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20.3.04

 

Los 'ciudadanos ejemplares' de Al Qaeda

 

20-03-04



LA INVESTIGACION

Los 'ciudadanos ejemplares' de Al Qaeda


Los terroristas mantienen una conducta intachable de cara a la galería para no levantar sospechas

ANA DEL BARRIO

MADRID.- Mohamed Atta, un estudiante modelo de la Universidad de Urbanismo de Hamburgo, estrelló probablemente uno de los dos aviones de American Airlines contra las Torres Gemelas. Ziad Samir Jarrah, un chico discreto que tenía novia y bebía alcohol, estaba al frente del comando que secuestró el avión que chocó en Pensilvania. Jamal Zougam, un joven marroquí «sociable y educado», que regentaba varios negocios en Madrid, puede ser uno de los autores materiales de los atentados del 11-M.
(.../...)

Los presuntos miembros de la red Al Qaeda mantienen una conducta intachable de cara a la galería. Cuales doctores Jeckyl y Mr.Hyde del siglo XXI, llevan una doble vida cuyo lema es no levantar la más mínima sospecha ni dejar rastro de sus acciones.

Ni están locos ni son agresivos, sino todo lo contrario: fríos, calculadores y con un gran autocontrol. «La locura les invalidaría para su profesión. El buen terrorista debe ajustar su actitud a una acción que es planificada al máximo, por lo que debe tener mucho autocontrol. Todo lo contrario a una acción espontánea.La clave está en la eficacia», explica Luis de la Corte, profesor de Psicología Social de la Universidad Autónoma de Madrid.

Después de recabar numerosos testimonios entre los amigos, vecinos y clientes de los tres primeros marroquíes detenidos por el 11-M -Zougam, Mohamed Chaoui y Mohamed Bekkali- la letanía de halagos empalaga: «Eran buenos chicos y muy educados», «simpáticos y trabajadores», «eran unas bellas personas».

Aparentemente, Jamal Zougam llevaba una vida normal. Trabajaba a jornada completa en sus comercios (tiendas de teléfonos móviles y de alimentación en los barrios de Lavapiés, Cuatro Caminos y Ciudad Lineal), comía en los restaurantes marroquíes cercanos, era aficionado al fútbol y siempre que podía se escapaba al gimnasio a hacer pesas, de las 22.00 a las 24.00 horas. Estaba a punto de casarse y frecuentaba pubs y bares de la zona. El día del atentado de Madrid, su amigo Ali, un marroquí de 31 años, estuvo con él y asegura que Zougam lo condenó con rotundidad y afirmó que era injusto.

«Siempre estaba trabajando, y cuando estás trabajando no tienes tiempo de hacer nada malo. Le veía de vez en cuando en la mezquita de la M-30 », indica su amigo Driss.

Según los vecinos, cuando en alguna ocasión un compatriota se desmandaba o levantaba la voz, los tres marroquíes ahora detenidos no dudaban en llamarle la atención.

La imagen de su compañero Mohamed Bekkali también está bastante alejada del prototipo de fundamentalista islámico. Procedente de Tetuán, al norte de Marruecos, Bekkali es rubio, con gafas y ojos azules. «Vestían modernos y de manera occidental. Nada de chilabas. A mí me traían muchas sudaderas blancas, eso sí, con manchas de grasa negra, que eran difíciles de quitar», relata la dueña de una tintorería de la calle Tribulete.

Lo que era vox populi era el trapicheo con los teléfonos móviles y las tarjetas pre pago, que vendían a muy buen precio. «Era el mejor negocio del barrio. La mitad de los teléfonos eran robados, porque aquí vuelan los móviles», manifiesta una vecina. En Cuatro Caminos, los vendedores de la tienda ofrecían los móviles en plena calle y allí regateaban los precios.

