que «podrían haber evitado» los atentados del 11-M debido a la información que poseían y que, sin embargo, se comportaron «de forma negligente», lo que, a su juicio, constituiría presuntos delitos de dejación de funciones y omisión del deber de perseguir delitos.(.../...)

Los denunciados son los cinco agentes de la Guardia Civil que controlaban a los confidentes Lavandera, Rafá Zouhier y Lofti; el policía Ayman Kalaji, el miembro del CNI Fernando Huarte; el comisario Manuel García Rodríguez, controlador de Antonio Toro y Emilio Suárez Trashorras; el comisario jefe de Avilés, Adolfo Baraja; el jefe de la Policía en Asturias, Juan Carretero; el coronel jefe de la UCO, Félix Hernando; el coronel Pedro Laguna, responsable de la Guardia Civil en Asturias; el teniente coronel Rodríguez Bolinaga, que fue jefe de la Comandancia de la Benemérita en Gijón; los comisarios de la UCIE Rafael Gómez Menor y Mariano Rayón; el comisario general de Información Telesforo Rubio; el comisario general de Policía Científica Miguel Angel Santano; el comisario general de Seguridad Ciudadana Santiago Cuadro, el comisario de los Tedax Sánchez Manzano y el comisario de Vallecas Rodolfo Ruiz Martínez.

Según la denuncia, «al menos un año antes» de los atentados del 11-M estos miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado «eran conocedores de hechos y situaciones que podrían haber evitado la masacre».

Manos Limpias hace referencia al hecho de que policías y guardias civiles «seguían y controlaban» a confidentes (Cartagena, Zouhier, Lavandera, El Nayo, etcétera) que conocieron y trataron a los autores materiales de los atentados y recibieron de ellos noticias que deberían haberles alertado.

«En modo alguno se pretende desprestigiar la imagen de la Guardia Civil, Policía Nacional y CNI», afirma. Pero «lo que no puede quedar impune son conductas de determinados miembros de esas instituciones» que podrían ser delictivas.




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Los liberales españoles ante la encrucijada del 11-M. Art. de Enrique Boto (ausentes.org)

 

04-04-06


TRIBUNA LIBRE

ENRIQUE BOTO

Parto de una premisa que quiere ser conscientemente categórica: los españoles estamos inmersos en una crisis política sin precedentes desde la Transición. No es mi intención aprovechar esta importante tribuna para enviar a la opinión pública un mensaje catastrofista, ni siquiera pesimista. Todo lo contrario. Cuando Ortega sentenció: «No es esto, no es esto», no estaba presintiendo el desgarrador conflicto civil que tuvo lugar unos años después, sino que pretendió alertar de la peligrosa deriva emprendida por un régimen republicano que él mismo, junto con otros importantes intelectuales, contribuyó a alumbrar.

El 11 de marzo de 2004 tuvo lugar en Madrid el mayor atentado terrorista perpetrado nunca en España. Ciento noventa y dos ciudadanos murieron y más de 1.500 resultaron heridos. Tres días después se celebraron elecciones generales. Varios meses más tarde, ante las cada vez más numerosas incógnitas sobre la verdadera autoría del atentado desveladas por la prensa, miembros de la sociedad civil pusieron en marcha una iniciativa, en forma de plataforma cívica, con la que se pedían adhesiones a un manifiesto de cinco puntos: (---/---)

«1º. Nuestra sociedad es una sociedad abierta, que goza de un sistema democrático equiparable al de los países de nuestro entorno.Como ciudadanos, e independientemente de nuestras ideas políticas, tenemos derecho a recibir del Parlamento información completa y fidedigna de uno de los hechos más dramáticos de nuestra Historia.

2º. No cuestionamos la legitimidad de las elecciones del 14 de marzo de 2004.

3º. No pretendemos culpabilizar a ningún partido político.

4º. Reclamamos saber cómo fue posible ese brutal atentado tres días antes de unas elecciones generales para evitar que en el futuro ningún terrorista vuelva a condicionar la normalidad democrática que tanto nos ha costado alcanzar.

5º. Como mejor homenaje a las víctimas del atentado terrorista del 11 de marzo de 2004, exigimos a nuestros legítimos representantes que mantengan abierta la Comisión de Investigación del 11-M hasta que queden definitivamente depuradas todas las responsabilidades que puedan derivarse, por acción u omisión, del comportamiento de miembros de instituciones sostenidas total o parcialmente con fondos públicos».

A pesar del apoyo de la mayor parte de las víctimas a este manifiesto, y tras injustificables vetos a numerosas comparecencias solicitadas por el Grupo Popular, la Comisión se cerró en falso el 30 de junio de 2005. Pocos días después, el juez instructor del 11-M, Juan del Olmo, tomó la decisión de levantar el secreto del sumario de unos 140 tomos, que se añadían así a los cuatro primeros, únicos a los que habían tenido acceso los comisionados. Los meses transcurridos desde entonces -gracias a la labor de muy escasos medios de comunicación y periodistas comprometidos- han hecho albergar a la sociedad española dudas más que razonables sobre la denominada versión oficial. A pesar de las enfáticas y reiteradas declaraciones del propio presidente del Gobierno, nada está claro en el 11-M. ¿Cuándo tendrá lugar la obligada reapertura de la Comisión de Investigación?

