«Diez días después de Casablanca, policías españoles me interrogaron sobre 'El Tunecino'»

23-05-07



JUICIO POR UNA MASACRE / La entrevista / Día 40

«Diez días después de Casablanca, policías españoles me interrogaron sobre 'El Tunecino'»


FERNANDO LAZARO

Está encarcelado en Marruecos desde 2003 por su relación con los atentados de Casablanca. Mustafá Maymouni ha conocido en Madrid a muchos de los presuntos implicados en el 11-M pero niega cualquier vínculo con la masacre y quiere aclararlo en el juicio. Está considerado como un referente religioso por los islamistas.

Mustafá Maymouni, cuñado de Serhane Abdelmajid Fakhet, El Tunecino, ingresó en prisión en Marruecos tras los atentados de Casablanca en mayo de 2003. Vivió en España durante 12 años y conoció a muchos de los presuntos implicados en la masacre de Madrid. Está procesado por la Audiencia Nacional por la operación Nova, acusado de reclutar y formar radicales para dos células islamistas, una en Marruecos y otra en España. No obstante, no está acusado en el 11-M.
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Pregunta.- ¿Cuándo llegó a España?

Respuesta.- En 1991. Entré con mi pasaporte marroquí y allí me quedé. Viví en Móstoles y me dediqué a trabajar, como cualquier obrero. Trabajé de albañil, en jardinería, en una fábrica de carpintería...

P.- ¿Dónde acudía a rezar?

R.- A la mezquita de la M-30 la mayoría de las veces.

P.- ¿Cómo conoció a El Tunecino?

R.- Lo conocí en la M-30 porque él trabajaba allí. Se encargaba de la contabilidad de la mezquita. Estudiaba y trabajaba como contable de todo el centro.

P.- ¿Cuándo y cómo estrecharon sus relaciones?

R.- Cuando quería casarse y yo le presenté a mi hermana. La vio y le gustó y desde entonces ya empezó la relación más intensa.

P.- ¿Cuándo comenzaron a relacionarse y a rezar en otros centros?

R.- Bueno. Empezó a hacer negocios, a trabajar, a vender cosas. Ya no trabajaba en la M-30. Para rezar, tú sabes, cuando llega la hora de la oración puedes rezar en cualquier sitio. Tampoco es muy importante el sitio.

P.- ¿Cómo entró en contacto con el grupo de Villaverde?

R.- Yo conozco a Serhane El Tunecino a través de la mezquita de la M-30, pero lo que se ha contado de las reuniones de Villaverde no es verdad. No sé de qué grupo habla. No sé a quién se refiere.

P.- A Mohamed Larbi ben Sellam, a los hermanos Ouazzani, a Abu Jaber.... ¿no se reunía en Villaverde con ellos, veían vídeos y hacían exaltación de la yihad?

R.- No había reuniones radicales. Había rezos, reuniones para rezar. Nada más.

P.- ¿Usted se considera un islamista radical?

R.- Soy un hombre musulmán, que cree en los principios del Islam. Creo en la yihad, en la guerra santa, porque son deberes del islam. Tengo en la sangre que hay que luchar contra cualquier ocupante de las tierras musulmanas; ya se lo dije al juez Juan del Olmo. Creo que la yihad es un deber de religión, del islam, de todos los marroquíes musulmanes, contra todos los que ocupan, hasta que salga el último español de territorio marroquí, de Ceuta y de Melilla, de todos los lugares islámicos.

P.- Su cuñado, El Tunecino, ¿entendía igual que usted el islam, era también un firme defensor de la yihad?

R.- Mi cuñado y yo pensábamos siempre en la guerra santa pero siempre en Irak o en Afganistán; para la yihad en aquellos países. Casi todos los días pensábamos en ello y entrábamos en internet para buscar las direcciones de los hermanos en Palestina, los hermanos en Afganistán, los hermanos en Chechenia. Tratábamos de conocer la formación de los musulmanes, de lo que pasaba con nuestros hermanos en el mundo. Todo el día pensábamos en eso.

P.- Y en sus pensamientos, ¿también estaba la práctica de la yihad en España, en la península?