«Eran unos ladrones, muy listos. Yo les llevé un móvil a arreglar y me cambiaron la batería. A mi mujer también la engañaron», declara un inmigrante dominicano, de los pocos que echan pestes de ellos. Ante estas vidas ejemplares, entre los vecinos reina la sorpresa y la incredulidad: «¿No será que han querido coger a tres moritos como cabezas de turco?», se pregunta el dueño de un bar de Lavapiés.

Pablo Mejías, cliente habitual del comercio de la calle Almansa, no da crédito a que aquellos jóvenes simpáticos que siempre le hacían un regalito a su nieto puedan estar involucrados en los atentados del 11-M: «Eran muy simpáticos con todo el mundo. Cuando a mi nieta se le rompió el móvil, no le cobraba los arreglos.Eran muy buenas personas», afirma con tristeza.



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El 'comando Lavapiés' se formó en Tánger

 

20-03-04



LA INVESTIGACION

El 'comando Lavapiés' se formó en Tánger


Cinco de los presuntos terroristas islámicos detenidos nacieron y vivieron en la misma ciudad marroquí y después todos coincidieron en el mismo barrio madrileño

ANTONIO RUBIO

MADRID.- Mohamed Chedadi, uno de los cinco detenidos durante la segunda redada policial por los sucesos del 11-M, es natural de Tánger, como Jamal Zougam, otro de los presuntos autores materiales de la masacre de los trenes de la muerte. Mohamed también es hermano de Said Chedadi, que fue detenido en noviembre de 2001 por su presunta participación en la célula de Al Qaeda en España.
(.../...)

Hasta el momento no han trascendido más datos sobre la detención de Mohamed Chedadi, pero sí hay que recordar que trabajaba con su hermano Said en dos tiendas que tenían en el barrio madrileño de Lavapiés, donde también detuvieron a Zougam, Mohamed Bekkali y Mohamed Chaoui.

Estos cinco marroquíes nacieron y se criaron en Tánger y hacía más de tres años que se habían afincado en España. Bekkali y Chaoui primero centraron su residencia en Hospitalet (Barcelona) y después se trasladaron hasta Madrid para trabajar en el locutorio telefónico de Zougam.

Hasta la detención de Said, los hermanos Chedadi se dedicaron, entre otras cosas, a montar colectas económicas o zakat (limosna islámica) entre sus «hermanos musulmanes» del barrio de Lavapiés. Después, ese dinero era enviado a los muyahidin de Chechenia.

Tras la recaudación del dinero, que se produjo en los últimos meses de 1999, Said Chedadi y Abú Dahdah, según consta en el sumario que instruye el juez Baltasar Garzón, se desplazaron hasta Londres y allí entregaron su ayuda económica a Abú Qutada, líder de los muyahidines a nivel europeo. El viaje de Dahdah y Chedadi desde Madrid a Londres se produjo en los primeros días del mes de enero de 2000.

Los hermanos Chedadi, según ha podido saber EL MUNDO de fuentes policiales, tenían excelentes relaciones con diferentes líderes «extremistas islámicos terroristas». Entre los contactos de los Chedadi estaban: Abú Mugen, detenido en Londres por sus presuntas vinculaciones con Al Qaeda, Laceen Ikass Hasa, detenido en la base militar norteamericana de Guantánamo, y Abdullah Benyaich, que falleció en la Guerra de Afganistán.

Otro de los grandes amigos de los hermanos Chedadi es Abú Abdulraahman, que presuntamente coordinó el comando terrorista que atentó contra las Torres Gemelas y el Pentágono de EEUU.

En el sumario que el magistrado Baltasar Garzón sigue contra los miembros de Al Qaeda en España, se recoge que Said Chedadi se dedicaba a la fabricación y falsificación de tarjetas telefónicas y pasaportes. No hay que olvidar que Jamal Zougam, de Tánger y que vivía en Lavapiés, tenía un locutorio telefónico y que desde ahí, al parecer, se prepararon los móviles con los que se activaron las bolsas bomba.