La situación política española se encuentra muy degradada. Es preciso reconocer que ya antes de las elecciones del 14-M se respiraba un cierto aire de enfrentamiento, difícil de entender basándonos únicamente en las discrepancias sobre el apoyo político del Gobierno de Aznar a la invasión de Irak. Es en este contexto, y tras el cambio de Gobierno en Cataluña a finales de 2003, cuando acontece la reunión de Carod-Rovira en Perpiñán con la cúpula etarra, que dio lugar a una declaración de tregua de la banda terrorista circunscrita al ámbito territorial catalán.

Tras el atentado terrorista del 11-M, se produce el imprevisto vuelco electoral. Dado el estado de shock bajo el que tuvieron lugar los comicios, los liberales españoles confiábamos en que el nuevo Gobierno se conduciría con una prudencia aún mayor que la conveniente en condiciones normales de alternancia política.A pesar de no contar el PSOE con mayoría absoluta, no apostamos por un Gobierno de concentración o de emergencia con el Partido Popular; si bien tampoco esperábamos la labor de arrinconamiento sistemático del principal partido de la oposición por parte de un Gobierno apoyado principalmente por partidos capaces de firmar el antidemocrático Pacto del Tinell.

No vamos a calificar aquí las medidas legislativas concretas impulsadas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Con sus luces y sombras, lo que nos interesa destacar son las decisiones políticas sobre el modelo territorial -en particular la reforma de los estatutos de autonomía-, la política antiterrorista y la relación con el principal partido de la oposición. Y es ese análisis el que nos lleva a preguntarnos: ¿puede sostenerse que lo que algunos califican como un encubierto cambio de régimen fuera diseñado antes de las elecciones del 14-M? Al margen del convencimiento de que más pronto que tarde la sociedad española conocerá a quién corresponde la autoría intelectual del 11-M, los liberales españoles, demócratas a fuer de liberales, nos negamos a comprender qué utilidad puede tener para nuestra convivencia pacífica que el Gobierno esté tratando de laminar al Partido Popular, votado por casi 10 millones de ciudadanos. Hace ya más de un año que acuñé «El talante de la Tercera República» como expresión gráfica de lo que Zapatero parecía pretender, y no tanto por hacer hincapié en nuestra forma de gobierno -de actualidad en vísperas del 75 aniversario de la proclamación de la Segunda República-, sino por mi preocupación de que se pretendiera repetir el tremendo error histórico que en los años 30 supuso el arrinconamiento de las formaciones políticas de centro derecha, principalmente de la CEDA de Gil Robles.

En una situación de normalidad política, un nuevo Estatuto para Cataluña -aun disfrazado de simple reforma del vigente de 1979- no tendría por qué escandalizar a ningún demócrata. Pero el proyecto de ley orgánica aprobado el pasado 30 de marzo por poco más de la necesaria mayoría absoluta del Congreso- probablemente anticonstitucional a pesar de los recortes sobre el texto suscrito seis meses antes por el Parlamento catalán- parece más una operación contra el principal partido de la oposición que a favor de los ciudadanos de Cataluña y de la entera ciudadanía española. A esta consideración debemos unir la -para algunos- casualidad del anuncio de alto el fuego permanente por parte de ETA el día siguiente al de la aprobación del texto en la Comisión Constitucional del Congreso.Para remate, nada menos que el propio presidente del Gobierno ha afirmado recientemente que «Arnaldo Otegi, líder de la izquierda abertzale, ha tenido un discurso por la paz y por abrir una etapa política distinta en Euskadi, palabras que ahora requieren hechos en la misma dirección». Legítimamente, muchos ciudadanos españoles nos preguntamos: ¿sigue pagando el Gobierno un precio político por esa paz? ¿Se rechazó en el Congreso a primeros de 2005 el denominado Plan Ibarretxe por una simple cuestión de táctica política para, tras el Estatuto catalán, abordar uno semejante para el País Vasco?

Otro de los grandes interrogantes que nos planteamos es el papel jugado por las fuerzas políticas en el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo firmado a finales de 2000 por el Gobierno de Aznar, PP y PSOE. Propuesto por el recientemente elegido secretario general socialista, hace tiempo que quedó en papel mojado, a pesar de que Zapatero acaba de anunciar que convocará en breve una reunión de su comisión de seguimiento. Tras el anuncio de alto el fuego permanente por parte de ETA, hemos ratificado lo que muchos -y no sólo la AVT, convocando tres multitudinarias manifestaciones en poco más de un año- sospechábamos: los contactos con ETA por parte de enviados del Gobierno -alguno con previa renuncia estratégica a su carné del PSE- ni siquiera comenzaron tras la toma de posesión del nuevo Gobierno, sino que venían de varios años atrás, en paralelo con la propuesta por parte de Zapatero del Pacto Antiterrorista citado. El análisis de esta clara contradicción también nos podría llevar a conclusiones inquietantes.

Los liberales españoles no estamos de acuerdo con el oligopólico dominio del poder ejercido por la cúpula de unos partidos políticos obligados a un funcionamiento democrático por la propia Constitución de 1978. Ese exceso de poder, unido a la insuficiente separación de poderes entre el legislativo y el ejecutivo característica de los sistemas parlamentarios, conduce irremisiblemente a un déficit democrático que es necesario corregir con urgencia.

