Una investigación a fondo sobre el tráfico de dinamita en la Policía

30-11-06



Impresiones

Una investigación a fondo sobre el tráfico de dinamita en la Policía


Tras el trágico atentado del 11-M, el Gobierno aprobó una estricta normativa para impedir el tráfico de explosivos y extremó los controles en los depósitos de dinamita. EL MUNDO publica hoy una información que, sin duda, suscitará la perplejidad y alarma de muchos lectores: la Brigada de Información de Madrid está investigando una red de tráfico de Goma 2 ECO en la que están implicados varios agentes de la Policía Nacional. Todo comenzó el pasado 15 de agosto cuando las Fuerzas de Seguridad incautaron cinco kilos de dinamita a un confidente policial en Leganés. El asunto fue investigado por el juez Del Olmo, que dejó en libertad al confidente. Pero la Brigada de Información siguió con las pesquisas hasta llegar a varios agentes de la Policía Nacional que, según todos los indicios, están implicados en esa red. Si los hechos no hubieran ocurrido, podría parecer increíble que miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado se dedicaran a traficar con explosivos en una país donde ETA ha asesinado a cientos de ciudadanos y en el que murieron 191 personas en el 11-M. Pero todo indica que existen desalmados en el seno de la Policía Nacional que están dispuestos a traficar con dinamita a cambio de dinero. Ello requiere una investigación a fondo y un castigo ejemplar a los culpables. Pero además hay en este asunto dos coincidencias que no se pueden soslayar: el hecho de que uno de los agentes bajo sospecha estuviera destinado a la comisaría de Vallecas donde apareció la mochila con Goma 2 ECO y el hecho de que al confidente que tenía la dinamita se le detuvo en Leganés, muy cerca del piso donde fue cercado el comando islamista del 11-M. ¿Dos nuevas casualidades? Parece difícil creerlo pero de momento no existen pruebas que permitan afirmar lo contrario.

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