Said Chedadi fue detenido en noviembre de 2001, y cuando la policía realizó un registro en su vivienda encontró toda una serie de pasaportes y documentación de los que el detenido no supo dar razón. Entre esa documentación se encontraba: pasaporte consular de Farid Boudechicha, permiso de circulación a nombre de Mohamed Al Moujahed, permiso de trabajo a favor de Mohamed Safsaf (nacido en Tánger), pasaporte marroquí a nombre de Mohamed Safsaf (nacido en Tánger), permiso de conducir de Marruecos a nombre de Abdelilahi Belgada, DNI de Hala Es-Senbak Boufares, tarjeta de registro de la embajada de Argelia a favor de Said Boudedicha, DNI de Hossein Ismael Haddu, pasaporte marroquí de Tarek Boukili y otra serie de documentos de ciudadanos nacidos en el Magreb.

Poco después de las primeras detenciones contra la supuesta red de Al Qaeda en España, en noviembre de 2001, la policía elaboró un informe sobre los 17 grupos islámicos radicales que existían en nuestro país.

En ese informe se indicaba que los más cercanos y peligrosos para España eran los que pertenecían a la zona del Magreb. Y entre ellos estaban: el Grupo Islámico Armado (Argelia), Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (Túnez) y el Grupo Islámico Combatiente Marroquí. A este último es al cual que, al parecer, pertenecen la mayoría de los detenidos.

Se da la circunstancia de que en estos momentos son cinco los marroquíes que nacieron y vivieron en Tánger ( Zougam, Bekkali, Chaoui y los hermanos Chedadi) que están detenidos y que residían en el barrio madrileño de Lavapiés. Es decir, que el comando Lavapiés se formó y adiestró en la ciudad de Tánger.



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Pérez Rubalcaba: «El Ejecutivo no ha dicho todo lo que sabe»

 

20-03-04



ELECCIONES 14-M

Pérez Rubalcaba: «El Ejecutivo no ha dicho todo lo que sabe»


El dirigente socialista afirma a EL MUNDO que el PSOE mantuvo silencio tras el 11-M sobre la pista islamista «porque Zapatero ordenó lealtad»

CARLOS SEGOVIA

MADRID.- Alfredo Pérez Rubalcaba actuó ayer como portavoz del PSOE y declaró a este diario que «el Gobierno no ha dicho todo lo que sabe en relación con la información que recibió del Centro Nacional de Inteligencia y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tras los atentados del 11 de marzo».

En conversación telefónica desde Santander, el portavoz socialista, sostuvo que el CNI remitió más informes al Gobierno que los que desclasificó el pasado jueves el Consejo de Ministros y que, ya desde la tarde del mismo 11 de marzo, el Centro apuntaba la posibilidad de que fuera obra del radicalismo islámico. «Es verdad que el CNI no descartó nunca la autoría de ETA, pero también que no se aferró a esa primera versión».

Pérez Rubalcaba salió así al paso de la declaración del pasado jueves del ministro Portavoz en funciones, Eduardo Zaplana. Este declaró al término del Consejo de Ministros que los dos informes desclasificados eran la única información recibida del CNI entre el 11-M y las elecciones. «Pues no es así», afirmó Pérez Rubalcaba, que es el interlocutor del PSOE con el Gobierno en el Pacto Antiterrorista.El dirigente socialista cree que si el Ejecutivo en funciones se lanza a desvelar, debería incluir toda la información que los servicios secretos, la Policía Nacional y la Guardia Civil emitieron desde la misma mañana de los hechos.

Preguntado sobre si cuando el PSOE llegue al Gobierno el mes que viene procederá a desclasificar el resto de informes para que se conozca lo que, en su opinión, es toda la verdad, respondió: «No es algo en lo que queramos seguir, porque para nosotros lo que es importante ahora son las víctimas, pero la decisión corresponderá a José Luis Rodríguez Zapatero».