La propia ley electoral contribuye a empeorar el problema. La tantas veces solicitada regeneración democrática es ahora más necesaria que nunca. Pero en un sentido distinto al normalmente empleado. Nuestra democracia liberal sólo será una verdadera democracia -más allá del cumplimiento formal de los procedimientos previstos- en la medida en que no se vean asfixiados derechos y libertades básicas, amenazadas aun a pesar de la tregua etarra.La libertad de prensa y el derecho a la información, por ejemplo, son ahora en España más necesarios que nunca. «Ser liberal es, precisamente, estas dos cosas: estar dispuesto a entenderse con el que piensa de otro modo; y no admitir jamás que el fin justifica los medios, sino que, por el contrario, son los medios los que justifican el fin». (Gregorio Marañón, Ensayos liberales).

El actual portavoz parlamentario socialista aprovechó la jornada de reflexión de las elecciones generales del 14 de marzo de 2004 para sentenciar: «Los españoles no se merecen un Gobierno que les mienta». Los liberales españoles, ante la encrucijada del 11-M, queremos solemnemente afirmar algo aún más importante en una verdadera democracia liberal: la sociedad civil española no se merece un Parlamento que no le dé información completa y fidedigna del mayor atentado terrorista de nuestra Historia.Queremos saber, como exigen sus víctimas, la verdad del 11-M.

Enrique Boto es patrono de la fundación Foro Encuentro en la Libertad y promotor de la plataforma cívica ausentes.org.



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La Policía oculta al magistrado Del Olmo un informe que relaciona a la banda ETA con 'El Chino'

 

04-04-06



TERRORISMO ISLAMISTA / La nota informativa fue elaborada tras los atentados del 11-M y remitida a la Comisaría General de Información / Se indica que los etarras facilitaron droga al islamista para comprar explosivos

La Policía oculta al magistrado Del Olmo un informe que relaciona a la banda ETA con 'El Chino'

ANTONIO RUBIO

MADRID.- «El primo de El Chino, persona ésta de la que se desconoce cualquier otro dato, salvo que vive en la zona de Carabanchel Bajo [se refiere a un barrio de Madrid], como ya se ha reflejado con anterioridad, comentó con otros individuos de raza árabe, hallándose presente el informador en dicha conversación, que la banda terrorista ETA se encuentra detrás de la comisión de los atentados acontecidos el pasado día 11 de marzo de 2004, al haber entregado cantidades de droga para que éstos a su vez pagaran al individuo que facilitó los explosivos».

Ese es uno de los puntos, el último, que figura en una nota informativa elaborada por la Policía pocos días después de los atentados del 11-M y que llegó hasta la Comisaría General de Información, cuyo jefe actual es el comisario Telesforo Rubio.

La nota informativa en cuestión todavía no ha llegado hasta el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, a pesar de que el magistrado Juan del Olmo dictó el pasado día 16 de marzo un auto solicitando a la Dirección General de la Policía que se le remitieran todas las pruebas, informes, minutas o notas informativas existentes relacionadas con los atentados del 11-M.

EL MUNDO ha conseguido esa nota, elaborada con posterioridad a los atentados del 11-M en virtud de las informaciones facilitadas por un ex socio de Jamal Ahmidan, El Chino, en asuntos de narcotráfico. (---/---)

Omar, que es el nombre en clave del ex socio y colaborador de El Chino, también informó de que el jefe del comando terrorista tenía un apartamento en el pueblo cántabro de Laredo; de que Abdelilah el Foual el Akil, mano derecha de El Chino, tenía una vivienda en Torrejón de Velasco, y de que los documentos falsos de Jamal Ahmidan se lo proporcionaba un chileno, Alejandro Navarrete Tarifeños.

Todos esos puntos, a excepción del intercambio de droga por explosivos entre ETA y El Chino, han sido verificados y documentados por este periódico. El apartamento de Laredo estaba en la calle de Costa Rica y era la base de operaciones de Ahmidan en el País Vasco; Abdelilah tenía una casa en el pueblo de Torrejón de Velasco y Navarrete manipulaba y falsificaba la documentación belga que conseguía El Chino.

Se da la circunstancia de que en la actualidad el primo de El Chino, Hicham Ahmidan, está detenido en Marruecos, motivo por el que ha sido imposible poder verificar sus confidencias al informante de la Policía, el también marroquí Omar.

Otro de los documentos o notas informativas que está en posesión de EL MUNDO y que todavía no han llegado al sumario (de momento, no aparecen en los tomos de los que el juez ha levantado el secreto) son las fichas internas elaboradas por la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) sobre el confidente conocido por Cartagena.

Las informaciones que hacen referencia a El Chino, a su casa de Laredo y a sus supuestos contactos con ETA están reflejadas en una nota informativa, sin fecha, en la que se indica cómo se ha recogido la información y quién es la persona que la aporta: «A través de un ex componente de la banda de Jamal Ahmidan, alias El Chino, se ha tenido conocimiento de los siguientes extremos».En esta nota se reflejan seis puntos y se hace un repaso a la vida y contactos de Jamal Ahmidan, El Chino, durante los últimos años.

En el primero de esos puntos, se indica el nombre y número de los hermanos que tiene el jefe del comando terrorista y dónde viven. En el segundo ya se pormenoriza cuáles son los lugares que utiliza Ahmidan para preparar sus acciones: «El Chino ha dispuesto siempre de una casa en Laredo (Cantabria), de la que se ignora cualquier otro dato, pero el informador sabría llegar hasta ella dado que ha estado en dicho lugar en varias ocasiones».

En ese mismo punto también se indica quiénes eran los socios de Jamal Ahmidan: «Ese domicilio era muy frecuentado tanto por El Chino como por su mano derecha, Abdililah el Faoual, al igual que por individuos de la misma nacionalidad, y donde al parecer preparaban futuras actuaciones delictivas».