R.- Jamás, nunca jamás. Siempre pensábamos en lugares ocupados. España es para mí el país donde trabajaba y donde tengo a mi familia, mi padre y mi madre, mis hermanos y hermanas. Pensábamos en Irak, no en España. Yo nunca oí a nadie hablar de hacer la yihad en España.

P.- ¿Había más gente en España con la que su cuñado y usted compartían esta interpretación de la yihad?

R.- La cosa estaba un poco cerrada. No tenía muchos amigos, trabajaba de albañil. No tenía muchas amistades. Trabajaba, y el día que iba a casa de mi hermana, cerca de la mezquita de la M-30, me encontraba con mi cuñado.

P.- ¿Allí mantenía reuniones con radicales?

R.- Era la casa de mi hermana. Allí me veía con mi cuñado y no había nadie más. Sólo nos veíamos la familia. La casa era pequeña. Se ha dicho que yo me reunía en Villaverde con gente radical. ¡Claro que he estado en Villaverde, en Alcorcón, en Móstoles, en Getafe...!, pero esas reuniones que se cuentan no son ciertas. Yo no he estado en reuniones radicales.

P.- ¿No estaba usted considerado en los círculos islamistas de Madrid como una especie de líder espiritual?

R.- Eso se dice, eso se ha publicado, pero la verdad no es así.

P.- Entonces, ¿cuál es su verdad?

R.- La verdad es que todo lo que se ha dicho y todo lo que se ha publicado no es así.

P.- Su cuñado está acusado de ser uno de los máximos responsables de la matanza. ¿Durante el tiempo que estuvo con él no detectó nada?

R.- No.

P.- ¿Cuándo se va de Madrid?

R.- Un año antes de los hechos. En abril de 2003.

P.- ¿Y por qué se va de España?

R.- Porque el padre de mi mujer estaba enfermo y bajamos a Marruecos para unos días, pero tuvo que operarse y tuvimos que esperar más. Estuvimos atendiéndole otros 15 días después de la operación hasta que pasó eso de Casablanca. Hasta el 16 de mayo.

P.- ¿Dónde le detuvieron?

R.- Estaba en Asila, un pueblo cerca de Tánger, el pueblo de mi mujer. Cuatro días después de los atentados me detuvieron en la casa de la familia de mi mujer.

P.- ¿Bajo qué acusación?

R.- No sé. Entraron en mi casa mucha gente, encapuchados. Me llevaron.

P.- Ahora está en prisión, ¿con qué condena?

R.- Estoy acusado de pertenecer a organización terrorista. Estoy acusado de pertenecer a Salafia Yihadia. Pero esta organización no existe. Si me dices Al Qaeda, sí existe, porque es una organización, pero Salafia no existe. Yo no tengo nada que ver con Casablanca, ni con Madrid ni con nada.

P.- ¿Pertenece a Al Qaeda?

R.- No, yo no soy de Al Qaeda. No pertenezco a ninguna organización. A mí me dejaron dos meses en prisión hasta que detuvieron a gente que estaba cerca de mi pueblo para presentarme como integrante de una célula local terrorista afincada en mi pueblo y en sus cercanías. Las pruebas contra mí consisten en que yo quería ir a Irak para hacer la yihad. Yo quería ir a Irak para hacer la guerra santa contra las invasores.

P.- ¿A usted le detienen al poco tiempo de los atentados de Casablanca?

R.- A los cuatro días.

P.- Tras su captura, ¿contactan con usted autoridades españolas?

R.- Sí. Diez días después de mi detención estuve con gente de España, 14 días después de lo de Casablanca. Yo estaba entonces en una chemara, no es una cárcel, es un lugar donde hacen investigaciones. Son de los servicios secretos marroquíes. Una mañana me llevaron a una habitación y me vendaron los ojos. Creo que distinguí tres voces. Creo que eran tres policías.

P.- ¿Qué le preguntaron?