Previamente, en la mañana de ayer, Pérez Rubalcaba declaró en Santander, según Efe, que el PSOE contaba con «información suficiente» obtenida de diversas fuentes, «también del CNI», que le había convencido de que su autor «no había sido ETA, sino el radicalismo islámico», cosa que la dirección socialista comunicó al Gobierno ese mismo jueves.

«Sí vimos que el atentado era demasiado sofisticado como para ser obra de ETA, pero desde el Gobierno se nos dijo lo contrario», relató a este diario.

¿Y si creían que el Gobierno estaba ocultando información, porque el PSOE no la hizo pública? Pérez Rubalcaba respondió: «Mantuvimos silencio porque José Luis Rodríguez Zapatero ordenó lealtad.No podíamos ir contra el Gobierno tras un atentado tan grave como el que se había producido esa mañana».


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Zougam al llegar a la Audiencia: '¿Quién ha ganado las elecciones?

 

20-03-04


LA INVESTIGACION

Zougam al llegar a la Audiencia: '¿Quién ha ganado las elecciones?'


El juez Del Olmo imputa a Jamal Zougam, Mohamed Bekkali y Mohamed Chaoui como responsables directos del 11-M - Acusa a los indios Suresh Kumar y Vinay Kholy por colaboración con banda armada

CARMEN REMIREZ DE GANUZA

MADRID.- «¿Quién ha ganado las elecciones?». La pregunta dejó descolocados a los funcionarios de la Audiencia Nacional. Habían pasado cuatro días desde los comicios que dieron el triunfo al PSOE, y Jamal Zougam, el principal sospechoso de la masacre del 11-M en Madrid, quería saber el resultado. En realidad, eso fue lo primero que soltó, ante la sorpresa de sus interlocutores, minutos antes de ser puesto a disposición del juez. Llevaba a sus espaldas cinco días ininterrumpidos de incomunicación. (.../...)

Por extraño que parezca, el presunto partícipe material de los atentados del jueves día 11 no había tenido acceso a ninguna información de la calle, posterior al momento de su detención por la policía en la tarde del sábado 13 de marzo; la jornada de reflexión más atípica de la historia de la democracia.

Jamal Zougam, natural de Tánger, 31 años, pelo largo y rizado, de tez morena pero aspecto más occidental que magrebí, llegó a la Audiencia Nacional a las 14.30 horas del jueves en el interior de un furgón policial. Introvertido, cabizbajo, Zougam no habló mucho más a lo largo de la tarde y de la noche.

Con él iban su hermanastro, Mohamed Chaoui -nacido como él en Tánger, y de la misma madre-, y Mohamed Bekkali, marroquí de Tetuán, más joven que los anteriores. A los tres, horas después, ya de madrugada, el juez Juan del Olmo acabó por decretar prisión incondicional e incomunicada por su pertenencia a organización terrorista, la consumación de 190 asesinatos -los hasta ahora identificados-, 1.400 tentativas de asesinato, cuatro delitos de estragos terroristas y la sustracción de un vehículo.

También con ellos llegaron a la Audiencia Nacional los dos indios, Suresh Kumar y Vinay Khoby, detenidos como los anteriores el pasado sábado, y a los que el juez decretó también ayer prisión incomunicada. En su caso, la imputación no fue por integración sino por colaboración con banda armada, así como por falsificación en documento mercantil, en concurso con un tercer delito de defraudación.

Fueron éstos últimos los primeros en pasar a declarar, ya bien entrada la noche, ante el juez Juan del Olmo y el teniente fiscal Jesús Santos. Juez y fiscal hubieron de invertir cerca de siete horas en leer e instruirse de los atestados policiales, interrogatorios y registros desarrollados en los cinco días anteriores. Durante ese tiempo, los médicos forenses se dispusieron a hacer los correspondientes reconocimientos a los detenidos, pero éstos dijeron encontrarse bien. Zougam, el más «duro» de los tres, llegó a decir que uno de los agentes le había propinado una «torta» durante su incomunicación.Sin embargo, ni él ni los demás detenidos denunció ningún maltrato por parte de la policía.