La casa de Laredo, como ya ha publicado este periódico [ver EL MUNDO de 8 de enero de 2006], era utilizada por El Chino y su banda como base de operaciones en el País Vasco.

En otro de los apartados de la nota se refleja que Abdililah el Faoual ya fue detenido con anterioridad (diligencias 56.436 de 23 de marzo de 2000) y que en su pasaporte, marroquí con el número K-800616, se indicaba su domicilio: «Una vivienda en la localidad madrileña de Torrejón de Velasco, lugar éste donde podrían encontrarse evidencias de los preparativos de los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004».

La nota informativa policial también concreta que El Chino fue detenido en las mismas diligencias que El Faoual y que «aportaba como identidad una carta de identidad belga con número 088001814194».Jamal Ahmidan volvió a utilizar documentación belga falsa, cuando pocos días antes de los atentados del 11-M trasladaba los explosivos desde Asturias a Madrid y fue multado por la Guardia Civil de Tráfico con motivo de una infracción.

Los policías que elaboraron la nota informativa sobre El Chino van aún más lejos cuando concretan quién es la persona que facilita documentación falsa a Jamal Ahmidan y su banda: «Teodoro Alejandro Navarrete Tarifeños, nacido en Santiago de Chile el 10 de septiembre de 1931». Y, por último, facilitan el domicilio del falsificador en Madrid.

Pero el punto o apartado que más llama la atención de la nota informativa, que figura en sexto y último lugar, es el que se refiere a las supuestas relaciones que mantenía Jamal Ahmidan con la banda ETA. Omar recuerda que fue Hicham Ahmidan quien le contó que El Chino tenía relaciones con ETA y que esta banda terrorista facilitó al islamista droga para comprar explosivos.

En la primera semana del pasado mes de marzo, y tras publicar EL MUNDO que El Chino tenía un apartamento en Laredo, Del Olmo citó a declarar al colaborador marroquí de la Policía y le ofreció la posibilidad de convertirse en testigo protegido. Omar, además, fue una de las personas que verificó que el terrorista que aparecía en el vídeo de reivindicación de los atentados leyendo el comunicado era Jamal Ahmidan, El Chino. El segundo de los informes policiales que no está incorporado en su totalidad en el sumario que instruye el juez Del Olmo sobre los atentados del 11-M (de momento, no aparece en los tomos sobre los que se ha levantado el secreto) es el que hace referencia al confidente Cartagena.

Cartagena, colaborador de la Policía y del CNI, informó a sus controladores con más de un año de antelación que un grupo de islamistas tenía la intención de hacer la yihad en territorio español y marroquí. Este marroquí, que ejercía de imam en el pueblo madrileña de Villaverde, también informó a la UCIE de que el grupo de radicales donde había logrado infiltrarse estaba formado entre otros por Rabei Osman, El Egipcio (detenido en Italia como autor intelectual del 11-M); Serhane ben Abdelmajid Fakhet, El Tunecino (que se suicidó en el piso de Leganés con el resto del comando); Mohamed Larbi ben Sellam (que huyó a Marruecos) y Mustafá Maimouni, cuñado de El Tunecino que en la actualidad está encarcelado en Marruecos por los atentados de Casablanca.Todas esas informaciones facilitadas por Cartagena durante casi año y medio -desde octubre de 2002 a febrero de 2004- a sus controladores policiales están reflejadas en unas notas informativas internas de la UCIE que van numeradas desde la uno a la 12, más una complementaria con la anotación: «Reunión 21/02/2004».

Parte de esa información está recogida en el Juzgado de Instrucción número 5, que dirige el juez Grande-Marlaska, en el caso de la operación Nova, por el intento de atentado contra la Audiencia Nacional. Del Olmo reclamó parte de esa información al entonces titular del Juzgado, Baltasar Garzón, pero sólo le llegó de forma parcial e incompleta. El magistrado espera que en los próximos días, ya han transcurrido 19 desde que dictó el auto solicitando todo tipo de pruebas a todas las comisarías de España, le lleguen algunas de las informaciones del 11-M que han sido ocultadas u omitidas. Mientras tanto, la desazón e inquietud sube enteros en la Comisaría General de Información, que está dirigida por el comisario Telesforo Rubio, por si algunas de las pruebas que lleguen al Juzgado Central de Instrucción número 6 deja en evidencia la investigación.



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3.4.06

 

La “mochila de Vallecas” fue detectada en IFEMA el 11-M por la tarde y no en una comisaría al día siguiente

 

03-04-06

NUEVAS DUDAS SOBRE LAS TARJETAS DE MORATA

La “mochila de Vallecas” fue detectada en IFEMA el 11-M por la tarde y no en una comisaría al día siguiente


La bolsa-bomba sin estallar que ofreció todos los datos para las primeras detenciones del 11-M sigue poniendo en cuestión la versión oficial de los atentados. Ahora sabemos que según un informe policial, la conocida como “mochila de Vallecas” fue localizada en IFEMA mucho antes de la hora oficial de su aparición. No es todo. Además, de los informes policiales no se desprende constancia alguna de que las famosas siete tarjetas telefónicas de Morata fueran activadas antes de los atentados. En resumen, la prueba que pretendió responder al quién ha sido poco antes de unas elecciones generales, es la que ahora genera más preguntas.