R.- No sabía para qué querían hablar conmigo policías españoles. Supuse que, como estuve en España, alguna relación tendría con ello. Me preguntaron por muchas personas como uno que se llamaba Amer Azizi, por Abu Dahdah, por muchísima gente. También me preguntaron por Serhane El Tunecino, mi cuñado, y me enseñaron fotos de él y de muchísima gente, otro que se llama Driss Chebli. Conocía a muchísima gente, había muchos que trabajaban en la mezquita de la M-30 y de la mezquita de Estrecho. También me preguntaron por los imames.

P.- Cuando identificó a El Tunecino, ¿qué le preguntaron?

R.- Que qué relación tenía con él. Yo les expliqué que era mi cuñado. Pero me preguntaron mucho por Abu Dahdah y por Amer Azizi. Los policías españoles me interrogaron durante dos días.

P.- Tras esos dos días, ¿ya no tuvo contactos con españoles hasta después del 11-M?

R.- Dos días después del 11-M, el sábado por la mañana vinieron policías marroquíes con las fotos de Zougam, Bakali y el hermano de Zougam, y me interrogaron sobre los tres. Los dos días siguientes volvieron a interrogarme.

P.- ¿Cuántos contactos ha mantenido con jueces de la Audiencia Nacional desde que está en prisión?

R.- Del Olmo estuvo una vez, a últimos de diciembre del año pasado, el 12 o 13. También estuvo a verme el juez Garzón, a finales de 2005, puede ser en noviembre o diciembre, un año antes que Del Olmo. Garzón me preguntaba por mi relación con todos los del 11-M, si los conocí. También me preguntó por Abu Dahdah. Me preguntaba por Zougam. Había muchísimas fotos.

P.- ¿Por el 11-M?

R.- Sí, por lo que me preguntaba Garzón era por los atentados del 11-M. Del Olmo también me hizo 83 o 84 preguntas. Primero vino a verme Baltasar Garzón y, un año después, vino a verme Del Olmo. Del Olmo traía todas las preguntas escritas; Garzón, no.

P.- ¿Cuándo conoció los atentados del 11-M, pensó en su cuñado?

R.- Pensé directamente en ETA o en alguna cosa así.

P.- ¿Quiere declarar en España?

R.- Sí. Yo quiero ir ante el tribunal y defenderme de todas las acusaciones que han hecho contra mí y de las implicaciones que me han lanzado. Quiero ir a España y colaborar con todo lo que sé. Yo soy un hombre que sólo busca su inocencia.

Un ideólogo que alquiló la casa de Morata

A nadie se le escapa la importancia de Mustafá Maymouni en el ámbito radical de los presuntos autores de la masacre de Madrid. Pero ni los investigadores ni la autoridad judicial han interpretado que este imam tuviera relación directa con el 11-M.

Sí hay un dato claro. Parece que las bombas se prepararon en una finca de la localidad de Morata de Tajuña. Esa finca fue alquilada por Maymouni en octubre de 2002. Posteriormente, esa misma finca la alquiló Jamal Ahmidan. Maymouni es el cuñado de 'El Tunecino'. Su relación con muchos de los presuntos implicados fue intensa. Está acusado en España, en el marco de la 'operación Nova', de poner en marcha células radicales. Según el auto de procesamiento, al menos dos: una en Marruecos y la otra en España.

Fue detenido y encarcelado tras los atentados de mayo de 2003 en Casablanca, en los que hubo 45 muertos.

Maymouni fue reclutado para la 'yihad' por Amer Azizi, presunto integrante de la célula de Al Qaeda liderada por 'Abu Dahdah'. Los integrantes de la célula de Maymouni se reunían en domicilios de Madrid para mantener reuniones de seis a ocho horas en las que realizaba exaltaciones de la 'yihad', y Maymouni, que tenía reconocido prestigio religioso entre los radicales, reclutaba islamistas. Tras su marcha a Marruecos, en 2003, se quedó al frente de la célula su cuñado, Serhane Ben Abdelmajid, 'El Tunecino'. A esas reuniones, entre otros, asistían Mohamed Afalah, Said Berraj, 'El Egipcio' y Mohamed Ouazzani, entre otros.

El confidente de la Policía 'Cartagena', imam de una de las mezquitas, declaró que Maymouni era uno de los líderes religiosos de estos radicales

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