Uno de los indios pidió un intérprete de hindi, lo que, dado lo avanzado de la hora, ya pasadas las 21.00 horas, le permitió adelantarse en la declaración. En realidad, los interrogatorios se desarrollaron de menos a más, en relación con la trascendencia de los detenidos, de manera que hasta las 2.30 horas de la madrugada, y hasta pasadas las 4.00 horas, no declaró Zougam.

Si bien el auto de prisión quedó ayer bajo secreto de sumario mientras continúe el régimen de incomunicación acordado para los imputados, las fuentes consultadas consideran a éste autor material de los atentados del 11-M. Dos tipos de indicios señalan su presunta participación, por encima de la de los demás detenidos.

Por un lado, y en primer lugar, el móvil que fue encontrado por la policía, adherido al único artefacto que no explosionó, en el interior de una mochila escondida en un vagón del tren estacionado en Atocha. La tarjeta Sim de prepago del móvil pertenecía a Zougam.Así lo demostró la policía, hasta el extremo de localizar a los indios que se la habían vendido.

En segundo lugar, no uno sino dos testigos, lo identificaron entre los pasajeros de uno de los trenes de la muerte.

Pero a pesar de las evidencias, Zougam no cantó en la madrugada de ayer. Con la mirada fija en el suelo, musitando a ratos unos rezos, por lo bajo y en tono cantarín, el marroquí negó reiteradamente su relación con el 11-M, o con la organización terrorista Al Qaeda. Insistió en que se encontraba durmiendo en su casa del barrio de Lavapiés a la hora en que se produjeron los atentados, y sólo al final del interrogatorio rompió su frialdad y, sin llegar a confesar, se desmoronó en medio de las lágrimas.

Con todo, de los cinco detenidos, él resultó ser ayer el más duro. Lo dijo su propio hermanastro, Mohamed Chaoui cuando, al defender su común inocencia ante el juez -dijo que ambos dormían en la misma habitación en la mañana del 11-M cuando se despertaron a las 9.45 horas-, añadió que no mantiene mucha relación con su hermano porque los dos son muy diferentes y porque Jamal es «muy religioso».

Zougam, según las fuentes recabadas en la Audiencia Nacional, pasó buena parte de la noche rezando en los calabozos.

El que mostró un temple menor fue Mohamed Bekkali, el joven marroquí de Tetuán, quien llegó a declarar a gritos su inocencia. Aseguró al juez que en la mañana del atentado un compañero de piso le despertó a las 10.55 horas y le contó el atentado de Atocha.Sólo 10 minutos después, a las 11.05 según su declaración, se encontraba ya trabajando en su negocio.

Los tres marroquíes, que fueron internados ayer en la cárcel madrileña de Soto del Real junto con los dos indios también imputados, eran vecinos del barrio de Lavapiés. Zougam redujo a una cuestión de mera vecindad su relación con Abú Dahdah, el presunto jefe de Al Qaeda en España según el auto del juez Garzón.



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18.3.04

 

INFORME: La investigación día a día

 


ATENTADOS DEL 11-M

(18-03-04) INFORME: La investigación día a día

La autoría de los atentados que causaron más de 200 muertos y casi 1.500 heridos en Madrid sigue sin esclarecerse. Por el momento todas las vías de investigación continúan abiertas: ETA, Al Qaeda o una colaboración entre ambos. Según la última comparecencia del ministro del Interior, Angel Acebes, la investigación se está coordinando con otras policías de Europa y Marruecos.
(Libertad Digital) 18-03-04 La Policía detiene a otras cinco personas en relación con los atentados. Se trata de cuatro marroquíes y un español. Los cuatro magrebíes fueron arrestados en Madrid, mientras que el español fue localizado en Oviedo. Ya son diez los detenidos por la masacre del 11-M.