L D (Luis del Pino) La versión oficial sobre la hora y el lugar en el que apareció la mochila nº 13 podría no ser cierta. Eso es lo que se desprende de un informe de la UCIE enviado al juez Del Olmo en el que se describe el estado de las investigaciones sobre los atentados a fecha de 29 de marzo de 2004. En ese informe, se indica que la bolsa-bomba habría sido localizada en IFEMA, varias horas antes de las 2 de la madrugada, trasladándose con posterioridad a la comisaría de Puente de Vallecas.
(.../...)

El sumario del 11-M está plagado de versiones contradictorias en todo lo que respecta a la aparición de la bolsa-bomba de Vallecas. También en lo que se refiere a la hora en que la bolsa-bomba fue descubierta. Las declaraciones de los diversos policías de la comisaría de Puente de Vallecas y de los tedax que participaron en la desactivación de esa bomba son enormemente confusas en lo que respecta a la hora concreta en que la bolsa-bomba fue encontrada. Así, los distintos testigos sitúan la hora de aparición de la bomba en la comisaría de Puente de Vallecas entre la 1:30 y las 2 de la madrugada.

El propio juez Del Olmo no se arriesga en sus autos a indicar una hora concreta, limitándose a señalar que esa bolsa-bomba fue encontrada en la comisaría de Puente de Vallecas "en torno a las 2 de la madrugada" del 12 de marzo. Después de localizada la bomba, fue trasladada al Parque Azorín, donde sería desactivada en torno a las 4 o las 5 de la mañana. Sin embargo, el informe de la UCIE al que ha tenido acceso Libertad Digital cuestiona tanto la hora como el lugar de aparición de esa bomba.

De ser ciertos los datos incluidos en ese informe de la UCIE incorporado al sumario, la existencia de la bolsa-bomba habría sido ocultada durante horas en aquella tarde del 11 de marzo, no existiendo constancia de quién se encargó de custodiar aquella bomba entre el instante de su aparición real y la hora a la que "oficialmente" habría sido encontrada. Asimismo, ese informe abre nuevos interrogantes sobre quién pudo ordenar que la aparición de la bomba no fuera desvelada hasta varias horas después y sobre quién decidió que los bultos de la estación de El Pozo (entre los que se encontraba esa bolsa-bomba) fueran trasladados a la comisaría de Puente de Vallecas, cuando el resto de los bultos de las estaciones se estaban centralizando en IFEMA.http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276275906.html




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El enigma de Leganés

 

03-04-06


11-M LA INVESTIGACION / Dos años después de la tragedia


El enigma de Leganés

Dos años después aún persisten muchas dudas sobre la versión oficial del asalto al piso franco de los terroristas

LUIS DEL PINO

¿EXTRAÑO SUICIDIO? Hoy se cumplen dos años de la explosión del piso de Leganés. Aquel sábado 3 de abril, después de asistir a aquel asalto, a la explosión del piso, a la muerte del geo Francisco Javier Torronteras, se nos disiparon a todos las dudas sobre si el 11-M había sido un atentado islamista. Y, sin embargo, algo había que no cuadraba en toda aquella historia: ese desenlace demasiado perfecto, esa muerte de los culpables oficiales demasiado providencial. Como en casi todo lo que se refiere al 11-M, estos dos años de investigaciones han ido mostrando que tampoco aquella historia de Leganés resiste el más mínimo análisis. Veinticuatro meses después de aquella explosión, la pregunta resuena cada vez con más fuerza: ¿qué fue lo que pasó en Leganés?

Dos años después de la muerte de los siete presuntos suicidas y del agente de los GEO en Leganés aún perviven muchas dudas.

¿Por qué se inmolaron?

Para empezar, no se entiende por qué se tenían que inmolar los supuestos terroristas en aquel piso. Si no se habían inmolado en los trenes de la muerte aquella mañana del 11-M, ¿por qué hacerlo en ese inmueble de la calle de Carmen Martín Gaite? La versión oficial que se nos dio es que se habían inmolado al verse rodeados por la Policía, pero los datos no cuadran. Aquellos terroristas estuvieron rodeados durante casi siete horas: si querían inmolarse, ¿por qué esperaron pacientemente a que se desalojaran ocho bloques de viviendas antes de hacerse estallar? (---/---)

Tampoco vale la hipótesis de que se inmolaron al ser asaltado el piso por los miembros del GEO; la explosión se produjo en el interior del inmueble, al que los geos ni siquiera habían tratado de entrar. La autopsia de Francisco Javier Torronteras muestra que éste murió porque un fragmento de la escalera le seccionó por accidente la vena femoral, pero las lesiones del cadáver indican que este geo se encontraba relativamente lejos del foco de explosión, al igual que el resto de sus compañeros.

Entonces, si los terroristas no tenían intención de matar a ningún vecino (ya que permitieron que fueran desalojados) y tampoco tenían intención de matar a ningún policía (ya que la deflagración se produjo en el interior del inmueble), ¿por qué se hicieron estallar?

El 11-M es el único atentado islamista de la historia donde los terroristas matan a 200 personas sin inmolarse y luego se inmolan sin intención de matar a nadie.

¿Cómo se llegó hasta el piso?

El sumario recoge al menos dos versiones distintas sobre cómo se localizó aquel piso de Leganés. Según una de ellas, la Policía localizó aquel piso porque se produjo un tiroteo con unos árabes cerca de Zarzaquemada y esos árabes se dieron a la fuga en un coche con matrícula de Jaén, terminando por refugiarse en el piso. Según la otra versión, la Policía llegó a aquel piso siguiendo el rastro de las tarjetas telefónicas relacionadas con el teléfono de la mochila de Vallecas.

