LAS PRUEBAS PERICIALES ESTRECHAN EL CERCO A LA VERSION OFICIAL DEL 11-M

19-03-07




Editorial

LAS PRUEBAS PERICIALES ESTRECHAN EL CERCO A LA VERSION OFICIAL DEL 11-M


Comprendemos la perplejidad de lectores y analistas ante las versiones opuestas que EL MUNDO y la prensa gubernamental publicamos sobre el testimonio ante el tribunal del 11-M del ex jefe de los Tedax Sánchez Manzano. Es cierto que no hay peor sordo que el que no quiere oír, pero cuando se responde de una actitud pública hasta las más empecinadas avestruces tienen que terminar sacando la cabeza. ¿Lo harán estos colegas autistas cuando el tribunal reciba el informe final sobre los explosivos?
(.../...)

La constante apelación de los peritos independientes a los procedimientos científicos a su alcance está dando frutos de enorme valor judicial. Lo más espectacular de los últimos días ha sido el descarte, considerado por ellos mismos como «incontrovertible» de la tesis de que la Goma 2 ECO enviada a Mina Conchita se había contaminado previamente de dinitrotolueno (DNT) en la fábrica de Unión Española de Explosivos (UEE) y que por eso este componente había aparecido tanto en todos los focos de los trenes como en gran parte de los restos de explosivo intacto incautados a los islamistas. Ni en una sola de las pruebas con cartuchos fabricados por la UEE durante los últimos tres años ha aparecido el menor resto de esa sustancia.

Al margen de que los representantes de la Policía Científica y la Guardia Civil lo reconozcan más o menos explícitamente, todo indica que la contaminación detectada ahora en las muestras procedentes de Leganés, Mocejón o la mochila de Vallecas tuvo lugar en el laboratorio de los Tedax, bien de forma accidental o -más probablemente- de forma deliberada para cuadrar lo que alguien ya sabía que aparecería en los focos de los trenes. El problema adicional para la versión oficial sometida a este cerco pericial es que los técnicos con libertad para expresar su criterio van a mantener que el DNT hallado en los trenes era un componente específico del explosivo utilizado en ellos y eso descarta por lo tanto a la Goma 2 ECO.

Así las cosas, resulta muy relevante que en el análisis de los cinco gramos procedentes del Titadyn incautado a ETA en Cañaveras -la misma noche en que El Chino supuestamente traía Goma 2 ECO desde Asturias- los peritos hayan encontrado los mismos dos elementos que aparecen en todos los focos de los trenes: nitroglicol y DNT. Eso no implica necesariamente ni que lo que estalló fuera Titadyn ni que ETA colaborara con los islamistas, pero obliga a mantener abiertas ambas hipótesis.

En todo caso, el tribunal no tiene en esta vista oral la misión de establecer una verdad alternativa sino la de dar o no por probado el relato acusatorio de la Fiscalía. Si ningún perito es capaz de avalar con el resultado de ningún análisis que en los trenes estalló Goma 2 ECO, de muy poco van a servir las «deducciones» de Sánchez Manzano y demás legos en la materia. Sobre todo teniendo en cuenta que si no hubo Goma 2 ECO en los trenes, quedaría en evidencia que la mochila de Vallecas y la Kangoo -sobre las que la declaración del jefe de los Tedax ha acrecentado aún más las sospechas- fueron pruebas falsas destinadas a engañar a la opinión pública y a los tribunales.

Todo se aclararía definitivamente si se pudieran hacer análisis cuantitativos de los restos de los focos de los trenes. Pero los únicos responsables de que no queden muestras suficientes para ello son la policía, la Fiscalía y el juez instructor. Resulta más que sospechoso que de las únicas explosiones del 11-M de las que no se haya aportado resto alguno sea de las dos controladas por los Tedax, que nadie sepa dónde están los restos que -según Manzano- se siguieron recolectando hasta el dia 17 o que los trenes se desguazaran de inmediato y por completo. Y es obvio que si algo no podrá servir de argumento a los acusadores públicos será su propia negligencia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los agujeros negros del 11-M.- Links

EL CHULO TXAPOTE

Los agujeros negros XIII - La dinamita fantasma