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Manos limpias, cuentas claras

 

18-03-2004



LOS PLACERES Y LOS DIAS

Manos limpias, cuentas claras


FRANCISCO UMBRAL

El señor Rajoy ha dicho que lo que deja el PP tras de sí son «manos limpias y cuentas claras». Efectivamente, la gestión de Aznar y todo el aznarismo ha sido en general una gestión, además de eficaz, aséptica. Y no es que la asepsia justifique los pecados, aunque pecados ha habido pocos, mayormente los de última hora, cuando el presidente iba ya siendo el pequeño príncipe de La Moncloa, aunque no perdía el tiempo oyendo músicas como Luis de Baviera.

La música sólo rompió atronadora en las últimas horas, cuando los trenes viajaban por el cielo, como en los dibujos infantiles, y las voces florecían como cardos en la acusación colectiva e intemporal. Manos limpias, sí, y cuentas claras. Siempre que salía Rodrigo Rato a explicar una partida contable, la oposición se quedaba sin respuesta, tiesa, porque ninguno sabía de números tanto como Rato. El sistema de Rato consistía en pasear perros por la Castellana y pararlos a la puerta de los bancos, por ejemplo el rascacielos de Sáenz de Oiza, tan hermoso, y esperar a ver si el perro ladraba o no ladraba. Los perros huelen los alijos bancarios como huelen al muerto inmigrante bajo siete capas de contabilidad electrónica.

Las cosas empezaron a estar confusas cuando un señor dejó su cartera o mochila con el bocadillo explosivo olvidada en un vagón.Este atentado tan confuso convirtió la fiesta electoral en una fiesta negra, ambigua e inexplicable. Lo que hemos vivido son unas elecciones tan sucias que debieran anularse o repetirse.Pero la cosa ya no tiene remedio porque Felipe acudió a Ferraz a recoger la penúltima sonrisa del PSOE . Rodríguez Zapatero no puede estar en paz consigo mismo . Sabe que ha ganado la partida de póquer en mitad de una balasera que arrasó el saloon. Las exigencias de catalanes y vascos son la última humareda de aquella balasera. Zapatero, desde su zapatería, ya ha comprendido que él no es el zapatero prodigioso sino que el prodigio se lo ha hecho alguien a base de bombas, gritos y susurros. Este no es el Zapatero esbelto del gótico tardío leonés. Ha perdido elegancia y los perros de Rato le ladran al pasar. Claro que le ladran porque cabalga, pero el caballo es un jamelgo árabe del desierto.

Cuando la elección de Zapatero vimos que aquél no era el socialismo sañudo y fronterizo de Felipe González, ni el socialismo lúcido e insistente de Indalecio Prieto. Prieto era poco intelectual para Azaña, pero hoy es demasiado intelectual para Llamazares, que quiere activar sus cinco escaños como cinco bombas. Ya conté aquí que la elección de Zapatero, con desprecio brutal de Bono, me reveló a un ZP que bailaba antiguo. Hoy, Bono es la añoranza de los socialistas históricos, y pasea por Toledo su exilio entre los cigarrales y las espadas del Tajo. Ni manos limpias ni cuentas claras. Hoy entra a gobernarnos un joven de provincias que lo tiene todo por hacer y por demostrar. Rajoy le dijo una vez, con su ironía europea y castiza al mismo tiempo: «Modestia aparte, soy mejor que usted en todo». Ahora tendrán que demostrarlo los dos. Pero el calendario se hace más confuso cada día que pasa y el PP, con muchos escaños, sigue siendo una de las dos Españas que han de helarte el corazón.