Cuando el juez Del Olmo solicitó las cintas de audio del centro de control de la Policía, para comprobar qué era lo que había sucedido, la respuesta que obtuvo fue que esas cintas habían sido borradas por el tiempo transcurrido. ¿Cómo es posible?

¿Dónde están las vainas?

Tampoco concuerda el relato de los hechos con las actas oficiales de registro del piso. Según los informes policiales, los ocupantes de aquel piso entablaron un tiroteo con la Policía, tiroteo que duró entre media hora y dos horas, según los distintos informes y declaraciones. Sin embargo, las actas de registro muestran que sólo se encontraron seis cartuchos detonados. Teniendo en cuenta que los terroristas utilizaban subfusiles capaces de disparar 550 balas por minuto, ¿dónde fueron a parar todas las vainas restantes? ¿Cómo es posible que esas balas disparadas por los terroristas no hirieran a ningún policía ni transeúnte, ni agujerearan ningún coche o cristal de las proximidades? ¿De verdad disparó alguien desde las ventanas de aquel piso?

¿Cómo se produjo la explosión?

Ni siquiera está claro cómo y dónde se produjo la explosión del piso. Las declaraciones de uno de los geos a un medio de comunicación y las informaciones proporcionadas a los vecinos por los técnicos contratados por el Ayuntamiento para estudiar si había que derribar el inmueble revelan que en aquel piso no hubo un foco de explosión, sino dos.

Uno de los focos estaba situado en el propio piso de la planta primera, mientras que el otro estaba en el sótano. ¿Qué fue lo que ocurrió? ¿Cayó parte del explosivo hacia abajo como resultado de la primera detonación y explotó por simpatía, o estallaron dos cargas distintas en el inmueble?

¿Quién se inmoló en aquel piso?

Después de la explosión, tres de los cadáveres aparecieron relativamente intactos y otros dos pudieron ser reconstruidos. De los dos cadáveres restantes no aparecieron más que fragmentos. Pero, además, dos de los siete cadáveres aparecieron con bolsas de basura atadas a la cintura, las cuales contenían alrededor de un kilo de Goma-2.Esa dinamita no había estallado porque no tenía detonador y tampoco estalló por simpatía al producirse la explosión.

Estos datos plantean dudas sobre lo que ocurrió en el piso. Para empezar, está claro que aquellos siete terroristas no se hallaban físicamente juntos en el instante de producirse la explosión.Pero, además, ¿tiene sentido que un suicida se coloque dinamita sin detonador en la cintura, teniendo en cuenta que en el piso aparecieron decenas de detonadores sin utilizar? ¿Tenían verdaderamente intención de suicidarse todos los terroristas de aquel piso, o se vieron arrastrados a la muerte por alguno de ellos, especialmente fanático?

¿Quién había vivo en ese piso?

Según las propias actas oficiales de inspección del piso, el cadáver de uno de los terroristas apareció con los pantalones puestos al revés. Teniendo en cuenta que los terroristas estuvieron rodeados durante horas antes de producirse la explosión, ¿no encontró ese terrorista ni un momento para ponerse el pantalón bien? ¿O es que alguien vistió a ese cadáver después de muerto? Eso nos lleva a una pregunta crucial: ¿estaba ese terrorista vivo antes de producirse la explosión? Puede parecer una pregunta dura, pero en realidad la podemos hacer aún más dura: ¿había alguien vivo en ese piso antes de la explosión?

Porque lo cierto es que nadie vio en ningún momento a nadie vivo.Nos dicen que los terroristas disparaban desde las ventanas, pero ni hay vainas de cartuchos, ni hay heridos, ni hay desperfectos en las inmediaciones, ni tampoco hay ni una sola imagen de esos terroristas asomándose a las ventanas. Y no será por falta de cámaras, porque las televisiones y los videoaficionados (y es de suponer que la propia Policía) estaban grabando desde horas antes de que el piso explotara. Ni siquiera los geos, que estuvieron a la puerta de la vivienda, vieron en ningún momento a nadie salir de aquel piso, ni asomarse. Tampoco nadie respondió a las invitaciones de rendición que los geos hicieron a los ocupantes del piso. ¿Había alguien con vida allí?

¿Por qué se ordenó el asalto?

Nadie ha aclarado tampoco por qué los geos tuvieron que forzar la situación. En condiciones normales, las negociaciones con terroristas o delincuentes pueden durar horas y el procedimiento habitual consiste en cansar a los encerrados y tratar de convencerles de que salgan. Sin embargo, en el caso de Leganés, los geos recibieron la orden de derribar la puerta de la vivienda con una carga y tratar de forzar a los sitiados a salir. ¿Por qué se dio esa orden? Los terroristas estaban solos en el piso. No había rehenes, ni tampoco vecinos cuya vida corriera peligro. Por tanto, lo razonable era seguir el procedimiento habitual y esperar. ¿Qué motivo tan poderoso había para forzar un desenlace? Tampoco ha explicado nadie dónde están las imágenes de la operación. Los geos graban todas sus operaciones en vídeo.

¿Por qué se profanó la tumba?

El cuerpo del geo Francisco Javier Torronteras fue inhumado con una inusitada rapidez, menos de 24 horas después de su fallecimiento.Tras eso, su cadáver sería profanado, sin que hasta el momento nadie haya aclarado cómo es posible que los profanadores supieran localizar ese nicho en el que no había nombre alguno. La versión oficial es completamente ridícula. Se nos dijo que el cadáver habría sido profanado como venganza por algún familiar o cómplice de los terroristas muertos, pero no tiene ningún sentido. Si hubieran sido terroristas suicidas hubieran sido ellos quienes mataron al geo. Nadie tendría que vengar nada. A falta de una explicación creíble por parte de las autoridades, se ha especulado mucho con la posibilidad de que se pretendiera destruir algún tipo de prueba con esa profanación. La autopsia realizada al cadáver antes de la profanación revela que el cuerpo no presentaba lesión de ningún tipo, fuera de la herida que le había seccionado la femoral. La única posibilidad es que se intentara evitar que una segunda autopsia pudiera revelar algún tipo de resto, como por ejemplo de explosivos, pero la carencia de datos hace que todo esto no sean más que especulaciones.


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Episodios de confusión y Diligencias pendientes

 

03-04-06


11-M LA INVESTIGACION


Episodios de confusión

Los episodios del sumario sobre la matanza de Madrid en los que, deliberadamente o no, el juez que instruye la causa ha sido confundido durante los más de dos años de instrucción han sido continuos:

La réplica de la bolsa

Cuando trascendió el informe del inspector Alvarez sobre la ruptura de la cadena de custodia del material recuperado en la estación de El Pozo, el juez mostró al agente una mochila como si fuera, efectivamente, la que se recuperó en aquella estación. Lo que le mostró, sin saberlo, era una réplica. El original lo tenía la Policía.

La metenamina

Durante meses, los Tedax ocultaron al juez un informe pericial de la Guardia Civil en el que se indicaba que los restos de los explosivos localizados en la furgoneta de Alcalá no coincidían con los que había en la bolsa de Vallecas. Cuando trascendió este hecho, el responsable de los Tedax lo atribuyó a un error y negó que hubiera diferencias entre las composiciones.En el vehículo había metenamina y en la bolsa de Vallecas no. (---/---)

Radiografía

La Policía ocultó durante más de cuatro meses al juez una radiografía realizada a la bolsa de Vallecas, en la que ya se apreciaba que no podía estallar porque tenía dos cables sueltos. La desactivación de esta bomba y el estudio de su material -teléfono y tarjeta- son las pruebas más importantes del sumario.

El Skoda Fabia

Este vehículo, que presuntamente fue utilizado también por los terroristas autores del 11-M y que fue clave para conocer el papel de Allekema Lamari en la matanza, fue localizado más de tres meses después de los atentados en una calle de Alcalá de Henares, a pocos metros de donde fue localizada la furgoneta Renault Kangoo con los restos de explosivos y una cinta coránica el día 11 de marzo por la tarde. Esta es una de las cuestiones pendientes que se deben esclarecer por parte del instructor.



11-M LA INVESTIGACION

Diligencias pendientes


El magistrado Juan del Olmo cerrará en los próximos días la instrucción del sumario y elaborará el escrito de procesamiento, pese a no haber realizado algunas diligencias pendientes que permitirían esclarecer algunos puntos oscuros de las investigaciones.

Reunión de Avilés

El juez no ha tomado aún declaración a los agentes que el 17 de marzo de 2004 se entrevistaron en Avilés con el ex minero Suárez Trashorras. En aquel encuentro, el ahora encarcelado contó a al menos seis policías y a un representante del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que El Chino le dijo que los etarras detenidos en Cuenca con más de 500 kilos de explosivos eran amigos suyos.

Cadena de custodia

El magistrado aún no ha llamado a declarar tampoco a todos los funcionarios policiales que trabajaron a las órdenes del inspector Alvarez el 11-M en la recogida y custodia del material intervenido en la estación de El Pozo. Entre ese material debería de estar la bolsa con explosivos que fue desactivada.El inspector Alvarez no reconoció ante el juez la bolsa recuperada en El Pozo.

Los agentes de Ifema

También está pendiente realizar una gestión más para esclarecer si se rompió en algún momento la cadena de custodia de la bolsa clave en la investigación del 11-M. Para ello debería citar también a declarar a los agentes de las Unidades de Intervención Policial que se encargaron de la vigilancia de la bolsa en Ifema.

Declaración de 'Cartagena'

También está pendiente que el juez tome declaración al colaborador policial conocido como Cartagena.Este informador es el hombre clave en la operación contra la célula que pretendía volar la Audiencia Nacional. Cartagena llegó a convertirse durante mucho tiempo en un hombre de la confianza de El Tunecino, uno de los presuntos líderes del 11-M.


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Del Olmo pide ahora datos del 11-M a todas las comisarías españolas

 

03-04-06



11-M LA INVESTIGACION / El auto del magistrado fue enviado a la Dirección General de la Policía el pasado 16 de marzo / Entre los policías existe una cierta inquietud por si se toman medidas contra los que omitieron pruebas


Del Olmo pide ahora datos del 11-M a todas las comisarías españolas

Al cabo de más de dos años de instrucción sumarial, solicita que le remitan «cuantos efectos, objetos, vestigios, piezas de convicción o cualquier otro elemento que se haya obtenido en el curso de las investigaciones por los atentados del 11 de marzo de 2004 y (sic) el 3 de abril de 2004»

ANTONIO RUBIO

MADRID.- La Dirección General de la Policía (DGP) ha enviado una orden por fax a todas las unidades y comisarías de España en la que indica que se deben remitir al Juzgado Central de Instrucción número 6 de Madrid «cuantos efectos, objetos, vestigios, piezas de convicción o cualquier otro elemento» se hayan obtenido «en el transcurso de las investigaciones por los atentados del 11 de marzo». La orden se hizo efectiva el pasado 16 de marzo, después de que el juez Juan del Olmo enviara un auto a la DGP reclamando esas pruebas.
(.../...)