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17.3.04

 

Detenido un argelino que amenazó con «llenar Atocha de muertos»

 

17-03-04



LA INVESTIGACION

Detenido un argelino que amenazó con «llenar Atocha de muertos»


Fue arrestado en San Sebastián, después de que recordaran sus palabras los 'ertzainas' que lo identificaron en una redada en enero

ASIER DIEZ MON

BILBAO.- El Departamento vasco del Interior puso ayer a disposición de judicial a un ciudadano argelino detenido el pasado lunes en San Sebastián para que el juez Baltasar Garzón determine si está relacionado con los atentados de la semana pasada en Madrid.El presunto implicado amenazó el pasado mes de enero, durante una identificación rutinaria, a varios ertzainas con «llenar de muertos las calles de La Castellana, la plaza Castilla y Atocha».
(.../...)

A raíz de la masacre en la capital, los agentes pusieron en conocimiento de sus superiores el incidente y se activaron los canales ordinarios de información de la lucha antiterrorista. Sin embargo, la Ertzaintza no consiguió localizar al sospechoso hasta el lunes pasado. Garzón no pidió ayer su traslado a la Audiencia Nacional y continúa en las dependencias de la Policía Autónoma.

Los hechos ocurrieron a mediados de enero, cuando un vecino de San Sebastián avisó a la Policía Autónoma de que varios individuos estaban «alborotando» cerca de su domicilio en lo que parecía un «trapicheo de drogas». Agentes de la Ertzaintza se acercaron al lugar y procedieron a identificar a los presentes.

El ahora detenido, cuya identidad no ha sido facilitada, opuso cierta resistencia y comenzó a proferir amenazas, que entonces no fueron tomadas en serio, pero que dos meses después producen escalofríos. «Os vais a enterar, vamos a matar a un montón de madrileños, vamos a llenar las calles de La Castellana, la plaza Castilla y Atocha de muertos», advirtió, según recordaron los ertzainas.

En el registro no se encontró ninguna sustancia estupefaciente, por lo que el incidente acabó cuando los identificados abandonaron el lugar. Los agentes que intervinieron en el suceso recordaron los hechos el mismo día de los atentados y se lo comunicaron a sus mandos.

A su vez, el Departamento de Interior, siguiendo los protocolos de comunicación, dio aviso de lo ocurrido el viernes por la mañana al Ministerio del Interior, al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y a la Policía Nacional.

En cualquier caso, la Policía Nacional considera que el detenido no está directamente involucrado en el atentado, aunque no descarta que pudiera conocer que se iba a perpetrar. Será el juez Garzón el que determine su grado de implicación o simplemente su puesta en libertad.

Según informaron a Europa Press fuentes jurídicas, el detenido ha vivido en varios lugares de España, entre ellos Madrid y Almería.

El sospechoso podría continuar en dependencias de la Ertzaintza hasta mañana, debido a que el magistrado de la Audiencia Nacional prosigue los interrogatorios a los detenidos el pasado sábado.

Fuentes del Departamento vasco de Interior aseguraron que esta vía de investigación está cerrada y que no se producirán nuevas detenciones relacionadas con el argelino. Sin embargo, durante los últimos días se han registrado varios avisos de ciudadanos informando a la Ertzaintza de actitudes, a su juicio, sospechosas por parte de personas pertenecientes a la comunidad árabe. Toda esta información ha sido puesta en conocimiento del Ministerio del Interior, el CNI y la Policía Nacional.

Precisamente, colectivos contra el racismo y la xenofobia de Navarra y el País Vasco reiteraron ayer su petición a la sociedad española en general para que se trate de evitar confusiones que puedan degenerar en situaciones de racismo. Insistieron, en este punto, en que no se identifique a Al Qaeda con el islam, ya que la organización terrorista es «un grupo extremista ultraconservador» que «no es representativo en el mundo musulmán».

Así, alertaron «del grave riesgo de que se produzcan reacciones racistas y xenófobas», en un momento en el que «la inmigración de procedencia árabe es ya constitutiva de la sociedad en el conjunto del Estado español». Por ello, instaron a ciudadanos, poderes públicos y medios de comunicación, a «prevenir activamente estas posibles reacciones y a denunciarlas si se producen».



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