La decisión del magistrado la motiva, entre otras razones, el incidente ocurrido con la mochila bomba que reveló este periódico los días 6 y 13 del mes pasado.

EL MUNDO informó de que la Policía perdió la custodia de la «mochila de Vallecas» durante un tiempo. Esa «mochila», que la Policía encontró en la estación de El Pozo de Madrid, contenía la bomba que no explotó en los trenes de la muerte con todos sus componentes: explosivo, teléfono portátil y tarjeta telefónica. El teléfono y la tarjeta fueron básicos para que la Policía llegara hasta el piso de Leganés donde se refugió el comando terrorista que después se suicidó.

El juez Del Olmo es consciente de que muchas de las minutas e informes que elaboró la Policía de Madrid, con anterioridad y posterioridad a los atentados del 11-M, no han llegado hasta su juzgado y se han quedado en el camino, bien en la Dirección General de la Policía, en la Comisaría General de Información o en la Jefatura Superior de Madrid. Uno de los informes fue elaborado por el inspector Alvarez, responsable del dispositivo de recogida de equipajes en El Pozo. En él denunciaba ya la ruptura de la cadena de custodia. Permaneció en la Jefatura Superior de Policía de Madrid durante 17 meses, hasta que informó sobre él EL MUNDO.

El auto del juez Del Olmo, al que ha tenido acceso este periódico, pide que se envíe al juzgado todo tipo de pruebas relacionadas con el 11-M, a excepción de dos tipos de pruebas: «Las muestras de sustancias explosivas y detonadoras que por razón de seguridad deberán seguir custodiadas en las dependencias donde se encuentren, a disposición de este Juzgado», y «las armas que hubieren sido recuperadas y restos de las mismas cartucherías, que también deberán permanecer en los mismos términos antes dichos».

El auto del juez termina con el siguiente recordatorio: «Estas excepciones no excluyen las relaciones exhaustivas de los mismos para sus constancia, que deberán ser también remitidas a este juzgado a fin de facilitar en su momento, una vez concluya el sumario y se eleven las actuaciones, la puesta a disposición judicial de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional». Es decir, el juez reclama todo tipo de informes, minutas, notas informativas o documentación que esté en poder de la Policía y que tras más de dos años de instrucción e investigación todavía no haya llegado a su Juzgado. Se da la circunstancia de que la Subdirección de la Policía también ha reclamado a las diferentes comisarías y unidades policiales de toda España que se le remitan copias de todos los informes o pruebas que se aporten al Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional. En el Ministerio del Interior hay una cierta desazón porque piensan que «el magistrado Del Olmo, dependiendo del material que recale en su juzgado, podría tomar medidas contra algunos de los mandos policiales que omitieron o no aportaron determinadas investigaciones o notas informativas en su momento».

En la Audiencia Nacional, y más concretamente en Fiscalía, son de la opinión de que para que no se retrasen las calificaciones del juez sobre los imputados del 11-M, que está previstas que se hagan públicas antes del próximo día 10, el magistrado Del Olmo tendrá que abrir una pieza separada en el sumario donde recoja las nuevas pruebas que aporte la Policía.

Otras fuentes de la Audiencia Nacional también plantean que cuando lleguen las nuevas pruebas sobre el 11-M, el juez Juan del Olmo tendrá que actuar contra los responsables policiales que omitieron u ocultaron las notas informativas e informes a la instrucción.

Dos de esos informes o pruebas policiales con los que el juez no ha podido contar e incluir en el sumario del 11-M -hasta la fecha no aparecen en los tomos sobre los que el magistrado ha levantado el secreto del sumario- fueron recogidos y publicados por EL MUNDO en mayo y diciembre de 2005 y enero de 2006 con los siguientes titulares: «Las notas del confidente Cartagena prueban que la Policía controlaba a los jefes del 11-M», «El Chino me dijo que tenía amigos en ETA» y «El Chino usaba un apartamento en Laredo como base operativa en el País Vasco».

El primero de los titulares corresponde a la información aportada por el confidente marroquí Cartagena a los agentes de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE). Esa y otras informaciones quedaron reflejadas en una serie de notas informativas o minutas internas de la UCIE. Parte de esa información también está recogida en el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, que, en la actualidad, dirige el juez Grande-Marlaska, en el caso de la operación Nova, el intento de atentado contra la Audiencia Nacional. Del Olmo reclamó parte de esa información al entonces titular del Juzgado, Baltasar Garzón, pero sólo le llegó de forma parcial e incompleta.

Los otros titulares: «El Chino me dijo que tenía amigos en ETA» y «El Chino usaba un apartamento en Laredo como base operativa en el País Vasco» están recogidos en una nota informativa elaborada por la Policía con posterioridad a los atentados del 11-M y que fue remitida a la Jefatura Superior de Policía de Madrid y, posteriormente, a la Comisaría General de Información, cuyo jefe actual es el comisario Telesforo Rubio


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